
En poco menos de cuatro años, las empresas pasaron de la curiosidad y el interés a la adopción de la inteligencia artificial (IA). Ahora se encuentran dando un paso adicional.
Aparte del uso de los bots basados en los grandes modelos de lenguaje (LLM, por sus siglas en inglés) como ChatGPT, Gemini o Copilot, las organizaciones utilizan la llamada IA agéntica o los agentes IA para automatizar procesos y tareas.
“El crecimiento exponencial de la tecnología define la intensidad tecnológica“, dijo Andrés Rengifo, director de asuntos corporativos de Microsoft, durante la presentación del Informe Global de Difusión de Inteligencia Artificial.
Hace un año, por ejemplo, otro informe elaborado por Edelman para Microsoft halló que la mitad de las pequeñas empresas ya recurrían a la IA en Costa Rica y la primera edición del informe de difusión de la IA de Microsoft mostraba que el país se posicionó en el continente como uno de los más avanzados en la adopción de esta tecnología.
La actualización del informe muestra que la apropiación de la IA en el país aumentó y ubicó a Costa Rica en la primera posición de América Latina.

Intensidad de la IA
La adopción de la IA ocurre a mayor velocidad que otras tecnologías anteriores, desde la imprenta en el siglo XV, pasando por la máquina de vapor, la electricidad, el automóvil, el teléfono, los microprocesadores hasta la computación en la nube.
Cada una va más allá de su impacto en una actividad concreta y afecta a la economía en su conjunto. “Esas tecnologías van más allá”, advirtió Rengifo. “Generan una economía”.
La IA genera en la actualidad un impacto en varios niveles, con el desarrollo de chips, centros de datos, gestión de información, LLM, herramientas y aplicaciones, así como la conectividad, el consumo de energía y la adopción por parte de los usuarios.
Las herramientas, aplicaciones y LLM llegan de diferentes formas a la población, a nivel de distribución, a través de los dispositivos como computadoras, tabletas y teléfonos inteligentes.
La IA en tan solo tres años logró alcanzar a 1.200 millones de personas, lo que muestra la intensidad tecnológica. Esta rápida adopción de la IA se basa en el enorme poder computacional, la información masiva (Big Data) y los algoritmos sofisticados donde los procesos matemáticos aplicados permiten concretarse en usos tecnológicos en comparación con los años 50 cuando se empezó a hablar de la IA.
La gran diferencia de la IA es que se enfoca en beneficiar a las personas, a partir de un compendio de principios éticos así como en un enfoque de aplicación con múltiples propósitos. “El potencial de IA es que se puede utilizar en diferentes actividades. Esto permite beneficios económicos en múltiples ámbitos”, recalcó Rengifo.
Actualización: los últimos resultados
El informe global que presenta Microsoft se actualiza cada trimestre. El primero se hizo público en octubre de 2025, el siguiente fue en enero de 2026 y el presente reporte corresponde a marzo pasado.
A nivel mundial: el 17,8% de la población en edad laboral utiliza la IA, lo cual representa 1,5 puntos más que en octubre pasado cuando se presentó el primer informe.
Masificación: 26 de las economías del mundo ya tienen nivel de apropiación superior al 30%.
Proyectos de software: se detecta un crecimiento de más del 78% de las iniciativas de desarrollo de herramientas de codificación de IA.
Preocupación: la brecha de apropiación entre economías desarrolladas y las economías en vías de desarrollo aumentó en 12,1 puntos. La apropiación es más acelerada en el hemisferio norte que en el sur.
Ranking por país: el informe muestra que los Emiratos Árabes Unidos encabezan el ranking, mientras que Costa Rica, con un incremento del 2% y una apropiación del 28,5% de uso entre la población en edad laboral durante el primer trimestre de 2026, ocupa la posición 32 entre 80 países analizados y destaca como la economía de América Latina de mayor adopción.
Factor diferencial: según Rengifo, para Costa Rica el diferencial principal es el talento con el que cuenta el país.

Relevancia
Microsoft recalcó que este avance cobra aún mayor relevancia si se considera que, si bien Costa Rica muestra un desempeño más adelantado frente a otros países de la región, sigue enfrentando desafíos estructurales comunes en América Latina, particularmente en materia de productividad.
