Andrés Alpízar y Mariam Rodríguez crearon el Observatorio de IA Colibrí Labs hace un año, después de leer un informe del Banco Mundial sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el empleo.
El matrimonio, que reside en Montes de Oca, tuvo su primer acercamiento con la nueva tecnología a través de ChatGPT. Luego Andrés profundizó su experiencia con la implementación de agentes IA, pequeños softwares que automatizan tareas.
El 13 de febrero de 2025 tenían la primera versión con información sobre riesgos ambientales. Luego lo ampliaron con contenido sobre legislación y zonas francas. En la actualidad, ofrece información de más de 10 áreas.
Para hacerlo utilizaron la plataforma de Claude Cloud, de Anthropic, donde le dan una instrucción en lenguaje natural y el agente IA realiza la búsqueda. Luego, Andrés la revisa, amplía las solicitudes de información y pide cambios en la presentación, que el agente IA realiza en menos de 30 segundos.
“Lo hice rápido, aprovechando mi tiempo libre, en parte para demostrar lo que estas herramientas hacen”, dijo Andrés. “La situación es crítica. La IA no es ni un buscador ni un juguete”.
Aunque Costa Rica cuenta con una estrategia para la IA, se requiere un cambio de enfoque para anticipar el impacto de la IA en diferentes campos y, en especial, en el empleo. Es un gran reto, pero hay oportunidades.
“Costa Rica no puede aspirar a ser sólo consumidor de IA”, dijo Adolfo Cruz Luthmer, presidente de la Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación (Camtic). “Debe aspirar a ser productor de soluciones responsables y altamente innovadoras”.
Se requiere otra visión. “El desafío no es frenar la automatización desde el tecno-pánico legislativo. Es convertir esta transición en una oportunidad”, dijo Ximena Araya, gerente de Niubox en Costa Rica.
Niubox es una consultora regional enfocada en derecho y tecnología que publicó un estudio sobre las regulaciones de la IA en América Latina y destaca a Costa Rica como el primer país centroamericano en tener una estrategia nacional sobre la IA.

Deuda legislativa
Si Costa Rica se destaca por su estrategia en IA, la deuda es a nivel legislativo. Aquí apenas se tramitan tres proyectos que, además, generan alarmas.
Como en otros países, los legisladores centran sus preocupaciones —aparte de la generación de imágenes o informaciones falsas— en la privacidad de los datos.
El problema estaría abordado por la Ley de Protección de la Persona frente al tratamiento de sus datos personales (N° 8968) de 2011, que establece obligaciones claras sobre consentimiento, finalidad, proporcionalidad y seguridad de la información.
Siendo así, se deberían evitar tres pecados: caer en la sobrerregulación, copiar legislaciones sin adecuarlas a la realidad local y establecer reglas que frenan la innovación.
“Intentar replicar normativas extranjeras, como el modelo europeo, sin considerar nuestras propias debilidades institucionales y nuestra brecha digital, solo logrará imponer barreras burocráticas y altísimos costos de cumplimiento que terminarán asfixiando a nuestras pymes y startups”, advirtió Oscar Montezuma, CEO de Niubox Legal Digital.


La preocupación chocaría, además, contra la realidad. Aunque el “efecto territorial” de la legislación local obliga al cumplimiento a las firmas globales de IA, en la práctica hay una asimetría de poder a nivel regulatorio y técnico.
Las grandes plataformas operan bajo estructuras e infraestructura globales, mientras los Estados latinoamericanos tienen una capacidad limitada para la supervisión y el control, las sanciones y las multas. La misma Unión Europea tiene un pulso con las tecnológicas y con la Administración Trump para establecer regulaciones.
En Costa Rica esa situación también pesa. “La Agencia de Protección de Datos de los Habitantes (Prodhab) carece de capacidad, presupuesto, personal especializado y herramientas técnicas para auditar algoritmos, exigir explicabilidad o imponer sanciones realmente disuasorias”, señaló Mauricio París, socio experto en derecho digital de ECIJA Legal Costa Rica.
Atributos
Contar con una estrategia nacional de IA es positivo y la de Costa Rica tiene un “alto valor”: reconoce que el principal activo es el talento y que la IA impacta a toda la economía.
Es una diferencia con otros países latinoamericanos, donde falta proactividad para la reconversión laboral, la actualización curricular y la conexión de universidades y el sector productivo.
“En Costa Rica, afortunadamente, vemos pasos en la dirección correcta”, respondió Araya, de Niubox.


