Por: Jéssica I. Montero Soto.   13 enero
La recuperación de la actividad turística que existía antes de la pandemia podría tomar hasta cinco años, según la Organización Mundial del Turismo (OMT). Costa Rica espera acelerar el paso con su posicionamiento sobre protocolos y seguridad sanitaria: el primer fin de semana del año, los turistas en Liberia fueron recibidos con mascarillas gratuitas. Foto: Cortesía del ICT
La recuperación de la actividad turística que existía antes de la pandemia podría tomar hasta cinco años, según la Organización Mundial del Turismo (OMT). Costa Rica espera acelerar el paso con su posicionamiento sobre protocolos y seguridad sanitaria: el primer fin de semana del año, los turistas en Liberia fueron recibidos con mascarillas gratuitas. Foto: Cortesía del ICT

En los escenarios más positivos, el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) espera que el 2021 cierre con unas 900.000 visitas de turistas al país, menos de una tercera parte de la visitación previa a la pandemia. ¿Quiénes son esos cientos de miles que marcarían el inicio del repunte para la industria local?

Las autoridades del sector buscan que el interés de los principales mercados se mantenga: una mayoría provendría de América del Norte, y el segundo emisor sería Europa, pues según sus estudios, en ambas zonas la marca Costa Rica se mantiene saludable y vigente entre consumidores potenciales.

Sin embargo, el ministro de Turismo, Gustavo Segura, advirtió que la actividad mostraría un repunte a partir del segundo semestre del 2021 y la recuperación del volumen previo a la pandemia es incierta: diferentes analistas hablan de un rango que va entre los 36 meses y los 5 años.

“La mayoría de los expertos del panel de la Organización Mundial de Turismo esperan un repunte del turismo internacional para el tercer trimestre de 2021 y un regreso a los niveles previos a la pandemia de 2019 no antes de 2023”, enfatizó el jerarca.

Además, los mejores prospectos (visitantes) del país suelen planificar sus viajes con entre uno y tres meses de anticipación, por lo tanto, en el primer trimestre del año se esperan apenas los primeros resultados de las tácticas de atracción aplicadas en el cierre de 2020, que se concentraron en Estados Unidos, Canadá y Europa (Reino Unido, Alemania, Francia, España).

Aunque la cantidad de asientos de avión disponibles sea distinta a la visitación real, las decisiones de viaje y el volumen posible de visitantes sí dependen de la oferta de vuelos directos al país. Para la segunda semana de enero de 2021, 20 aerolíneas tienen rutas hacia Costa Rica: 17 han regresado al Aeropuerto Internacional Juan Santamaría y nueve lo han hecho al Daniel Oduber (algunas como American Airlines o United Airles vuelan a ambas terminales). Todavía faltan ocho que regresarían en el 2021, casi todas ya están comercializando tiquetes para los próximos meses, y hay otras dos que no tienen previsto regresar aún: Latam y Southwest. (Vea: En movimiento)

Cambios

La entrega más reciente del Barómetro de Turismo de la Organización Mundial de Turismo (octubre 2020), reportó que las llegadas de turistas internacionales disminuyeron un 70% en los primeros ocho meses de 2020 con respecto al mismo período del 2019 y el índice de confianza de la OMT continúa en mínimos históricos.

Datos publicados el 13 de enero por el ICT, con información de la Dirección General de Migración y Extranjería indican que las llegadas internacionales en el año 2020 por todas las vías fueron 1.011.912, lo que se acerca a la tercera parte del registro del año 2019, cuando llegaron 3.139.008 visitantes al país. El recuento final de 2020 se benefició de los dos meses de temporada alta previos al cierre de fronteras, que este año están muy por debajo de sus indicadores históricos.

En esta coyuntura, para América del Norte el ICT decidió recurrir al lanzamiento de campañas centradas en los valores de Costa Rica y su relación con lo que busca el consumidor en el marco de la pandemia, una estrategia que ha dado resultados antes y que ahora también se refleja en una mayor reactivación de vuelos desde esos mercados, incluso con la inauguración de tres nuevas rutas en el primer fin de semana del año.

Europa ha representado un reto mayor, por las particularidades de consumo de sus habitantes. Costa Rica es percibido como un país que ofrece experiencias únicas y auténticas, con turismo no masificado. Por lo tanto, la comunicación sobre el destino debe compartir estas características.

Para esto, el ICT ha recurrido a tácticas como la entrega de premios de sostenibilidad en España, alianzas comerciales con marcas de lujo en Reino Unido o la relación con influenciadores en Alemania. Europa está disminuido como mercado emisor, pero sus turistas siguen siendo los que gastan más, permanecen en los destinos durante más tiempo y muestran un interés mayor en la experiencia cultural, lo cuál se traduce en un dólar turístico más distribuido entre los diferentes segmentos del sector.

Mientras estas acciones dan resultados, se mantiene la promoción del turismo local mediante acciones específicas de la plataforma Vamos a turistear, como la promoción de destinos que tradicionalmente recibían más turistas extranjeros que nacionales.

“Hemos visto localidades en Costa Rica que antes no recibían mucho turismo nacional y ahora lo reciben: hay un renacimiento de esa relación. Sarapiquí, la Zona de los Santos, Turrialba, península de Osa, la zona de Ballena, Monteverde, Caribe Norte y Sur”, relató Segura.

Con esto en mente, las autoridades y el sector privado están trabajando ideas para tener dos o tres fines de semana largos más de los que ya tiene el calendario y en gestión para que el turista local dimensione el impacto de su gasto local.

Rubén Acón, presidente de la Cámara Nacional de Turismo, explicó que los esfuerzos de atracción serán insuficientes: los negocios locales están operando con pérdidas y flujos de caja operativos negativos.