En Costa Rica, una vez cumplidos los 18 años, los jóvenes que pertenecen al sistema de albergues y cuidados del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), pierden la protección directa de la institución, lo que los deja en estado de incertidumbre y vulnerabilidad y muchas veces sin las habilidades técnicas que necesitarán para incorporarse al mercado laboral.
Asimismo, en las comunidades más pobres y rurales del país, esos muchachos enfrentan un panorama complicado para estudiar y desarrollarse profesionalmente, ya que la falta de espacios adecuados y los entornos sociales conflictivos dificultan su crecimiento y proyección laboral.
Por ello es que el padre Sergio Valverde, fundador y principal representante de la organización católica “Obras del Espíritu Santo”, decidió poner en marcha el proyecto Albergues Juveniles de la Alegría Torres del Espíritu Santo, una iniciativa que brindará oportunidades a esta población.
El proyecto contempla la construcción de dos torres de 1540 metros cuadrados y siete pisos —la primera ya se encuentra terminada— en las que vivirán un total de 744 jóvenes: 372 hombres y 372 mujeres. En este espacio, los muchachos accederán a servicios de residencia, póliza de seguridad, formación profesional tanto en carreras universitarias como en oficios, y espacios de trabajo y acompañamiento para su inserción laboral, pues es un requisito que todos los residentes estudien y trabajen.
De acuerdo con el padre Sergio, quien conversó con este medio sobre el proyecto, Torres del Espíritu Santo no es solo un nuevo albergue, sino un modelo de atención integral y desarrollo social para la población meta, que no discrimina preferencias de culto:
“Atenderemos las necesidades integrales del joven; no es algo asistencial ni es solo vivienda. Es llevar el concepto de albergue a su máxima expresión de atención integral y desarrollo social, lo que significa atender necesidades físicas, emocionales y espirituales”, dijo el párroco.
El director agregó que también se atenderán las necesidades de los jóvenes en los ámbitos cognitivo, psicológico y de desarrollo humano, tomando en cuenta el contexto social de abuso, agresión y violencia que muchos de ellos han vivido.
Para brindar educación superior a estos muchachos, Obras del Espíritu Santo firmó alianzas con ocho universidades, el instituto COSVIC y el INA, quienes colaborarán en la formación académica de los residentes de las torres.

¿Quiénes pueden ingresar?
Para seleccionar a los jóvenes residentes, el centro cuenta con un grupo de 25 profesionales en distintas áreas, quienes actualmente se encuentran en proceso de preadmisión:
“La preadmisión no les asegura su espacio, pues se debe hacer una revisión de perfil; sin embargo, sí les da la posibilidad de concursar. Una vez elegidos, se procede con la admisión y luego con la preparación para el ingreso”, indicó.
Las torres son exclusivas para personas mayores de edad: estas pueden ser egresadas del PANI que no cuenten con oportunidades de desarrollo, o bien jóvenes que se encuentren en condiciones de pobreza, pobreza extrema o alto riesgo social.
Además, se recibirán a personas provenientes de zonas como Talamanca pues, según el párroco, se destinará una parte de los edificios a poblaciones de sectores rurales, con el objetivo a largo plazo de construir más Torres del Espíritu Santo en Puntarenas y Limón.

Obras del Espíritu Santo ha estableciado alianzas con empresas e instituciones tanto del sector público como del privado para este proyecto: mediante estas colaboraciones, 70 empresas ya aportaron recursos para construir las habitaciones o pisos completos de la primera torre.
El padre agrgó que la colaboración va más allá del aporte económico, pues lo que se busca es crear vínculos que puedan brindarle apoyo y seguimiento a los beneficiados:
“Ekono, por ejemplo, no solamente construyó cuatro habitaciones de esta torre, sino que también velará por los muchachos que vivan ahí y será una fuente primaria de empleo para ellos”, detalló.
En cuanto a la torre ya construida, su inauguración está prevista para el sábado 25 de abril y recibirá primero a los residentes varones pues, según Valverde, ante la demanda detectada en el proceso de preadmisión, son los hombres quienes requieren una inclusión más inmediata.
Actualmente, las donaciones para la torre femenina se encuentran activas, con el objetivo de que su construcción finalice un año después de la apertura de la torre masculina.
El padre invitó a otros interesados a sumarse a la causa, pues cada habitación (189 en total) tiene un costo de 20 millones de colones. Las personas interesadas en donar pueden encontrar las diferentes modalidades en la página web de Obras del Espíritu Santo, así como en los números 2286-1717, 2286-5252 o al WhatsApp 8457-2024.
