Historias

Desde hace cuatro años vieron la tendencia y crearon Ero Domo, para servicios de fisioterapia y entrenamiento a domicilio

A través de Ero Domo el cliente contrata servicios de fisioterapeuta o de entrenador personal a domicilio como en las aplicaciones de economía colaborativa; hay planes según los requerimientos

Para uno ser constante en los ejercicios no hay como que el gimnasio te quede de camino o muy cerca del trabajo o la casa. Lo mismo ocurre con los necesarios y recomendables tratamientos periódicos de fisioterapia.

Si eso era cierto antes de 2020, después de la pandemia —con la necesidad del distanciamiento y las medidas de higiene— para muchas personas aumentó la necesidad de hacer ejercicios en casa e incluso de no tener que trasladarse a donde los especialistas, siempre en el horario más conveniente. ¿Por qué no recibir estos servicios en casa?

La solución la ofrece Ero Domo, una aplicación web con acceso a través de diferentes dispositivos, para solicitar la visita a domicilio de una persona profesional en entrenamiento deportivo, fisioterapia, y del movimiento humano. “Si la persona no desea recibirlo a domicilio, puede ser en otro espacio”, dice Ricardo Baltodano, cofundador de Ero Domo.

Ricardo creó la aplicación junto con Walter y Andrés Herrera y David Arce, todos vecinos de Moravia, por la zona de La Guaria y Los Colegios.

Cada uno tiene una profesión diferente. Ricardo estudió mercadeo en la Universidad Americana (UAM); Walter, comunicación en la Universidad Internacional de las Américas (UIA); David, ingeniería industrial en la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (Ulacit); y Andrés, educación física o ciencias del movimiento humano en la Universidad Autónoma de Centroamérica (UACA).

Sus carreras laborales también iban desplegándose en forma paralela: en una reconocida distribuidora de vehículos (Ricardo en Motores Británicos, que vende Land Rover y Jaguar, entre otras marcas) y medios de comunicación (Walter) y firmas de servicios (David, en Amazon). Andrés ha trabajado en varios gimnasios, tenía clientes propios y estuvo de profesor de educación física en el Colegio Lincoln.

A todos los unía, aparte de la amistad de toda la vida, su interés, su pasión y su preocupación por el deporte, los ejercicios, el bienestar físico, la salud, el entrenamiento fitness y el estilo de vida. Incluso David y Ricardo fueron jugadores de equipos de fútbol, a nivel de ligas menores, de la Universidad de Costa Rica, Belén y Saprissa.

Todos practican ejercicios y son clientes de gimnasios, pero hace cuatro años entendieron que a muchas personas les gusta hacer ejercicios en sus casas, pues se sienten incómodas por la aglomeraciones a ciertas horas, las esperas para que se desocupe una máquina u otras situaciones. La pandemia profundizó la tendencia e incluso surgieron a nivel local servicios de ejercicios virtuales. La posibilidad quedó abierta después del confinamiento como en el caso del comercio electrónico.

The American College of Sports Medicine (ACSM) señala que para este 2022 las tendencias en ejercicios incluyen el uso de dispositivos personales (wearables: como relojes inteligentes con aplicaciones y funcionalidades para ejercicios), el ejercicio en casa, las actividades al aire libre, el entrenamiento de fuerza con pesas, el ejercicio para adelgazar, el entrenamiento personal, el entrenamiento de intervalos de alta intensidad y el entrenamiento con propio peso.

La ACSM, que tiene más de 50.000 miembros y profesionales certificados de más de 70 ocupaciones de la medicina deportiva en 90 países, indica que en el entrenamiento en el hogar, la segunda tendencia del ranking, las personas se inclinan por utilizar equipos mínimos o cintas de correr y bicicletas en el hogar para eventos individuales o familiares.

En cuanto al entrenamiento personal la ACSM dice que las personas reconocen la necesidad de realizar pruebas de condición física y establer objetivos con un entrenador, el cual trabaja con cada cliente para prescribir entrenamientos específicos para las necesidades individuales.

Antes de la pandemia a nivel local ya habían profesionales del ejercicio que estaban creando sus propias instalaciones para entrenamiento personalizado fuera de los gimnasios, pero incluso en estos casos los clientes deben trasladarse y soportar presas, pese a que la mayoría tienen poco tiempo. Otra situación que favorece la alternativa de ejercicios y servicios de fisioterapia a domicilio es que casi 15% de los asalariados se mantienen en la actualidad en teletrabajo.

