Después de varios periodos en los que el vestuario parecía perder relevancia en el presupuesto de los costarricenses, el sector retail de moda experimenta un vigoroso repunte. Los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (Enigh) 2024 revelan que el gasto promedio mensual en “Prendas de vestir y calzado” aumentó un 29,2% en términos reales en comparación con 2018.
Este crecimiento marca un punto de inflexión. Históricamente, el peso de la ropa en la canasta de consumo venía en picada: pasó de representar el 6,9% del gasto en 2004 al 4,5% en 2018. Sin embargo, en el último sexenio, el sector logró revertir la tendencia negativa en términos de monto gastado, consolidando un gasto promedio mensual por hogar de ₡31.051.
El fenómeno coincide con dos eventos coyunturales clave no medidos directamente por la encuesta, pero que explican el contexto: el regreso a la presencialidad en oficinas y centros educativos tras la pandemia, y la agresiva expansión de franquicias internacionales de fast fashion en los principales centros comerciales del país durante este periodo.
El protagonismo del calzado
Al hacer zoom en las cifras, el calzado emerge como uno de los grandes ganadores de la temporada. Dentro de la canasta de consumo de los hogares, el rubro de “calzado” fue uno de los que registró mayor crecimiento relativo en su participación.
Pasó de representar un 1,0% del gasto total de consumo en 2018 a un 1,6% en 2024. Este aumento de 0,6 puntos porcentuales posiciona a los zapatos al nivel de categorías como “equipo de recreación”, sugiriendo un auge impulsado posiblemente por la cultura de los sneakers o la renovación de calzado formal e informal para la vida social activa.
Un repunte desigual
Aunque el crecimiento es general, la capacidad de consumo de moda sigue estando fuertemente estratificada. La brecha entre quienes compran por necesidad y quienes lo hacen por gusto o estatus es amplia.
- Quintil 5 (Mayores ingresos): Destina un promedio de ₡50.657 mensuales a ropa y calzado.
- Quintil 1 (Menores ingresos): Gasta apenas ₡16.459 mensuales en este rubro.
A pesar de la diferencia en montos absolutos, el esfuerzo presupuestario es similar: los hogares más pobres destinan el 5,4% de su consumo a vestirse, mientras que los más ricos destinan el 3,7%. Esto indica que, para la base de la pirámide, el repunte en el costo de la ropa o la necesidad de reposición golpea con mayor fuerza el bolsillo.
¿Nuevo o usado?
Un cambio metodológico en la Enigh 2024 arroja luz sobre la sofisticación del mercado. Por primera vez, la encuesta incorporó secciones para identificar si los artículos adquiridos eran nuevos o usados en conceptos de ropa y calzado.
Aunque el informe de resultados generales no desglosa aún la proporción de mercado de segunda mano (thrifting), el aumento del 29,2% en el gasto real general sugiere que, independientemente del canal (boutique de centro comercial o tienda de ropa americana), el costarricense ha vuelto a priorizar su imagen personal en el presupuesto mensual.
En resumen:
- El dato: El gasto real en ropa y calzado creció un 29,2% respecto a 2018.
- El motor: El calzado ganó participación de mercado, pasando del 1,0% al 1,6% del presupuesto.
- La cifra: Un hogar promedio gasta ₡31.051 al mes en vestimenta.
- Tendencia: Se rompe la racha de pérdida de relevancia que el sector traía desde 2004.
