A pocos días de dejar la presidencia del Congreso, Rodrigo Arias Sánchez cuestionó la política exterior del gobierno de Rodrigo Chaves Robles al señalar que ha sido complaciente con Estados Unidos.
“Costa Rica, históricamente, es un país que defiende la paz y que no desea integrarse a ningún centro de poder que promueva conflictos bélicos.
Sin embargo, el gobierno actual mantiene una relación excesivamente alineada con los intereses de Estados Unidos y ha sido complaciente al asumir una postura incondicional frente a esa potencia, dejando de lado nuestros principios de derecho internacional”, aseguró.

Al profundizar en su visión sobre el rumbo del país, Arias recordó momentos clave en los que, a su juicio, Costa Rica supo combinar principios políticos con desarrollo económico.
Entre 1986 y 1990, mencionó la defensa de la paz en Centroamérica como una estrategia para preservar la inversión extranjera, junto con una orientación social que destinó cerca del 50% del presupuesto a obras como vivienda, becas y el régimen no contributivo.
Posteriormente, añadió, el país enfrentó otra definición trascendental con la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, decisión que calificó como un hito ideológico en la ruta económica nacional.
Arias dijo que el mundo ha cambiado:
“Hoy existe, en el fondo, un enfrentamiento entre Estados Unidos y China por el control de las principales fuentes de poder global y por eso es la pelea entre ambas naciones, porque Estados Unidos busca que los países —especialmente en América Latina— se alineen con su visión, mientras que China ha avanzado fortaleciendo relaciones mediante inversiones, préstamos y financiamiento de infraestructura.
En Costa Rica, dejamos pasar la oportunidad de obtener mayor inversión china en infraestructura y no la hicimos porque el presidente Rodrigo Chaves no impulsó ese acercamiento.
Es importante recordar que Estados Unidos le retiró de la visa al presidente legislativo el miércoles 9 de julio de 2025, cuando se acababa de ir la embajadora anterior, Cynthia Telles.
Poco después, en setiembre, el Departamento de Estado de Estados Unidos oficializó su política para restringir visas a centroamericanos, incluidos costarricenses, que colaboren con China.
Según anunció la entidad estadounidense, la medida se aplicaría a quienes se considere que hayan actuado “intencionalmente en nombre del Partido Comunista Chino (PCCh), dirigieran, autorizaran, financiaran, brindaran apoyo significativo o llevaran a cabo actividades que socavaran el estado de derecho en la región”.
Esta disposición forma parte de las medidas impulsadas durante la administración de Donald Trump para contrarrestar la influencia de China en Centroamérica.
Fue en medio de este complejo panorama diplomático que se dio el nombramiento de la nueva embajadora, Melinda Hildebrand, el 8 de enero de 2026, cuando presentó sus cartas credenciales, quien hasta este momento no buscó nunca reunirse con Rodrigo Arias.
La diplomática nunca pidió una cita al presidente del Congreso, pese a que se ha reunido con muchas personas, entre ellos, la presidenta electa, Laura Fernández, los diputados electos y Orlando Aguirre, presidente de la Corte Suprema de Justicia.
En tono jocoso, Arias dijo que seguro la embajadora no se quería reunir con él “porque ella sabe que yo ya me voy ahorita”.
“A mí no me han llamado para decirme que quería venir, yo con gusto la hubiera atendido. Lo que pasa es que yo tengo mi dignidad. Cuando a mí me quitaron la visa, que fue después de que el presidente Chaves la anunció (a la nueva embajadora), yo recibí una notita por correo electrónico y lo acepté sin cuestionar. No salí a preguntar ni a reclamar; simplemente respeté la decisión.
“Aunque, a mí me parece que es una decisión equivocada. Si alguien ha sido colaborador con Estados Unidos, he sido yo desde muy joven y trabajé mucho para que el Tratado de Libre Comercio se aprobara.
“Creo que quienes tienen una visión equivocada son ellos y el presidente Rodrigo Chaves intentó afectarme con esa situación”, destacó“.
Al consultarle que si la relación entre Costa Rica y Estados Unidos podría cambiar con la llegada de Laura Fernández, Arias dijo que hay que esperar para contestar eso, aunque él esperaría que sí.
“Tengo toda la esperanza de que ella vaya a respetar los principios fundamentales del estado de derecho costarricense e internacional y los pilares de nuestra democracia y la división de poderes.
“Espero que haya respeto institucional, que no se vuelva a llamar, como ha ocurrido antes, al fiscal general para amenazarlo, ni se promuevan manifestaciones para intimidarlo.
“También, espero que con la Asamblea Legislativa mantenga un diálogo fluido y permanente con el Ejecutivo, algo que el señor Chaves nunca hizo”.
Con respecto a la Tercera República se le consultó qué pensaba un líder de Liberación Nacional cuando escuchaba esto, sobre todo luego de que José Figueres Ferrer, fundara la Segunda República:
“Me parece que es una denominación innecesaria e incorrecta, porque los problemas que enfrenta Costa Rica se corrigen si se genera confianza en el gobierno y si damos seguridad jurídica al país para que la inversión extranjera directa siga viniendo y se consolide. También se logra reactivando la producción nacional, especialmente en el llamado régimen definitivo”.
