Opinión

Editorial: Manos a la obra

Pese a los avances, se requieren replantear varios aspectos de la operación de la Terminal de Contenedores de Limón

La Terminal de Contenedores de Limón (TCM), adjudicada mediante el régimen de concesión a la firma APM Terminals, parte del grupo danés Maersk, inició operaciones hace escasos dos años, en medio de grandes expectativas para el país y para Limón. Se trata de una inversión de aproximadamente $1.000 millones a lo largo de varios años, cuyo objetivo principal era la modernización del puerto a través del cual se mueve la mayor parte de nuestro comercio exterior. Una operación eficiente y a costos competitivos de dicho puerto es, sin duda alguna, vital para la economía nacional y el bienestar de la ciudadanía, en un país altamente dependiente de las importaciones y las exportaciones.

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