El alza en los precios del crudo, que no se reportaban en niveles tan altos desde el 2024, pone en alerta al país, ya que podría aumentar el precio de las materias primas, el transporte y los combustibles. Esto podría generar más presión sobre la inflación y en las tasas de interés si Estados Unidos llega a cambiarlas.
La inflación ha mantenido un comportamiento a la baja: cerró el 2025 con una variación interanual del -1,23%, incluso fuera del rango meta del Banco Central de Costa Rica (BCCR). No obstante, el conflicto en Medio Oriente podría hacer que revierta la tendencia.

El impacto en la economía del país dependerá, según los analistas, de cuánto dure el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán, y el efecto que este shock energético pueda tener en economías abiertas como la de Costa Rica.
La visión de los expertos
Para la economista Anelena Sabater, es muy pronto para poder determinar la magnitud de los efectos. Por tanto, dependen de la duración y la intensidad del shock negativo, así como de la escalada del conflicto y su potencial intensificación.
“Es esperable —de continuar el conflicto— que se den aumentos en los precios de los combustibles en Costa Rica y, por tanto, un efecto del encarecimiento energético se notará en la inflación. El aumento en los costos terminará trasladándose al precio de diversos productos y servicios, y esto incluso podría cambiar el enfoque de la política monetaria del Banco Central”, destacó Sabater.
Por su parte, el expresidente del Banco Central, Rodrigo Cubero, aseguró que el impacto tendrá dos efectos, dependiendo de cuánto se prolongue el conflicto y su repercusión sobre el precio del petróleo.
Esto, a su vez, podría traer implicaciones sobre las tasas de interés internacionales y presionar al alza la inflación en los Estados Unidos, lo que haría que la Reserva Federal tenga que elevar los intereses y Costa Rica se vea presionada a hacer lo mismo.
“Como se transmite a los precios del petróleo, dado que los productos derivados y los combustibles son todos importados, afecta a una serie de precios en la economía, como el transporte de mercancías y de personas, y generaría una cierta presión al alza. Si la inflación se ve presionada un poco al alza, siendo menos negativa, se acercará un poco más a la meta del Banco Central”, explicó Cubero.
¿Cómo se traduce esto en Costa Rica?
Aunque el país no importa directamente petróleo desde el Golfo Pérsico —sino que trae un 99% desde Estados Unidos, de acuerdo con los registros históricos de OEC World—, sí depende completamente de los precios internacionales de los combustibles, por lo que, cualquier cambio lo puede incrementar.
El mayor foco de preocupación es el estrecho de Ormuz, corredor estratégico por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Incidentes recientes han elevado el riesgo operativo en la zona, generando ajustes en primas de seguros, recargos por riesgo de guerra y cambios en rutas marítimas.
Ricardo Ruiz, docente de Ingeniería en Cadena de Suministro y Logística de la Universidad Fidélitas, aseguró que la pandemia dejó lecciones aprendidas y que las cadenas de suministro globales son eficientes, pero vulnerables.
Sectores como la automoción, la tecnología o la agroindustria dependen de materias primas, componentes y energía que atraviesan múltiples fronteras antes de llegar al consumidor final.
“En el caso centroamericano, donde las economías comparten rutas marítimas y proveedores internacionales, el efecto podría amplificarse. Los puertos de la región, que ya operan bajo presión por congestión y limitaciones de infraestructura, podrían enfrentar nuevos desafíos si se consolidan desvíos globales de tráfico marítimo”, expuso el docente de Fidélitas.
Mercados bursátiles bajo tensión
El precio del crudo Brent llegó a rozar los $85 por barril y se anticipa que el precio podría mantenerse entre los $80 y $100 por barril, según analistas internacionales.

“Los mercados bursátiles han estado volátiles en estos días por el conflicto bélico y hay que estar pendiente del alza en el petróleo porque eso va a provocar más inflación, no solo en Costa Rica, sino en todos los países del mundo”, aseguró Luis Chavarría, coordinador de Estrategias y Portafolio del Grupo Financiero Acobo.
A nivel geopolítico, Irán produce cerca de 3,3 millones de barriles diarios y representa entre el 3% y 4% de la producción mundial. Sin embargo, su peso geopolítico supera su participación productiva, informó AFP.
El grupo Organización de Países Exportadores de Petróleo anunció un aumento de producción a partir de abril en un intento por estabilizar el mercado, aunque operadores consideran que podría no ser suficiente si las interrupciones en la región se intensifican.
Planificación y reservas estratégicas
El conflicto ocurre a miles de kilómetros, pero en una economía globalizada, el impacto puede sentirse rápidamente en el tanque de gasolina, en los puertos y en la estructura de costos del país.
Ante esto, el mensaje del sector empresarial es de prudencia y planificación: revisar contratos logísticos, evaluar inventarios críticos y monitorear la evolución de los mercados energéticos.
Karol Fernández, analista Jr. de Inversiones, se mostró más optimista y dijo que la medida tomada por Donald Trump de que se proteja a todos los buques por el estrecho de Ormuz, para que puedan navegar el estrecho con normalidad, sí podría tener una incidencia y ser una medida para intentar normalizar los precios del petróleo.
Finalmente, el economista Fernando Naranjo aseguró que es muy prematuro anticipar los efectos negativos que el conflicto podría generar en Costa Rica, pero lo cierto es que el Banco Central debería ser más cuidadoso y mantener las reservas monetarias internacionales altas y estar preparado por si requiere usarlas.
