Por: Cristina Fallas Villalobos.   Hace 6 días

El Instituto Costarricense de Turismo (ICT), Volaris Costa Rica, Coriport –operador del Daniel Oduber en Liberia– y Aeris –operador del Juan Santamaría– descartan una afectación en sus operaciones y en el turismo como consecuencia de la baja en la calificación de la seguridad aérea del país.

La Administración Federal de Aviación (FAA), del Departamento de Transporte de Estados Unidos, anunció el pasado 13 de mayo que disminuyó la categoría para Costa Rica de una a dos.

César Jaramillo, gerente general de Coriport, descartó que las operaciones del Aeropuerto Daniel Oduber en Liberia se vean afectadas por la decisión. Fotografía de Jorge Castillo.
César Jaramillo, gerente general de Coriport, descartó que las operaciones del Aeropuerto Daniel Oduber en Liberia se vean afectadas por la decisión. Fotografía de Jorge Castillo.

Esto significa que a criterio de la FAA, el país carece de las leyes o regulaciones necesarias para supervisar a las compañías aéreas, de acuerdo con las normas internacionales mínimas o que su autoridad de aviación es deficiente en una o más áreas.

Además de Costa Rica, existen cuatro naciones más que tienen esa categoría: Tailandia, Curacao, Ghana y Bangladesh.

“El ICT confía en que Aviación Civil subsanará a la mayor brevedad las deficiencias señaladas (…) en aras de recuperar la categoría uno en seguridad aeronáutica”, cita una declaración enviada por el Instituto a EF.

Dicho documento también destaca que la consecuencia de la reevaluación es que las aerolíneas registradas como costarricenses (Volaris Costa Rica y Avianca Costa Rica) quedan imposibilitadas de abrir rutas aéreas hacia los Estados Unidos.

Según el ICT ninguna de esas compañías tenía en sus planes el ampliar la cobertura a territorio estadounidense.

Tras ser consultados por EF, Volaris Costa Rica manifestó que la decisión de la institución estadounidense no afecta de manera alguna las operaciones actuales de la aerolínea hacia Los Ángeles, Nueva York y Washington.

Asimismo, dijeron que colaborarán con las autoridades de aviación para alcanzar las condiciones necesarias que reviertan la decisión de la FAA en el menor tiempo posible.

En relación con la atracción de nuevas líneas aéreas desde Estados Unidos hacia Costa Rica, el ICT dice mantenerse trabajando con la empresa privada y los gestores de los aeropuertos internacionales.

César Jaramillo, gerente general de Coriport, indicó que tampoco prevén que sus operaciones actuales y la estrategia de atracción de nuevos vuelos se vean afectados por la baja en la calificación.

“Si existiera una afectación sería marginal (…). El 98% de los vuelos que recibimos son internacionales y operados por compañías internacionales”, agregó Jaramillo.

Aún así, el representante mencionó que espera que el tema se solucione pronto.

Rafael Mencía, director ejecutivo de Aeris, explicó que conocían del proceso de inspección que realizaba la FAA y que esperaban que los resultados finales fueran diferentes, pero que no dudan que este inconveniente se solucionará pronto.

“Creo que la afectación al turismo y al tráfico va ser mínima, porque nos parece que la autoridad va poder revertir la clasificación en un corto plazo (...). Es evidente que Aviación Civil no está en el grupo de países que tienen una baja calificación” , dijo Mencía.

EF solicitó el criterio de Avianca Costa Rica, pero antes de la publicación de esta nota no habían dado declaraciones.