El bolsillo de los costarricenses experimentó presiones cruzadas durante el mes de junio. Según el último reporte del Índice de Precios al Consumidor (IPC), publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el indicador general sufrió un incremento mensual del 0,71%, impulsado principalmente por los costos asociados a las gasolinas, el transporte de autobús y los servicios turísticos internacionales.
Este repunte elevó el nivel del índice general a 109,121, frente al 108,355 registrado el mes anterior. Con este movimiento, la variación acumulada del primer semestre de 2026 se situó ligeramente en terreno positivo con un 0,08%, mientras que la variación interanual (de julio de 2025 a junio de 2026) se mantiene en una tasa negativa de -0,32%.
La dinámica refleja que, pese a sostenerse un entorno de deflación en el mediano plazo, las presiones internas de corto plazo están manifestándose en la mitad del año. De los 289 bienes y servicios que integran la canasta de consumo del índice, el 51% registraron aumentos de precio, mientras que un 31% disminuyeron y un 18% no reportaron variaciones.
Transporte y turismo: Los motores del alza mensual
Las divisiones comerciales que ejercieron el mayor efecto al alza en la inflación mensual fueron Transporte y Recreación, deporte y cultura. En el desglose de productos y servicios específicos, los siguientes rubros mostraron el impacto positivo más severo sobre el presupuesto familiar:
- Gasolina: Experimentó un incremento en su precio del 4,80%, aportando el mayor efecto mensual individual con un 0,211.
- Transporte en autobús: Registró un aumento del 4,76% (con un efecto de 0,107).
- Paquetes turísticos al extranjero: Subieron un 8,60% (efecto de 0,087).
- Automóviles nuevos: Anotaron un alza del 2,24% (efecto de 0,070).
- Boletos aéreos: Mostraron un incremento del 8,67% (efecto de 0,055).

Los contrapesos: Alivio en la canasta de alimentos
En la otra acera, el gasto cotidiano en el hogar encontró algunos amortiguadores importantes que evitaron un salto aún mayor del IPC general. Ciertos alimentos básicos e insumos lideraron el grupo de bienes que bajaron de precio:
- Huevos: Encabezaron el impacto a la baja con una notable contracción del -12,40% (efecto de -0,060).
- Pechuga de pollo: Mostró una disminución del -2,06% (efecto de -0,011).
- Diésel: Cayó un -2,00% (efecto de -0,011), diferenciándose de la tendencia al alza observada en la gasolina de uso vehicular regular.
- Otros de consumo diario: Elementos como el chile dulce (-4,47%), queso fresco (-1,23%), azúcar (-1,16%) y aceite (-1,18%) también contribuyeron a moderar el costo del carrito del supermercado.
Contexto macroeconómico: El esperado cambio de tendencia
Este repunte del 0,71% en junio coincide con la hoja de ruta trazada por el Banco Central de Costa Rica (BCCR) en sus recientes informes de política monetaria. La autoridad económica venía anticipando que, tras un prolongado periodo en el que choques externos e internos arrastraron la inflación bajo cero, los precios empezarían a revertir su ritmo contractivo para encauzarse gradualmente hacia el rango meta (3,0% ± 1 punto porcentual).
El fenómeno ocurre además bajo un escenario de marcada estabilidad cambiaria. El dólar en el mercado mayorista (Monex) se ha cotizado recientemente en rangos cercanos a los ₡450 y ₡455 por unidad. Aunque esta fortaleza histórica del colón abarata costos de materias primas e insumos importados, no fue suficiente para contener el alza estacional de bienes típicamente dolarizados, tales como los vehículos nuevos o las tarifas aéreas.
Por el momento, el Banco Central mantiene su Tasa de Política Monetaria (TPM) fija en un 3,25% anual, una postura que califica de neutral. Con este fuerte incremento de junio sobre la mesa, los analistas del mercado financiero evaluarán si se trata de un pico transitorio impulsado por combustibles y turismo o si las presiones obligarán al BCCR a calibrar su política de tasas si la velocidad de los precios se acelera de cara al segundo semestre.
