Finanzas

Informalidad amenaza la sostenibilidad del sistema de pensiones en Costa Rica

El deterioro del mercado laboral impacta a un ritmo más rápido y profundo al esquema de jubilaciones, advierte el exsuperintendente Édgar Robles.

El sistema de pensiones está presionado principalmente por la ‘precaria’ situación del mercado laboral. Así lo afirmó Édgar Robles, exsuperintendente de pensiones durante un foro, el pasado viernes 10 de setiembre, de la Academia de Centroamérica.

Según Robles, la informalidad y el desempleo son los principales lastres de la economía costarricense. Específicamente el mercado laboral lo describe en una situación “precaria”.

“La informalidad ya está en niveles cercanos a los de América Latina. El mercado se ha venido deteriorando principalmente en la última década”, expresó Robles.

En Costa Rica, datos del Instituto Nacional de Censos y Estadística (INEC) demuestran que para el trimestre de mayo, junio y julio del 2021, el porcentaje de personas de 15 años y más con subempleo a nivel nacional es de 15,5 %.

Al desagregar estos datos por sexo, la tasa de subempleo masculina se estimó en 13,5 %, mientras que en la femenina en 19,1 %.

Mientras, la población ocupada con un empleo informal fue cerca de 875.000 personas, de las cuales, 553.000 corresponden a hombres y 322.000 a mujeres.

Esto representa un aumento interanual (mismo trimestre del año anterior) de informalidad para 138.000 personas. Las cifras implican que del total de personas ocupadas el 43,8 % tuvieron un empleo informal. El porcentaje de personas con empleo informal por posición en el empleo fue de 91,6 % en independientes, y 27,2 % en asalariados.

De acuerdo con Robles, las cifras de empleo informal afectan directamente al sistema de pensiones, debido a que un mercado laboral en condiciones precarias implica una baja cobertura de pensión.

En Costa Rica, el 50% de la población mayor de 65 años no tiene ninguna pensión, lo que implica que al menos la mitad de la población retirada depende de un familiar para que le cuide y esto consecuentemente abre un círculo vicioso de desigualdad y pobreza.

“El sistema de pensiones costarricense no le está llegando al 50% de las personas, lo que implica que ese porcentaje de personas va a tener que confiar y depender de sus familiares para el cuido. Esto crea un círculo vicioso entre familias pobres que tienen que sostener a familiares mayores y no pueden invertir en educación, en salud o en vivienda porque deben invertir en el cuido”, agregó Robles.

El especialista explicó que uno de los principales retos del sistema de pensiones es hacer más accesible la formalidad y por ende el sistema social, pues aseguró que aunque la tasa de fecundidad cae y la expectativa de vida aumenta, la informalidad en la fuerza laboral es el principal obstáculo, debido a que avanza más rápido y tiene un efecto más inmediato.

Andrea Hidalgo

Andrea Hidalgo

Periodista de la sección de Finanzas y Negocios de El Financiero. Licenciada en Periodismo Social. Excolaboradora del proyecto #NoComaCuento de La Nación.