Las crisis emocionales no deben ocultarse ni estigmatizarse. Los testimonios ayudan a otras personas a ver la posibilidad de una salida.
“Busco quitarle el miedo a la temática de la salud mental. Quiero que algún día decir ‘estoy triste’ sea tan fácil como decir ‘tengo frío’”, dice Cristina Gomar, fundadora de Vaso Lleno y creadora de las barajas de cartas de Vasoterapia.
Ella creció en Curridabat y estudió en el colegio Iribó. A los 14 años experimentó una pérdida constante del apetito, además de enojo y aislamiento. Pensaba que perjudicaba a su familia y que, si ella faltaba, nadie notaría su ausencia. Sus padres, Carlos y Carmen, la impulsaron a recibir terapia. No fue su único episodio.
Seis años después, estaba en un intercambio de cuatro meses en Vail, Colorado, un pueblo de montaña y una estación de esquí cerca de Denver.
Un día de descanso, el plan era practicar snowboard, un deporte de invierno en el que las personas se deslizan sobre una tabla en una pendiente cubierta de nieve. Cuando iban a empezar el ascenso, Cristina sintió que le faltaba el aire.
Sus acompañantes le sugirieron subir en un transporte, pensando que tal vez se sentiría mejor en la cima. Al llegar, ella no podía respirar. Era un ataque de pánico y no era repentino.
El equipo de socorro encontró que sufría una disminución en la producción de oxígeno en los pulmones. La trasladaron a un hospital, donde estuvo en observación. Dejó de trabajar en la tienda del resort y cada día le hacían mediciones de oxígeno.
Al regresar a Costa Rica, estuvo en cama, pues seguía con dolores en el pecho, colitis, gastritis, migrañas y caída del cabello.
Acudió a consultas médicas y se le realizaron pruebas de esfuerzo y radiografías que descartaron alteraciones orgánicas. Los síntomas físicos respondían a factores emocionales. El médico le advirtió que su nivel de estrés le afectaría seriamente en menos de 10 años.
El diagnóstico de trastorno de ansiedad generalizada (TAG), que implica un estado excesivo y persistente, la llevó a enfocar su proyecto de graduación de diseño publicitario en la Universidad Veritas en la salud mental.
Lo bautizó Vaso Lleno, que plantea que las personas deben cambiar la perspectiva. Todavía no tenía la idea de convertirlo en una empresa.
Lo que sí hizo fue crear una página en Facebook y el interés generado la llevó a ser ponente en el evento TEDx de 2016 en Parque Viva, donde compartió su vivencia en una charla de siete minutos titulada Sonreír es gratis y llorar también. Lo que más le impresionó fue la sintonía de la audiencia.
En ese momento, ni imaginaba que enfrentaría otra prueba emocional dos años después, mientras mantenía una activa vida social, trabajaba en un banco privado, coordinaba un programa regional y viajaba por Centroamérica. “Fue el año de la gran depresión”, cuenta.
Ni el yoga ni rodearse de personas cercanas le ayudaban. Si viajaba, le daba una gran ansiedad: ¿Era el día correcto? ¿Iba en un avión equivocado? ¿Y si llegaba a otro aeropuerto y a otro país?
Perdió el interés en cualquier actividad, las comidas y las reuniones sociales, incluyendo la fiesta de cumpleaños de una amiga.
Fue cuando se lo contó a su padre, habló con una tía que es psicóloga, inició un nuevo tratamiento y dio un paso que resultaría clave.
De la prueba al negocio
Ese mismo año, 2018, convocó a varias personas que no se conocían entre sí a las instalaciones de la Botica Solera, Barrio México. Las ubicó de dos en dos con una baraja de cartas en blanco y negro, cada una con una pregunta.
Desde su primera crisis, ella desarrolló la habilidad de plantear preguntas. Esta vez planteó varias que generaran confianza y conversación sobre las emociones. El juego funcionaba como un puente de comunicación.
Decidió transformar esa dinámica dándole continuidad a su proyecto de psicología positiva de la universidad.
El lanzamiento de la primera edición de Vasoterapia fue en noviembre de 2019. El juego contenía 52 cartas. Produjo 400 barajas que almacenó en casa de sus padres y las vendía por ¢14.000 a través de redes sociales (recibía los pagos vía transferencia bancaria). Se agotaron en pocas semanas.
La demanda ha aumentado desde 2020 debido a la pandemia, al incremento de la ansiedad y al mayor interés por el bienestar y la salud personal. En ese momento, Cristina empezó a estudiar psicología y trabajaba en un colegio internacional.
Pero los pedidos de juegos y sesiones corporativas seguían aumentando. “Ya es hora”, le dijeron sus amistades. El 10 de octubre de 2022, el Día Mundial de la Salud Mental, estaba dedicada a la empresa por completo. “No empecé pensando en emprendimiento”, confiesa.
Nunca se imaginó realizando tareas de negocios, resolviendo asuntos legales, financieros, de costos y registrando la marca y la propiedad intelectual de Vasoterapia ni consultando asesores en cada área. Tampoco imaginó que se presentaría en la reconocida Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en México.
En la actualidad cuenta con 18 puntos de venta, incluido Mercado 83. Además, realiza talleres y conferencias de empresas locales, multinacionales y entidades globales. Y suma 14 ediciones y 18 juegos que incluyen líneas de género (como masculinidad y diversidad sexual), salud médica, sexualidad, relaciones personales y adolescencia. Las categorías se ampliaron conforme se detectaron nuevas necesidades en el mercado y con el apoyo de diferentes especialistas en cada área.
Las utilizan también terapeutas, quienes le cuentan que procesos en los que duraban ocho meses ahora avanzan en la mitad de ese tiempo. Otra línea es la de las barajas personalizadas para diferentes compañías.
A partir de la baraja enfocada en diabetes, elaborada junto con la psicóloga y educadora Daniela Rojas, varias firmas farmacéuticas y entidades mundiales relacionadas con esta enfermedad la invitan regularmente a congresos en India, Canadá, EE. UU., México y Chile. Todo esto lo acompaña con la traducción de los contenidos a otros idiomas.
En la actualidad, cuenta con cuatro ediciones en inglés, otra en cantonés y una más en mandarín para el mercado de Hong Kong. Así surgió también la primera exportación de un lote de 700 juegos a una empresa de EE. UU. También la contactan universidades y distribuidores de Paraguay, Ecuador, Uruguay, Chile y México.
Para consolidar este paso y optimizar los costos, Cristina evalúa la producción en fábricas en China. Además, trabaja en una estrategia de prospección comercial internacional con el apoyo de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).
La demanda sigue aumentando de la mano de la ansiedad y los desafíos emocionales debido a la situación política, la economía, la incertidumbre laboral y diferentes tratamientos, como los oncológicos.
“Cada vez más las nuevas generaciones están mucho más abiertas a temas de salud mental”, resaltó Cristina.
Datos básicos
Empresa: Vaso Lleno.
Fundadora: Cristina Gomar.
Fundación: 2019.
Productos: juegos de cartas para fomentar la salud mental.
Servicios: sesiones psicoeducativas.
Precios: ¢14.000 cada juego y de $700 a $5.000 por sesión (según la cantidad de personas, si es presencial o virtual, y el enfoque).
Colaboradores: 22 externos y 1 fijo.
Comercialización: en línea y en 18 puntos de venta en Costa Rica.
