Por: AFP .   Hace 6 días
Johnson volvió a asegurar el lunes, en su primer viaje como primer ministro a Dublín, que su gobierno
Johnson volvió a asegurar el lunes, en su primer viaje como primer ministro a Dublín, que su gobierno "nunca" impondría controles físicos entre las dos Irlandas, ni siquiera si se produjera un Brexit sin acuerdo ni tampoco, pues, sin la "salvaguarda irlandesa". Foto: AP.

La denominada “salvaguarda irlandesa” fue pensada para evitar la reinstauración de una frontera física entre Irlanda e Irlanda del Norte, pero el primer ministro británico, Boris Johnson, quiere suprimirla del acuerdo del Brexit y reemplazarla por “arreglos alternativos” sin definir.

La disposición figura en el acuerdo de divorcio alcanzado en noviembre entre la Unión Europea (UE) y la exprimera ministra británica, Theresa May.

Pero en Reino Unido genera una gran polémica, y contribuyó en gran parte a que los diputados británicos rechazaran por tres veces el tratado y, en última instancia, a la dimisión de May, que cedió el cargo el 24 de julio a Boris Johnson.

Al impedir que se reimponga una frontera física entre la República de Irlanda -país miembro de la UE- y la provincia británica de Irlanda del Norte, la disposición busca preservar los acuerdos de paz de 1998, que pusieron fin a tres décadas de violencia, pero también la integridad del mercado único europeo.

Se trata de una solución de último recurso que solo entraría en vigor si, tras un periodo de transición previsto en el acuerdo, Londres y Bruselas no acuerdan una solución mejor, posiblemente bajo la forma de un gran acuerdo de libre comercio.

En concreto, el mecanismo consiste en crear un "territorio aduanero único", que englobe a la UE y al Reino Unido, lo que limitaría la capacidad de Londres para negociar tratados comerciales con otros países.

Pero esto es algo inconcebible para los partidarios de un divorcio sin concesiones, que consideran que ligaría indefinidamente a su país a la Unión Europea.

Por otro lado, Irlanda del Norte seguiría atada a un número limitado de normas del mercado único europeo, por ejemplo, las sanitarias para los controles veterinarios. La formación unionista norirlandesa DUP, aliada de Boris Johnson en el Parlamento, rechaza que la provincia tenga un trato diferente al resto del país.

Si se aplicara la "salvaguarda irlandesa" o "backstop", se requeriría el acuerdo del Reino Unido y la UE para ponerle fin y habría que encontrar otra relación comercial que excluyera cualquier control aduanero en la frontera con Irlanda.

Johnson volvió a asegurar el lunes, en su primer viaje como primer ministro a Dublín, que su gobierno "nunca" impondría controles físicos entre las dos Irlandas, ni siquiera si se produjera un Brexit sin acuerdo ni tampoco, pues, sin la "salvaguarda irlandesa".

Su homólogo irlandés, Leo Varadkar, aseguró sin embargo que Londres no ha presentado hasta ahora ninguna alternativa “realista”, a menos de dos meses de la fecha prevista para el Brexit, el 31 de octubre.