Por: Cristina Fallas Villalobos.   18 julio

Invertir en nuevos negocios durante tiempos de desaceleración económica resulta una idea lejana para la mayoría. Sin embargo, en momentos como el que atraviesa nuestro país sí es posible invertir, pero de forma inteligente.

Para ello es necesario tener en consideración diversos aspectos. EF habló sobre este tema con los especialistas y empresarios Luis Javier Castro, Marilís Llobet, Manuel Zúñiga, María Susana García, Esteban Brenes, Karol Fallas, Adrián García, Ligia Olvera, Douglas Montero y Juan Muñoz.

En tiempos de desaceleración económica pueden presentarse múltiples oportunidades de inversión con una visión de largo plazo. Shutterstock para EF.
En tiempos de desaceleración económica pueden presentarse múltiples oportunidades de inversión con una visión de largo plazo. Shutterstock para EF.

¿Cuáles son las recomendaciones?

Antes de invertir, debe tomar en cuenta las perspectivas de crecimiento económico, la confianza del consumidor y si el gobierno es capaz de hacer una reducción significativa del gasto público de tal forma que no presione el crédito total y las tasas de interés.

También es importante que preste atención al comportamiento de los mercados internacionales y que valore un posible impacto en la operación que planea asumir, dijeron las personas consultadas por EF.

Asimismo, es trascendental que tenga una visión de largo plazo. Es decir, usted puede adquirir un inmueble o comprar acciones de una empresa hoy, pero no pretenda venderlas pronto para obtener mucho más de lo que dio.

Debe tener claro que un inversor siempre busque responder a un problema que sea real, escalable y con un mercado global que asegure que la base de clientes para los servicios o productos que venda crezca en el tiempo de manera exponencial y así obtenga buenos retornos.

Al decidir el nicho de negocio al que quiere apostar, conozca la composición de la industria: qué ocurre con los competidores, la elasticidad al precio y al ingreso de los productos y servicios para hacer un análisis de escenarios estratégicos.

Otra acción elemental es que realice un plan de negocios que incluya, entre otros elementos, el detalle de los costos, ingresos y el periodo de recuperación de la inversión. Si necesita crédito, es importante que evalúe el costo de ese préstamo y la moneda en que se endeudaría.

¿En qué puedo invertir?

Los negocios con alto potencial en América Latina y el Caribe están relacionados con las finanzas, educación, salud, vivienda digna, agua potable o que necesiten mejoras tecnológicas como internet de las cosas, uso de satélites o drones, inteligencia artificial, realidad virtual o big data.

Sin duda, debe prestar atención a los emprendimientos con alto potencial de crecimiento e impacto, normalmente asociados a los que tienen una base tecnológica con productos innovadores.

De igual forma, otra área con gran potencial de inversión es la relacionada con el medio ambiente, donde destaca la economía circular (lo que antes era un desecho de los procesos y los productos, ahora se convierte en un nuevo insumo para la creación de otro producto).

Aún también conservan potencial otras áreas de negocio como turismo, deporte, bienes raíces -bajo el entendido de que no es comprar hoy para vender mañana- o las microfranquicias en sectores como comercio, alimentos y servicios.

Apuestas no recomendables

Debe estar alerta cuando se trata de industrias que podrían ser sujetas de disrupción, y es mejor no invertir en lugares que pueden verse afectados por los cambios tecnológicos, por ejemplo, el comercio tradicional.

Aunado a esto es poco recomendable apostar por negocios que dependen del consumo local o que sus clientes sean mayormente de los gobiernos debido a que cuando las administraciones cambian, muchas veces cancelan los contratos.

Quienes invierten además deben tener cuidado con propuestas que carezcan de una visión más allá de la ciudad o país donde comenzaron y de bienes o servicios (joyas, viajes u otros de lujo) irrelevantes ante una crisis financiera.

Otro consejo es que se aleje de los negocios sin procedimientos o normas de operación claras y aquellos que no estén amparados en un estudio de mercado que confirme que hay potencial en ascenso.