La economía costarricense se estabilizó en los últimos años, pero la actividad local sigue débil, las zonas francas moderan su crecimiento, la recaudación fiscal muestra fisuras y el debate económico empieza a mutar
La economía costarricense se estabilizó en los últimos años, pero la actividad local sigue débil, las zonas francas moderan su crecimiento, la recaudación fiscal muestra fisuras y el debate económico empieza a mutar