El precio del dólar con respecto al colón llegó a los ¢470,19 el viernes 27 de febrero de 2026, su nivel más bajo desde el 2007. Ante este panorama, ¿qué alternativas tienen las familias, las pequeñas y medianas empresas (pymes) y los inversionistas?
Estrategias para las familias
Para las familias, esta coyuntura puede representar una buena noticia si mantienen deudas en dólares.
En este caso, la recomendación dada por Juan Pablo Arias, estratega de inversiones de BN Valores, es amortizar (aunque sea un monto menor) y revisar un plan de conversión a colones que brinde estabilidad financiera.

“El dólar bajo ayuda hoy, pero el riesgo está en comprometerse a largo plazo con una moneda que puede cambiar de dirección. Segundo, si paga servicios en dólares (suscripciones, alquileres, educación o viajes), ponga un techo mensual en colones (aunque el pago final sea en dólares) y evite que ‘lo barato’ lo lleve a gastar más: la ganancia real está en el presupuesto”, destacó el especialista.
Por otro lado, si usted percibe sus ingresos en dólares, debe comenzar a convertir sus divisas por partes para promediar el tipo de cambio y, de esta forma, proteger el flujo de caja familiar.
Consejos para las empresas y pymes
Arias aseguró que para los negocios que exportan o cobran en dólares pero pagan sus costos operativos en colones el impacto es directo. Específicamente, nos referimos a los exportadores, el sector turístico y a diversas empresas que, al convertir sus divisas, reciben menos colones, una situación que reduce sensiblemente sus márgenes de ganancia y puede afectar su competitividad.
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En este sentido, la clave, según el economista, es proteger los márgenes: revisar precios, renegociar plazos y alinear la tesorería. “Para empresas importadoras o con gastos en dólares, el tipo de cambio bajo puede mejorar los costos, pero el error común es creer que será permanente”, advirtió.
Como alternativa, destacan las coberturas cambiarias, instrumentos financieros diseñados para mitigar la volatilidad del tipo de cambio. Su función principal consiste en permitir que las partes pacten hoy el precio al que comprarán o venderán divisas en una fecha futura. Así, se elimina la incertidumbre del “sube y baja” diario y se facilita la planificación financiera.
Cabe mencionar que el acceso a estos productos varía según la entidad y el perfil del cliente. Además, suelen requerir un monto mínimo y un análisis previo por parte del banco, el cual evalúa la capacidad financiera y las necesidades de cobertura antes de fijar las condiciones del contrato.
Inversionistas
Para este sector, la principal recomendación es no especular. Asimismo, se aconseja calzar la moneda con el objetivo trazado, diversificar los mercados, aprovechar la internacionalización del portafolio y evaluar meticulosamente el riesgo cambiario.
“Un dólar bajo es un precio que refleja los flujos. La decisión inteligente es mantener diversificación y calzar moneda con su objetivo”, afirmó Arias.
¿Por qué el dólar está tan bajo?
Pablo González, gestor junior de Portafolios de Grupo Financiero Mercado de Valores, aseguró que entre los factores que están incidiendo en este fenómeno se encuentran: el crecimiento de las zonas francas mediante la Inversión Extranjera Directa (IED) y la temporada alta de turismo. Lo anterior implica un mayor ingreso de dólares por parte de los visitantes, divisas que luego deben cambiarse a colones.
“La interrogante es qué ocurrirá en marzo, cuando se da una entrada significativa de dólares debido a las obligaciones fiscales y el pago de las planillas de las empresas”, agregó González.
Por su parte, Roxana Morales, economista de la Universidad Nacional (UNA), explicó que existe una estrategia para fortalecer las reservas monetarias internacionales. De igual manera, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) participa en el Monex realizando operaciones de compra o venta de divisas para atender sus requerimientos de flujo de caja y cumplir con sus objetivos de acumulación de activos externos.
Durante los primeros 38 días hábiles de 2026, el BCCR efectuó compras de divisas en 17 jornadas. De hecho, entre el primer día de enero y el 24 de febrero de 2026 adquirió $659,3 millones, una cifra sustancialmente superior a la registrada en igual período de 2025 ($115,6 millones).
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“Estas operaciones han tenido un doble efecto. Por un lado, han contribuido al fortalecimiento del nivel de reservas internacionales y, por otro, han absorbido parte del excedente de oferta de divisas en el mercado, atenuando así la presión hacia la baja del tipo de cambio”, destacó la académica.
En línea con lo anterior, entre el 23 de febrero de 2025 y el 23 de febrero de 2026 (último año), las reservas internacionales netas aumentaron en $4.524 millones (+31,4%), pasando de $14.407 millones (14% del PIB) a $18.931 millones (16,7% del PIB).
