Durante mucho tiempo, el informático costarricense Kenny Ramos vio a sus familiares, compañeros de trabajo y amistades trastabillar con la gestión de sus finanzas personales.
Una gran mayoría de personas no lleva control de sus ingresos ni de sus gastos ordinarios o casuales. Muchas veces, ni siquiera de sus pagos mensuales por alquiler, créditos, tarjetas o suscripciones.
Se asume, como una normalidad, que la economía familiar y personal sea consumida por los llamados gastos hormiga, en especial los antojos momentáneos.
Y están los gastos en aplicaciones de artículos de bajo precio que utilizan estrategias de mercadeo de consumo, cupones, descuentos y promociones “fantásticas” para promover la compra compulsiva.
Incluso, las amistades que son profesionales en contabilidad y finanzas llevan algún control en una libreta, en un cuaderno o en una hoja de cálculo tipo Excel de Microsoft o Sheet de Google. Pero no siempre registran al instante los gastos en que incurren, que luego se acumulan y más tarde se olvidan.
Además, por más fórmulas que se utilizan, la conversión de los gastos en dólares a colones o viceversa hay que realizarlas de modo manual, en particular cada vez que se debe utilizar el tipo de cambio actualizado.
En el mercado hay opciones de aplicaciones móviles de gestión de finanzas personales. Pero una gran cantidad de apps disponibles a nivel global presentan dificultades para usuarios locales y no brindan suficiente transparencia sobre el uso de los datos.
Un problema adicional es la falta de planificación y de control de los ingresos y de los gastos a nivel individual. “No tenemos educación financiera”, recalcó Ramos.
De hecho, el endeudamiento abruma a más de la mitad de los hogares costarricenses, de acuerdo con la Encuesta Actualidades 2025 de la Universidad de Costa Rica y los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
Un estudio de las firmas Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa) y la Academia de Centroamérica, presentado en diciembre pasado, muestra que el saldo promedio de deuda individual casi se duplicó hasta más de ¢10 millones entre 2014 y 2024.
Solo las deudas por tarjetas de crédito superaban los ¢4 millones por persona al final del 2024, según la Superintendencia General de Entidades Financieras.
De la inquietud a la app
La gestión de las finanzas personales no es el único problema que inquieta a Ramos y que lo motiva a desarrollar aplicaciones o soluciones digitales.
Por eso fundó Cachollo Labs, un estudio de desarrollo de software, cuya primera app se llama Diquis (Gestor Financiero), inspirado en el tesoro arqueológico de la zona sur de Costa Rica. Él es originario de Ciudad Cortés. El nombre de la desarrolladora se origina en la forma cotidiana de llamar a su mascota.
Según Ramos, la aplicación móvil de gestión financiera Diquis, disponible para dispositivos con sistema operativo Android desde el 13 de mayo anterior, tendría un diferenciador “poco común”: privacidad absoluta y enfoque en servicio, con una versión básica sin costo y otra opción de suscripción mensual de ¢499 en Costa Rica y de $0,99 en EE. UU. para que la persona elija las categorías de gastos y obtenga una mayor personalización.
“A diferencia de la mayoría de las aplicaciones del género, Diquis no solicita correo, número de teléfono ni acceso a cuentas bancarias. Opera con una arquitectura 100% offline, donde los datos del usuario nunca salen de su dispositivo”, explicó Ramos.

Otro factor diferenciador que destacó es la empatía con el usuario y el entendimiento de los escenarios posibles, la actualización del tipo de cambio para las conversiones necesarias, la facilidad de uso y una capa visual atractiva para el usuario.
La app es completamente modular, con lo que cada usuario puede elegir las funcionalidades de interés, como las categorías elegidas para etiquetar y clasificar cada gasto.
Apoyándose en inteligencia artificial (IA) y un procesador neuronal se realizan los cálculos y las proyecciones de gastos, las cuales se pueden mostrar en gráficos para generar la visualización y que la persona pueda tomar decisiones.
La app también pueden usarla usuarios de otros países y regiones, como Brasil, la Unión Europea o Estados Unidos, pues soporta nueve idiomas por ahora.
Mediante un sistema de integración o API se conecta a las bases de datos en línea sobre las diferentes monedas y tipos de cambio. Esta sería la única conexión online.
Ramos recalca que los datos personales quedan en el mismo móvil (no se almacenan en ningún servidor). Asimismo, se usan los mismos sistemas biométricos (facial o huella dactilar) del móvil para seguridad y protección de la información. Y que la app cumple con los requerimientos de seguridad de Google Play.
Al ser una app offline tampoco se debe crear un usuario para ingresar a la app, aunque sí se puede crear una copia de seguridad en la cuenta de Google Drive de cada persona.
Otra facilidad es que el usuario tiene la potestad de borrar sus datos, aunque se ofrecen mecanismos para evitar que el usuario borre los datos registrados en forma accidental.
Por ahora, la app se promociona en redes sociales, incluyendo foros de Reddit, y entre medio centenar de usuarios que la descargaron y la utilizan. “Crece básicamente en forma orgánica”, dijo Ramos, que espera que la app esté disponible para móviles iOS antes de finalizar el año 2026.
Opciones de apps
Cinco populares apps de gestión de finanzas personales a nivel global:
Mint: crea presupuestos personalizados, alerta sobre gastos cercanos al límite, notifica facturas pendientes y cargos inusuales. Sin costo.
Fintonic: se sincroniza automáticamente con cuentas bancarias y tarjetas, categoriza gastos y crea presupuestos. Sin costo.
Wallet (de BudgetBakers): permite presupuestos detallados, registro de deudas y control profundo de finanzas. Tienen versión gratuita básica y versión premium de pago ($9,08 por mes si se adopta plan anual o $14,99 si es el plan mensual).
Monefy: registra ingresos y gastos en segundos con interface intuitiva. Tiene un plan premium de hasta $59,99.
Money Lover: planifica gastos y presupuestos; se vincula con entidades bancarias y permite registrar compras en efectivo con fotos de boletas. Versión gratuita con lo esencial y versión premium (suscripción anual o pago único de por vida).
