Por: Carlos Cordero Pérez.   11 octubre, 2020
La apuesta es que las dos compañías independientes capitalizarán sus respectivas fortalezas en servicios de nube para acelerar la transformación digital y la modernización de la infraestructura de los clientes, respectivamente. (Foto STAN HONDA / AFP)
La apuesta es que las dos compañías independientes capitalizarán sus respectivas fortalezas en servicios de nube para acelerar la transformación digital y la modernización de la infraestructura de los clientes, respectivamente. (Foto STAN HONDA / AFP)

El gigante tecnológico IBM anunció el pasado 8 de octubre que se escindirá en dos unidades, una de las cuales llevará su legendaria marca para enfocarse en servicios en la nube y otra (aún sin nombre) que se dedicará a servicios de infraestructura.

Se espera que la separación se complete a finales de 2021.

La unidad de aplicaciones en la nube ofrecerá servicios a través de nubes denominadas híbridas, que permiten a las empresas contar con sistemas informáticos a través de Internet en sus propias plataformas y de proveedores externos.

Arvind Krishna, CEO de IBM, argumentó que el mercado de la nube híbrida representa una oportunidad de $1 billón.

“Las necesidades de compra de los clientes para los servicios de aplicaciones e infraestructura son divergentes, mientras que la adopción de nuestra plataforma de nube híbrida se acelera”, sostuvo Krishna.

Los servicios de infraestructura (redes y datacenter, por ejemplo) será gestionada por la división de la unidad de Global Technology Services en una nueva empresa pública (“NewCo”) aún sin bautizar.

IBM sostiene que esta separación crea dos empresas líderes en la industria, cada una con un enfoque estratégico y flexibilidad para impulsar el valor de los clientes y de los accionistas.

Krishna indicó que ahora es el momento adecuado para crear dos empresas centradas en lo que hacen mejor. Aseguró que “NewCo” tendrá, además, mayor agilidad para diseñar, ejecutar y modernizar la infraestructura de las empresas en el mercado global.

Ginni Rometty, presidenta ejecutiva de IBM, sostuvo que IBM está posicionada para la nueva era de la nube híbrida gracias a la transformación que se venía produciendo desde hace varios años y que se aceleró con la adquisición de la firma de soluciones de código abierto Red Hat.

Rezagada

Los resultados financieros de IBM podrían ser parte de la explicación de la decisión, aunque más parece que la ventaja de otros fuertes competidores como proveedores de servicios en la nube sea lo que mueve a la firma a dar este paso.

IBM adelantó, para el tercer trimestre finalizado el 30 de septiembre de 2020, ingresos de $17.600 millones, con unas ganancias diluidas GAAP por acción de operaciones continuas de $1,89 y ganancias operativas (no GAAP) por acción de $2,58.

El informe no está completo y no es público aún, para ver la comparación respecto al mismo periodo del año anterior.

En el trimestre anterior, el segundo terminado el 30 de junio, la firma mostró una disminución de sus ingresos en relación al mismo periodo del 2019.

Los primeros seis meses de su año fiscal también revelaron la misma tendencia ($37.342 millones en 2019 frente a $35.694 millones en 2020).

En el 2019 los ingresos anuales fueron de $77.147 millones, por debajo de los $79.891 millones del 2018, aunque sus ganancias netas (de $9.431 millones en 2019) fueron superiores a las del 2018 (de $8.728 millones).

En su decisión, IBM no es innovadora.

En 2014 la firma Hewlett Packard también decidió separar sus unidades de computadoras e impresoras, por un lado, y de servicios corporativos, por el otro, escisión proyectada para concluirse al final del año siguiente. Sus propios resultados y la posición en el mercado la obligaban, entonces.

IBM también parece moverse por una razón similar.

Los reportes sobre el mercado de servicios de nube (tanto de software como de infraestructura) revelan que tanto HP como IBM van a la saga de firmas como Amazon Web Services (AWS), Microsoft y Google, principalmente.

En julio pasado, por ejemplo, AWS mantenía el 31% del mercado de servicios de infraestructura en la nube, seguido de Microsoft Azure (20%) y Google Cloud (6%), según las estimaciones de Canalys.

Synergy Research Group también reportó que AWS tenía el 33% del mercado en el segundo trimestre del 2020, en servicios de infraestructura, plataformas y hospedaje en la nube. AWS era seguido por Microsoft Azure (18%), Google (9%) y otras firmas como Alibaba, IBM, Salesforce, Tencent y Oracle, con menores cuotas de mercado.

Otro reporte de Synergy, del pasado 6 de setiembre, ubicaba a IBM como el sexto proveedor en servicios de plataformas y hospedaje en la nube en los mercados de Oceanía y en el sureste asiático, mientras que en el resto de la región de Asia Pacífico no aparecía entre los primeros seis proveedores. En todos lideraba AWS.

IDC reportó, el pasado 29 de setiembre, que los principales proveedores de almacenamiento en frío en nube pública son AWS y Microsoft, seguidos por Google, IBM, Oracle y Wasabi.

Capitalizar oportunidades

El informe de IDC destaca que las empresas continúan generando y almacenando información a un ritmo acelerado, aumentando la demanda de soluciones de almacenamiento.

Y eso, definitivamente, lo tiene presente IBM.

La apuesta es que las dos compañías independientes, IBM y “NewCo”, capitalizarán sus respectivas fortalezas en servicios de nube para acelerar la transformación digital y la modernización de la infraestructura de los clientes, respectivamente.

Los servicios en la nube se apoyarán en la plataforma RedHat OpenShift, la experiencia de IBM en diferentes industrias y “el compromiso con la innovacion de código abierto” para facilitar el despliegue de las capacidades de inteligencia artificial y la gestión de los datos, así como la modernización de las aplicaciones y los sistemas.

IBM adelantó que realizará ajustes en sus operaciones para hacerlos más rápidos y cercanos a los clientes. (Foto archivo)
IBM adelantó que realizará ajustes en sus operaciones para hacerlos más rápidos y cercanos a los clientes. (Foto archivo)

La nueva compañía se nombrará en una fecha posterior y será proveedora de servicios de infraestructura gestionada, apoyándose en una cartera de más de 4.600 clientes en 115 países, incluido más del 75% de Fortune 100, un backlog de $60.000 millones de dólares y más del doble de la escala de su competidor más cercano, según IBM.

Se centrará por completo en la gestión y modernización de las infraestructuras propiedad de los clientes, una oportunidad de mercado de $500.000 millones, ofreciendo servicios de red y alojamiento, gestión de servicios, modernización de la infraestructura y migración y gestión de entornos multinube, servicios que son críticos para las operaciones de los clientes.

Además realizará una fuerte inversión en la próxima generación de servicios de infraestructura gestionada y podrá asociarse con todos los proveedores de la nube, abriendo nuevas vías de crecimiento, mientras mantiene una sólida asociación estratégica con IBM y continúa sirviendo a los clientes nuevos y existentes.