Un comentario en tono de broma sobre un meme de internet desencadenó una crisis comercial sin precedentes para el fútbol español. Las declaraciones del delantero francés Kylian Mbappé provocaron un boicot por parte de China que amenaza de forma directa los ingresos del Real Madrid y de LaLiga, poniendo en riesgo contratos de derechos audiovisuales y patrocinios estratégicos valorados en cientos de millones de euros.
El origen del conflicto se remonta a una entrevista en el programa digital francés The Bridge. Durante la emisión (filmada en marzo, pero que se volvió viral el lunes 26 de octubre del 2026), al ser consultado sobre su meme favorito en internet, el delantero del Real Madrid respondió entre risas: “Con el que más me he reído es ese en el que usan mi cara en un dictador chino. Lo utilizo mucho con mis amigos”.
La referencia a una imagen manipulada del difunto líder Mao Zedong se viralizó rápidamente, desatando la indignación de las autoridades y el público en el país asiático.
La respuesta gubernamental y corporativa fue inmediata. El conglomerado estatal China Media Group (CMG) ordenó la suspensión de las transmisiones de los partidos de LaLiga, afectando directamente los encuentros del equipo blanco a través de la cadena pública CCTV.
Paralelamente, plataformas digitales como Xiaohongshu retiraron contenidos del jugador, mientras que empresas chinas Dongpeng (bebidas), Mengniu (lácteos) y Milkground (quesos) optaron por romper de manera unilateral e inmediata sus colaboraciones comerciales con el atacante galo.

Ante la magnitud del boicot, el 27 de octubre, Mbappé emitió un comunicado oficial publicado en francés, inglés y chino.
“Pido disculpas a todas las personas a las que mis palabras hayan ofendido. En absoluto, esa era mi intención. Siento un profundo respeto por el pueblo chino y su historia y lo lamento sinceramente”, declaró el futbolista, intentando apaciguar la tensión internacional.
Ese mismo día, LaLiga también se vio obligada a intervenir para proteger la estabilidad de sus negocios internacionales. La organización emitió un mensaje en el que lamentaba “profundamente la ofensa” causada a los aficionados.
Incluso el presidente de LaLiga, Javier Tebas, publicó una disculpa en sus redes sociales y se reunió con el embajador chino en España, Yao Jing, para abordar la crisis diplomática y comercial desatada tras las declaraciones de Kylian Mbappé.
Al difundir la imagen del encuentro, el presidente de la entidad reafirmó el historial de colaboración con entidades deportivas, firmas comerciales y medios de comunicación chinos, subrayando que la nación asiática se mantiene como un aliado clave para LaLiga. Con esto, Tebas buscaba evitar que un hecho aislado comprometa alianzas consolidadas a lo largo de los años. Entre esos acuerdos fundamentales están la colaboración estratégica con la Liga Profesional China de Fútbol, pactada hasta 2029, así como las relaciones comerciales vigentes con la cadena estatal CMG.

La caída de una figura
Pese a los intentos de mediación, los medios oficiales chinos exigieron medidas adicionales, catalogando las disculpas iniciales como un “requisito indispensable”, pero insuficiente si no provenían de todas las partes.
El miércoles, el Diario del Pueblo, el periódico oficial del Partido Comunista, publicó en su editorial que el caso Mbappé es una advertencia para todas las celebridades extranjeras. “Ninguna marca quiere asociarse con un lastre”, afirmó. El texto asegura que la fama y el talento deportivo no conceden inmunidad si se cruzan líneas relacionadas con la historia y la identidad nacional. Según el medio, las empresas que rompieron contratos con Mbappé no solamente defienden sus principios, sino que actúan con toda lógica comercial.
Por su parte, el Global Times tituló su editorial “Mbappé ha caído y se lo merece”. En su postura, la publicación argumentaba que cualquier figura de relevancia internacional que atente contra el respeto hacia China tendría que perder el acceso a los beneficios económicos que ofrece su mercado.
Por último, el China Daily comparó la velocidad del delantero francés sobre el césped con la rapidez con la que se propagó la indignación y reiteró que las celebridades globales deben “comprender las sensibilidades históricas de los países donde desarrollan sus negocios”.
Pese a que el Real Madrid también se sumó a las disculpas, publicando la suya el 28 de octubre, el club continúa ausente de las retransmisiones en China. De acuerdo con la agencia EFE, el domingo 1.° de noviembre, la televisión estatal CCTV y la plataforma Migu no ofrecieron la victoria del conjunto blanco ante el Racing de Santander.
La página deportiva de CCTV eliminó LaLiga de su menú de competiciones.
Por su parte, Migu, socio de LaLiga en China hasta 2030, mantuvo en su programación los otros nueve partidos de la jornada, pero omitió el Racing-Real Madrid incluso de sus resúmenes, así como los juegos anteriores del cuadro blanco.
“La polémica continúa afectando asimismo al tratamiento informativo del delantero francés en algunos portales deportivos chinos. Antes del encuentro, el portal especializado Dongqiudi sustituyó el nombre de Mbappé por la expresión ‘no existe tal persona’ al publicar la lista y clasificación de los candidatos al Balón de Oro”, confirmó la agencia española.

