Rébecca FRASQUET — La inteligencia artificial (IA) ayuda a los médicos a mejorar la detección de casos de cáncer de seno gracias a un análisis más eficaz de los cribados, reveló un amplio estudio difundido este 30 de enero.
El trabajo, publicado en la revista The Lancet, se basa en el análisis de cerca de 106.000 mamografías realizadas en Suecia en el marco de un programa nacional de cribado del cáncer de mama, desde abril de 2021 hasta principios de diciembre de 2022.
Los exámenes, efectuados en mujeres de una edad media de 53 años, fueron analizados, en la mitad de los casos, por dos radiólogos que intervinieron sucesivamente y, en la otra mitad, por un radiólogo ayudado por la IA.
El cribado mamográfico asistido por la IA permitió aliviar la carga de trabajo y, sobre todo, ofreció “resultados sistemáticamente mejores”, según el estudio.
La detección de cáncer de mama con la IA permitió identificar a 81% de las mujeres con esta dolencia durante el cribado, frente al 74% sin esta tecnología, “sin aumentar la tasa de falsos positivos”.
En los dos años siguientes, quienes estaban en el grupo con la IA también fueron menos diagnosticadas (-12%) de los llamados cánceres de intervalo, que surgen entre dos exploraciones rutinarias.
Esta mejora se observó independientemente de la edad y de la densidad mamaria (uno de los factores de riesgo, entre otros) de las mujeres examinadas.
Más de 2,3 millones de mujeres fueron diagnosticadas con cáncer de mama y 670.000 murieron a causa de la enfermedad en 2022, según la Organización Mundial de la Salud.

“El ojo del radiólogo”
Informes anteriores ya habían mostrado una eficacia similar de la detección con la IA frente al análisis basado en la doble lectura humana y también una mayor eficacia más centrada en cánceres invasivos de pequeño tamaño.
Los resultados publicados sugieren que este tipo de observación puede “mejorar de forma eficaz el rendimiento de la detección” y “reducir la carga de trabajo” de los radiólogos, según sus autores, que abogan por su implementación.
Jean Philippe Masson, presidente de la Federación Nacional de Médicos Radiólogos (FNMR) francesa, sostiene que por lo contrario varios estudios recientes estadounidenses muestran que estas herramientas “en realidad no ahorran tiempo y resultan costosas”.
“Ahorrarían tiempo si el radiólogo pudiera confiar en la herramienta y decir: ‘Ok, la IA no encontró nada, así que firmo un informe diciendo que no hay nada’. Pero eso no es posible: el ojo y la experiencia del radiólogo deben rectificar el diagnóstico de la IA”, dijo Masson.
Eso sería necesario especialmente para evitar los “sobrediagnósticos” y porque la herramienta de la IA detecta un cambio en el tejido mamario que en realidad no es cáncer.
Sin embargo, Stephen W. Duffy, profesor emérito de cribado de cáncer de la Universidad Queen Mary de Londres, que no participó en el estudio, considera que el trabajo es “sólido”.
Aunque el estudio muestra que la detección con la ayuda de la IA es “tan segura como la lectura por dos radiólogos humanos”, queda por confirmar, mediante un seguimiento posterior, que las mujeres que se beneficien de este tipo de cribado desarrollen menos cánceres, advirtió Duffy.
El estudio recuerda que la detección precoz contribuyó a reducir la mortalidad por esta enfermedad, pero que algunos cánceres siguen sin detectarse mediante la mamografía de cribado, a pesar de la doble lectura de las imágenes recomendada por las directrices europeas, pues algunos cánceres de evolución rápida aparecen entre dos exploraciones.
