Opinión

Se busca (respuesta para) la Presidencia

Educación, crecimiento y equidad son claves en la temática de las candidaturas presidenciales

Ahora que parece que nada podrá detener la aparición de aspirantes a la presidencia de la República, se me ocurre que sería importante entender qué quieren hacer en concreto en tres materias esenciales.

Una es en educación. Desde mi punto de vista, el gran elemento que hace (y hará más) la diferencia entre ciudadanos con o sin oportunidades, será la instrucción que les demos. Sería maravilloso saber si promoverán una reforma que garantice que los jóvenes terminen la secundaria con tres idiomas, incluido un castellano decente; si vamos de verdad a enseñar a pensar (las ciencias y las matemáticas ayudarían), y cómo se proponen lograr que la tecnología esté al servicio de esa reforma.

Una vez que la educación prepare a la gente, interesa que nos aclaren: qué harán para que el pastel sea más grande. Eso requiere que nos digan cómo es el Estado que promoverán. ¿Quién liderará ese mayor pastel? ¿el Estado? ¿el sector privado? ¿una combinación de ambos? No creo que haya respuesta correcta. Pero lo que sí parece indispensable es que el Estado tendrá que pensar en grande, con ambición y realismo. Un Estado diseñado para los ciudadanos: permisos aprobados en horas (jamás días o semanas), proyectos aprobados sin extorsión (el mensaje a los funcionarios debe ser contundente), una rendición de cuentas implacable, que entienda que muchos negocios ya no están en el planeta, sino en el ciberespacio, y los ciudadanos ya no tienen “domicilio”.

Y tercero, quizás más importante, cómo se comprometen a mejorar la repartición del pastel. Porque los dos primeros temas ayudan a aumentar el pastel, pero tendremos personas que no pueden participar en el proceso: enfermos, ancianos e infantes abandonados; en tanto que algunos ciudadanos querrán seguir disfrutando de un pastel que no ayudaron a crear, como algunos sectores empresariales o laborales.

Ninguna de las tres áreas admite respuestas “populares”, y alegra que todos digan que sus aspiraciones son una Costa Rica mejor. Lo sospechoso es que ya hemos oído eso antes.