Walter, Andrés, David y Ricardo empezaron a darle vueltas a su idea desde 2018 pensando en las necesidades de los clientes potenciales, la plataforma y el modelo de negocios. El plan tuvo muchos ajustes, pero lograron definirlo en lo fundamental hace tres años siguiendo recomendaciones de especialistas en emprendimiento, mercadeo y temas legales. La aplicación la diseñaron ellos mismos, basándose en la plataforma de WordPress y el servicios de alojamiento SiteGround.

Iban con cuidado. Ninguno se vio gravemente afectado por los movimientos de empleo en sus empresas durante el 2020. Más bien aplazaron la fecha de lanzamiento del servicio. “Queríamos que saliera lo mejor posible tanto a clientes como a colaboradores”, explica Ricardo.

El modelo funciona de manera semejante a otras aplicaciones de economía colaborativa como Uber: se cuenta con un listado de socios colaboradores, en este caso profesionales de fisioterapia y de las ciencias del movimiento humano, elegidos previa revisión de sus atestados y luego de una entrevista para confirmar su idoneidad y preparación para tratar incluso a personas con hipertensión, obesidad, diabetes, mujeres embarazadas y adultos mayores.

Con cada uno se establece un contrato de servicios profesionales, que incluye cláusulas de seguridad y protección para los clientes. Actualmente cuentan con treinta personas colaboradoras que provienen de diferentes universidades (UACA, Santa Paula, Universidad de Costa Rica y Universidad Nacional). Las personas colaboradoras mantienen sus propias actividades y atienden a los clientes según su disponibilidad y demanda. La idea es siempre procurar la cercanía geográfica entre ambos.

Los usuarios pueden reservar y comprar sesiones, sin costos fijos mensuales y de acuerdo a sus necesidades y posibilidades, desde cualquier dispositivo.

El cliente se registra en la plataforma, se llena un cuestionario (en Google Forms) que es enviado al correo electrónico para contar con un perfil que indique el estado físico y las condiciones de salud (lesiones y patologías, por ejemplo) que la persona que le atenderá debe tomar en cuenta, y elige el plan que le interesa (la cancelación se realiza mediante tarjeta de débito o crédito con la plataforma Green Pay).

Actualmente los costos por sesión oscilan entre $35 y $50 para entrenamiento personal a domicilio y de $44 a $50 por sesión de fisioterapia, según el plan elegido. Un cliente puede agendar una sesión inicial y pagarla; una vez probado el sistema puede elegir uno o varios planes de acuerdo al número de sesiones que requiera.

La cantidad de sesiones dependerá de los objetivos de la persona, sus condiciones, su nivel, las cargas de entrenamiento y la intensidad deseada, entre otras. Los entrenamientos pueden ser virtuales y en los presenciales a domicilio la persona entrenadora puede llevar los implementos (ligas, mancuernas y otros) que se requieran si el cliente no tiene.

Con los servicios de fisioterapia se puede recibir masajes terapeuticos, estéticos, reductivos y deportivos, terapia manual y movilizaciones, electroterapia, vendaje, ultrasonido y descargas, entre otros.

La cobertura actual en el Área Metropolitana, pero se puede atender clientes de fuera de esta zona o del exterior de forma virtual para sesiones de entrenamiento personal. Ricardo indica que ya están pensando en cómo realizar la expansión fuera del Valle Central.

El servicio empezó a operar hace un mes y actualmente están en la etapa de darse a conocer, pese a lo cual ya cuentan con poco menos de cien personas suscritas, y crecer tanto en número de colaboradores como de clientes.

“Ahora vienen las lluvias y será más difícil trasladarse al gimnasio”, dice Ricardo. “Las personas, además, tienen contemplado recibir servicios personalizados. Muchas no tienen la motivación para realizar ejercicios solas o no saben cómo hacerlo y cómo evitar lesiones. Nuestra misión es mejorar la calidad de vida. Lo más importante y lo primero es la salud”.

Carlos Cordero Pérez

Carlos Cordero Pérez

Carlos Cordero es periodista especializado en temas tecnológicos. Escribe para El Financiero y es autor del blog "La Ley de Murphy".

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