La región experimentó más de una década de un bajo rendimiento en sectores clave, lo que refuerza la necesidad de incorporar tecnologías que permitan modernizar procesos y generar mayor valor agregado. En este escenario, la IA se proyecta como un habilitador de equidad social, eficiencia económica y modernización del Estado.
La IA, según Microsoft, contribuye de forma directa a reducir desigualdades históricas de productividad asociadas a la toma de decisiones basadas en datos, apoyar el diseño de políticas públicas mejor focalizadas, optimizar la interoperabilidad de programas sociales e impulsar la eficiencia administrativa, con impactos positivos en la analítica para la detección de pobreza multidimensional, la confianza ciudadana y la calidad de los servicios públicos.
Impacto en sectores estratégicos
Este potencial de la IA se refleja igualmente en sectores productivos y de influencia para el desarrollo del país:
En el sector financiero, la IA puede optimizar los servicios y permitir desarrollar nuevas ofertas para mantener la competitividad e impulsar la inclusión financiera, abarcando desde la banca tradicional hasta las inversiones, los seguros, la gestión de riesgos, la tecnología financiera y los mercados de capitales.
Para los gobiernos, la IA puede mejorar la eficiencia administrativa a través de una modernización y mejora en la calidad de los servicios. Además de fortalecer la toma de decisiones y acercar el Estado al ciudadano, beneficiando la confianza ciudadana.
En salud, la IA permitirá garantizar aspectos como la eficiencia, el acceso y la prevención, al apoyar procesos como la optimización de la atención de pacientes, el diagnóstico clínico y el fortalecimiento de opciones como la telemedicina en regiones apartadas.
En educación, la IA puede impulsar la personalización del aprendizaje, el desarrollo de talento y la reducción de la brecha de habilidades digitales, además de apoyar la alfabetización digital y la conectividad.
En energía, la IA actuaría como un acelerador de la transición energética al facilitar la predicción de la demanda, la eficiencia en redes y la integración de energías renovables.
Estas aplicaciones se complementan con usos en agricultura, seguridad y gestión del riesgo digital, que consolidan su carácter transversal como herramienta para la competitividad y el desarrollo sostenible.
Condiciones para acelerar adopción
Para la compañía, materializar esta capacidad requiere avanzar en condiciones que habiliten su adopción a gran escala.
Esto implicaría robustecer la infraestructura digital, ampliar la conectividad, consolidar capacidades de nube y construir marcos de gobernanza, ética y uso responsable que protejan los derechos fundamentales.
Microsoft destacó la importancia de la inversión en el desarrollo de talento. La firma insistió en que Costa Rica tiene la posibilidad de continuar fortaleciendo su capital humano mediante la formación en habilidades digitales y técnicas especializadas, permitiendo que más personas y organizaciones participen activamente en una economía impulsada por la IA, con impacto en sectores como la salud, la educación, la agricultura y la administración pública.
“Los datos del Informe Global de Difusión de la IA reflejan que el país va por buen camino, con avances relevantes en la adopción de estas tecnologías”, afirmó Andrés Rengifo, de Microsoft.
El ejecutivo indicó que la experiencia demuestra que toda transformación tecnológica requiere la articulación entre quienes impulsan la innovación, quienes desarrollan la infraestructura y quienes adoptan estas soluciones para resolver desafíos reales.
De cara al futuro, el alcance de la IA estará determinado por la capacidad del país para articular esfuerzos entre gobierno, industria y sociedad civil, entendiendo que cada uno cumple un rol complementario en la construcción de una economía impulsada por esta tecnología.
Microsoft indicó que para eso los gobiernos pueden iniciar por establecer políticas públicas que conduzcan a traducir ese potencial en acciones concretas y asegurar que estos avances respondan a las necesidades de la población; junto con la integración a alianzas regionales y organismos internacionales que los apoyen en este proceso.
Así, según Microsoft, la tecnología deja de ser únicamente una herramienta técnica para posicionarse como un habilitador relevante del desarrollo económico, con el potencial de fortalecer la inclusión social y contribuir al cierre de brechas históricas, así como de consolidar el papel del país en una economía global cada vez más impulsada por la IA.