La reacción de China y el peso histórico de la ofensa de Mbappé
Para comprender la magnitud institucional de la crisis, es necesario analizar el estatus de la figura histórica afectada. Mao Zedong fue el líder comunista que proclamó la fundación de la República Popular China el 1.° de octubre de 1949, tras la victoria de su partido en la guerra civil. Su gobierno transformó la economía y la sociedad del país, aunque algunas de sus principales campañas dejaron millones de muertos.
Abanti Bhattacharya, una reconocida académica de la Universidad de Delhi, especializada en nacionalismo chino, política exterior e historia de China, explicó a The Indian Express que la sensibilidad del Gobierno asiático ha aumentado considerablemente.
“En China, llamar dictador a Mao es un tabú absoluto. Generalmente, no se le considera de esa manera. Tras la caída de la Unión Soviética, hubo un periodo en China en el que apenas se hablaba de Mao en público. Pero ahora, el presidente Xi Jinping ha reavivado la conexión con la historia, algo que Mao consideraba muy importante. Está recuperando el sentimiento de la historia civilizatoria de China y su glorioso pasado, donde Mao es visto como el líder que ayudó a China a levantarse de nuevo y a recuperar su lugar”, afirmó Bhattacharya.
Guo Jiakun, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, manifestó que habían “tomado nota de los informes pertinentes a este asunto”, pues tienen claro que “las palabras y acciones que ofendan los sentimientos del pueblo chino se enfrentarán, naturalmente, a la resistencia conjunta de todos los sectores de la sociedad china”.
Por su parte, el periodista y analista político experto en China, Zigor Aldama, advirtió en declaraciones a Cadena SER de España que el daño para el fútbol de ese país podría ser prolongado.
“El Partido Comunista ha sido muy inteligente a la hora de fundir en un solo ente el país, el Gobierno y el partido. Cualquier ataque es considerado como un ataque a todos los chinos”, señaló Aldama, anticipando que “es posible que haya un castigo a LaLiga”.

El impacto económico y el mapa de los derechos de televisión
El impacto económico de esta fractura comercial podría ser masivo. Análisis financieros estiman que existen más de $432 millones en riesgo. Esta cifra engloba la posible pérdida de los contratos de derechos televisivos en la región, una caída abrupta en la comercialización de productos oficiales y el peligro latente de que los grandes patrocinadores chinos del Real Madrid, como Hisense o Linglong Tire, decidan unirse al bloqueo institucional.
La principal vía de sangría financiera proviene de los derechos de transmisión. LaLiga mantiene acuerdos históricos en el territorio asiático, operando a través de plataformas estatales y privadas. La suspensión indefinida de los partidos del Real Madrid no solo anula los ingresos por pay-per-view y cuotas de suscripción, sino que expone a la patronal española a demandas por incumplimiento de entrega de producto ante sus operadores en la región.
Por su parte, el Real Madrid enfrenta un riesgo severo en su estructura de patrocinios. El impacto financiero de esta ruptura institucional podría ser masivo. Marcas asiáticas como Hisense o Linglong Tire podrían invocar cláusulas de “daño reputacional” para rescindir sus acuerdos de forma unilateral y sin indemnización, dejando un agujero imprevisto en los presupuestos del club para la temporada en curso.
El sector del merchandising y el comercio electrónico es otra víctima inmediata. La eliminación de los productos oficiales del Real Madrid y de Kylian Mbappé en gigantes del e-commerce como Taobao o Tmall paraliza las ventas en un mercado de 1.400 millones de consumidores. A esto se suma la censura digital en redes sociales chinas como Weibo, lo que borra la huella digital del club y reduce a cero su capacidad de monetización directa con los aficionados locales.
Finalmente, esta crisis compromete la planificación de futuras giras de pretemporada. Históricamente, las visitas del equipo español a China han representado inyecciones de capital de entre 10 y 15 millones de euros por apenas un par de encuentros amistosos. Con las puertas del gigante asiático cerradas, el club se verá forzado a reestructurar sus estrategias de expansión internacional hacia mercados alternativos en Norteamérica o Medio Oriente, donde la saturación de eventos es mayor.
Precedentes históricos: el antecedente de la NBA
Esta no es la primera vez que el descontento chino desencadena una cascada de disculpas, dado el creciente peso de China en la economía deportiva mundial. El caso de la NBA en octubre del 2019 representa uno de los episodios más evidentes. En esa ocasión, Daryl Morey, entonces gerente general de los Houston Rockets, difundió en Twitter (hoy X) la frase “Lucha por la libertad. Apoya a Hong Kong”, justo cuando la Región Administrativa Especial de China atravesaba manifestaciones gubernamentales.
La reacción institucional en el país asiático fue inmediata: la televisión estatal y Tencent, principal aliado en transmisiones digitales de la liga en China, cancelaron la emisión de los encuentros de la NBA. Frente al impacto generado, la NBA catalogó el mensaje de Morey como “lamentable”, al tiempo que Tilman Fertitta, propietario de los Rockets, se desmarcó públicamente de lo dicho por su directivo. De acuerdo con el comisionado Adam Silver, las pérdidas financieras resultantes alcanzaron cerca de $400 millones.
