Economía y Política

Ola pandémica y nuevas restricciones frenaron reestimación al alza de los ingresos estatales prevista por Hacienda

La cartera planeaba pedir a la Contraloría General de la República una recertificación de los ingresos proyectados para 2021; auguraba al menos ¢187.000 millones adicionales

La nueva ola pandémica de COVID-19 que golpea a Costa Rica desde mediados de abril frenó en seco las intenciones del Ministerio de Hacienda, que pretendía realizar una reestimación presupuestaria al alza de los ingresos estatales para este 2021, ante un mejor comportamiento tributario del inicialmente esperado.

Así lo confirmó a EF el ministro de Hacienda, Elian Villegas, quien aseguró que ahora habrá que esperar a conocer el impacto sobre la actividad económica de distintos factores como las dinámicas propias de contagio y propagación del virus, y las nuevas restricciones de movilidad, aforo y horarios aplicadas en los últimos días.

El ministro Villegas había dicho a los diputados de la Comisión de Asuntos Hacendarios del Congreso, el 27 de abril anterior, que el Ministerio de Hacienda se planteaba reestimar los ingresos estatales entre un 0,5% y un 0,75% del PIB.

La recertificación que pediría Hacienda a la Contraloría General de la República entonces se calculaba entre ¢187.000 millones y ¢280.000 millones, según la estimación del PIB para este año.

“Lo estábamos valorando, sí, pero dada la situación que se nos está dando con la pandemia, preferimos esperar un poco para ver el impacto que podrían tener las medidas que se tomen o que se vayan a tomar en adelante en la recaudación fiscal y, a partir de ahí, definir siempre se plantea o no”, afirmó el jerarca, consultado sobre el proceso.

El Ministerio de Hacienda estimó ingresos por ¢5,16 billones para 2021 cuando presentó el proyecto de presupuesto nacional, a finales de 2020. De esos ingresos, ¢4,56 billones corresponderían a ingresos tributarios.

Según las cifras financieras del Gobierno Central, publicadas por la cartera hacendaria, el país ingresó ¢2,19 billones en el primer cuatrimestre de 2021 (un 42% de lo esperado para el año), de los cuales ¢1,86 billones correspondieron a entradas tributarias (un 41% de lo estimado).

La diputada del Partido Liberación Nacional (PLN) y ahora presidenta de la Comisión de Asuntos Hacendarios, Ana Lucía Delgado, fue quien consultó a Villegas sobre la eventual reestimación a finales de abril.

Ella considera que el Ministerio de Hacienda debería brindar proyecciones actualizadas con mayor claridad, de modo que el mercado tenga mayor certeza sobre las necesidades reales de financiamiento que tiene el país.

“Debería ser diferente. Las proyecciones de gastos, ingresos, déficit y amortización deberían tenerlas actualizadas, con el fin de mantener confianza en los mercados, pero también mayor certeza de cuanto es el requerimiento de ingresos efectivos de deuda interna o externa”, aseguró este 29 de mayo, consultada por EF.

El ministro Villegas sí señaló semanas atrás que los ingresos por impuestos han mostrado un comportamiento más favorable de lo esperado hasta abril, debido a factores como algunos signos de recuperación económica en los primeros meses del año y efectos positivos de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas (9635), que “han permitido reducir ámbitos de evasión” a través de medidas como la aplicación del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Necesidades vs. Medidas

Hacienda estimó necesidades de financiamiento nacionales por un 13,5% del PIB en 2021, de las cuales un 7% de la producción correspondería al pago del déficit financiero y un 6,5% de la producción al pago de amortizaciones de deuda pública.

Sus planes son captar un 8,8% del PIB en el mercado interno, y el restante 4,7% de la producción a través de créditos con entidades multilaterales.

Según la diputada Delgado justamente para ajustar estas cifras es que se requieren las reestimaciones. Sin embargo, el ministro Villegas asegura que la nueva ola pandémica trajo incertidumbre consigo y que por eso es que la cartera “prefiere esperar”.

El Gobierno debió aplicar medidas de restricción en mayo para frenar el avance de los contagios por COVID-19, que actualmente saturan la capacidad de atención hospitalaria.

Entre esas medidas estuvo la ampliación del horario de restricción vehicular y del horario de atención presencial de establecimientos, a partir de las 9:00 p.m. (que aún se mantiene); así como la reducción de aforos máximos permitidos en algunas actividades comerciales.

Estas medidas buscaron reducir la movilidad de personas, pero también tendrán un efecto en las capacidades de producción y consumo.

Aún se desconoce qué impacto tuvieron las medidas en la recaudación hacendaria; sin embargo, seguramente se reflejará en las cifras fiscales del mes en curso, una vez se publiquen.

El Banco Central (BCCR) ha advertido constantemente sobre la incertidumbre que provoca la pandemia del nuevo coronavirus en la economía nacional e internacional.

“La evolución global de la pandemia ha tenido y continuará teniendo un papel central en el ritmo de actividad económica en todos los países del mundo en los próximos años. Y esa evolución está todavía sujeta a una elevada incertidumbre, en relación por ejemplo con la aparición de nuevas mutaciones del coronavirus y a su susceptibilidad a las vacunas, a la disponibilidad de vacunas, y al avance con las campañas de inoculación”, redactó la entidad, en su último Informe de Política Monetaria, publicado en abril.

Josué Alfaro

Josué Alfaro

Periodista de la sección de Economía y Política de El Financiero. Graduado de la carrera de Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo de la Universidad de Costa Rica.

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