Aquí la estrategia nacional de IA, elaborada por el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), coloca la formación de talento, la capacitación, la incorporación de las habilidades digitales a la educación formal, la formación técnica especializada, la reconversión laboral y la actualización del Marco Nacional de Cualificaciones como sus pilares fundamentales.
Se le reconoce, también, que se enfoca en el fortalecimiento de capacidades, en la IA como motor de productividad y competitividad, y en su adopción en diferentes sectores (salud, finanzas, educación, agricultura, logística y sector público).
Además, plantea crear las condiciones para la innovación, incluyendo el despliegue de tecnología móvil de quinta generación (5G), el Centro Nacional de Excelencia en IA, el fortalecimiento de la ciberseguridad y la articulación público-privada.
“La estrategia busca generar infraestructura, talento y ecosistema para que empresas y el Estado desarrollen soluciones basadas en IA que mejoren eficiencia, calidad de servicios y crecimiento económico”, dijo París.
Eso permitiría enfrentar los cambios en el mercado laboral. En Estados Unidos y Europa se reporta la disminución de empleos en los sectores tecnológico y financiero, así como en los niveles administrativos en distintas industrias. En Costa Rica, en 2025 se habrían perdido 2.000 puestos en multinacionales de servicios debido a la automatización y el traslado de operaciones a otros países por costos.
Una salida sería convertir a Costa Rica en un centro de servicios regional de IA, de talento para atraer inversión externa y de desarrollo y despliegue de soluciones tecnológicas en IA. En esa ruta, Camtic destacó su programa Innova CR, que plantea una estrategia intersectorial de transformación digital.
La misma Cámara plantea que es necesario que la formación de talento en IA no se limite a programadores o ingenieros.
¿Será suficiente? El riesgo en el empleo ya es reconocido. Abordarlo sería una ventaja frente a otras economías.
“Este es uno de los temas más complejos y no se ha resuelto aún en ningún país del mundo”, reconoció Cruz, de Camtic.
| Vistazo latinoamericano |
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| Principales resultados del estudio “Desafíos regulatorios de IA en LATAM”, que analizó 13 países latinoamericanos: |
| Progreso regional fragmentado: no hay una postura regional unificada sobre la regulación de la IA y los países avanzan de forma independiente. |
| Actividad legislativa: se identificaron 193 iniciativas legislativas en la región entre 2021 y 2025, con México y Argentina liderando el número de propuestas; Perú y El Salvador con leyes aprobadas de IA; y la mayoría de las iniciativas aún se encuentran en etapa de debate. |
| Enfoque en la gestión de riesgos: la mayoría de las iniciativas legislativas priorizan la prevención y el control de riesgos sobre la innovación y la competitividad. |
| Influencia de los modelos globales: la Ley de IA de la Unión Europea es referencia para muchas iniciativas latinoamericanas, pero su aplicabilidad en la región es cuestionada debido a las diferentes capacidades institucionales y económicas. |
| Desafíos: las deficiencias estructurales (baja capacidad institucional, coordinación limitada, escasez de recursos técnicos y escasa colaboración con actores no gubernamentales) dificultan la implementación efectiva de políticas. |
| Fuente: Niubox |
| Casos |
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| Estas son las naciones de América Latina que cuentan con estrategias de IA: |
| Chile: estableció una política Nacional de IA integral con pilares principales (factores facilitadores, desarrollo y adopción, y gobernanza y ética). |
| Brasil: adoptó su estrategia en 2021, centrada en el desarrollo ético y científico, con el apoyo del Observatorio Brasileño de IA. |
| Uruguay: publicó su estrategia nacional de IA (2024-2030) y se convirtió en el primer país latinoamericano en firmar el Convenio de IA del Consejo de Europa. |
| Costa Rica: implementó su estrategia nacional de IA (2024-2027), centrada en la salud, la educación y la bioeconomía. |
| Perú: desarrolló un borrador de la estrategia nacional de IA en 2021, con varias leyes y regulaciones ya en vigor. |
| Ecuador, Panamá, Venezuela y Paraguay: trabajan en estrategias y políticas, pero aún en sus etapas iniciales. |
| Argentina y México: carecen de estrategias nacionales coherentes, con iniciativas y propuestas legislativas fragmentadas. |
| Fuente: Niubox |
| ‘Condiciones habilitantes’ |
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| El impacto de la IA puede enfrentarse con una estrategia que genere “condiciones habilitantes”: |
| Mayor despliegue de la infraestructura de Internet banda ancha. |
| Desarrollo y fortalecimiento de las habilidades en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) desde edades tempranas. |
| Hacer énfasis en la gobernanza de datos, ética aplicada, arquitectura de sistemas, ciberseguridad y uso productivo, responsable y eficiente de la IA en toda la estructura económica del país. |
| Programas de reconversión laboral sectorial, esquemas de formación dual entre empresa y academia. |
| Incentivos para que las compañías re-entrenen a su personal, mapas de riesgo ocupacional por sector y mecanismos de protección social adaptativa. |
| Política pública orientada a aumentar la productividad, nuevos nichos tecnológicos y convertir el riesgo de automatización en una ventaja competitiva para el país. |
| Financiamiento para la adopción de IA en sectores productivos con aplicaciones concretas en automatización industrial, agro inteligente, salud digital, GovTech y logística inteligente, entre otras. |
| Infraestructura sólida de datos que garantice interoperabilidad, estándares sectoriales, apertura responsable de información y arquitecturas seguras. |
| Marco regulatorio habilitante que evite criminalizar la experimentación, reducir la incertidumbre jurídica o desincentivar la inversión tecnológica. |
| Avances en los procesos de transformación digital del Estado, que promuevan innovación, acceso a datos abiertos seguros y reducción de costos de producción y de trámites. |
| Fuente: Camtic, Ecija y Niubox |
