Una característica llamativa de China para los ojos costarricenses, es lo grande de sus ciudades. Sin embargo, la razón de esa grandeza va más allá de los millones de personas que viven en esos centros de población.
Algunas de estas ciudades se han desarrollado y han crecido gracias a la especialización de su actividad económica o porque su entorno y recursos le proveen condiciones específicas para ese desarrollo.
Chongqing es uno de estos grandes centros en el país asiático. Está localizado en lo que dentro de China llaman el suroeste. Desde Pekín el vuelo tarda aproximadamente tres horas. Esta ciudad surgió al lado del río Yangtsé, que es uno de los más importantes del país y el más largo de Asia.
El gran tamaño no solo lo dan sus espectaculares edificios, también la población, pues la habitan unas 30 millones de personas.
En ella existe algo relevante, pues esta ciudad está conectada con el centro de Europa por medio de una conexión completa por ferrocarril hasta Alemania.
Esto la convierte en una de las líneas de transporte terrestre más importantes por su tamaño, además de su relevancia para el comercio. En otras palabras, ahora es parte de la nueva Ruta de la Seda.

Estar ligada por medio del transporte terrestre hace de esta ciudad y otras en el camino, una opción importante para el transporte de mercancías hacia Europa.
El comercio de Chongqing no solo es hacia Europa, pues al estar ubicada en una posición central dentro del país tiene facilidad para llegar a sus vecinos del sur como Vietnam o para alcanzar puertos y otra ciudades importantes en la costa del país como Cantón y Shenzhen.
De acuerdo con el Informe de Operación Económica Chongqing 2025, publicado por la Oficina Municipal de Estadística, la ciudad tuvo un PIB de $482.200 millones aproximadamente, que representa un crecimiento interanual de 5,3% a precios constantes.

Un enlace importante
La posición estratégica de Chongqing se nota al recorrer sus alrededores. No solo hay empresas de servicios y manufactura instaladas, sino que también son visibles los puertos y especialmente los predios de operaciones logísticas multimodales.
Aquí la carga pasa del transporte fluvial al ferroviario, al de camiones o al aéreo por medio de sus dos aeropuertos. O bien, cualquiera de estas combinaciones.
Las compañías de servicios logísticos están en las afueras de la ciudad y sus instalaciones son notorias, en especial por las grandes grúas que operan en los patios y que se encargan de mover los contenedores a sus respectivos transportes, muy similares a la vista a las grúas pórticas.

Por la ubicación de esta zona es razonable pensar que las líneas comerciales con Latinoamérica son todavía limitadas.
Zhang Shaolin, subdirector del departamento de relaciones internacionales de la empresa Chongqing International Logistics Hub Park Construction Co., Ltd reconoció que carecen de servicios diarios, pero que mantienen enlaces marítimos y aéreos para importar frutas desde Chile y carne vacuna desde Brasil.
Esta empresa se encarga de gestionar las mercancías en el tramo nacional.
Para Shaolin, uno de los aspectos relevantes para este centro logístico es la posibilidad de aprovechar la navegación hasta Shanghái, ciudad portuaria que permite conectar con el resto del mundo.
Un aspecto curioso es que esta navegación permite sortear la represa de las Tres Gargantas. Para las naves más grandes existe un sistema de esclusas y para las pequeñas hay un ascensor que permite continuar su camino por el río. Precisamente uno de los fines de este enorme embalse fue mejorar la navegación por ese corredor fluvial.
Por eso la ciudad resulta estratégica para China. Cualquier producto que se elabore en ese corredor puede llegar por barco a Chongqing y de allí ser trasladado en tren hasta Europa. Entre las exportaciones del país asiático que pasan por aquí destacan computadoras, tabletas, equipos electrónicos, vehículos eléctricos, baterías de litio, productos fotovoltaicos y textiles.
¿Cuánto cuesta mover un contenedor en tren desde China hasta Duisburgo, en Alemania, la ciudad donde llega el tren procedente de Oriente?
Según la información remitida a EF, el valor de llevar un contenedor de carga seca hasta Alemania ronda los $5.300 y los $6.300 por unidad.
Para los que requieren cadena de frío, es decir que van refrigerados, el precio del transporte ronda los $6.700 y los $8.100 por contenedor.
El tiempo de tránsito está entre los 18 y 22 días, lapso que es más breve que si la carga viaja por la vía marítima, pues por ahí debe enfrentar un viaje cercano a los 30 días.
Si este tren bien está catalogado como unos de los servicios más largos y con precio más elevado que el transporte marítimo, su costo sigue siendo más bajo que la vía aérea. Por eso este se usa especialmente para cargas de alto valor agregado (vehículos) o las que son sensibles al tiempo como los electrónicos o productos relacionados con la moda.
Para exportadores o importadores de América Latina, incluida Centroamérica, entender estos corredores es clave para negociar tiempos, costos y seguros en cadenas donde China actúa no solo como proveedor, sino también como plataforma de redistribución hacia otras regiones.

Al recorrer Chongqing, queda claro que no se trata solo de una ciudad más en el mapa chino, sino de un laboratorio vivo donde la infraestructura, la logística y la especialización productiva redibujan los flujos del comercio global.
Entender lo que aquí ocurre —un nodo interior conectado por río, tren y aire con Europa, Asia y, de forma incipiente, con América Latina— ofrece claves para leer el futuro de las cadenas de valor, los tiempos de entrega y la competencia entre rutas marítimas y ferroviarias.
Para el mundo de los negocios, conocer fenómenos como Chongqing no es solo una curiosidad internacional, sino una lección práctica sobre dónde se están definiendo los próximos centros de poder económico y logístico.
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El Financiero está en China por cortesía del Gobierno de la República Popular China.