Costa Rica enfrenta limitaciones para avanzar hacia modelos productivos de mayor sofisticación y valor agregado en medio de una escasez de talento altamente especializado. Así lo reconoce el propio Gobierno con la presentación de una nueva iniciativa.
El Poder Ejecutivo envió a la Asamblea Legislativa el proyecto de Ley para atraer Talento Especializado de Carácter Internacional (expediente 25.402), que subraya la existencia de una “brecha estructural entre la oferta de talento y las necesidades del sector productivo”. Actualmente, el expediente se encuentra bajo análisis en la Comisión de Asuntos Sociales de la Asamblea Legislativa.
La propuesta surge como respuesta a las necesidades inmediatas de empresas vinculadas con investigación, desarrollo e innovación, así como a la incorporación de docentes en instituciones que imparten formación técnica o especializada. Pero deja por fuera la atención de la crisis educativa que se manifiesta en las aulas escolares y colegiales, donde se origina el rezago en la adquisición de conocimientos.
“Tenemos un conjunto de rezagos en habilidades estratégicas, bajo desempeño en áreas claves como razonamiento matemático y en comprensión lectora; eso va acompañando a toda una generación de estudiantes. Todo esto va reconfigurando un país que de repente no logra dar respuesta de manera exitosa a los nuevos desafíos que demanda la nueva sociedad del conocimiento”, comentó Dagoberto Murillo, investigador del Estado de la Educación.
Más que una estrategia de competitividad, el proyecto constituye un reconocimiento implícito de que el país no está formando el capital humano que exige el modelo productivo al que aspira.

Beneficios del proyecto
Para Vanessa Gibson, directora de Clima de Inversión de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde), la iniciativa del Ejecutivo provocará “un efecto derrame implícito en esa búsqueda de talento internacional”, al tiempo que ayudaría a enfrentar el desafío global de escasez de talento especializado.
Los beneficios que plantea el proyecto para los profesionales que lleguen al país por medio de una empresa exportadora —con operaciones o pronta a iniciar operaciones en el país— o a través de instituciones educativas, son:
- Permanencia legal bajo la categoría migratoria de Residencia Temporal, subcategoría ‘Trabajador Especializado’ otorgada por la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME). La persona podrá permanecer en el país por dos años, renovables por periodos iguales.
- El cónyuge o pareja de hecho podrá realizar labores remuneradas con previa solicitud de cambio de categoría migratoria.
- Afiliación a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
- El talento especializado gozará del beneficio fiscal en el que la base imponible se establecerá en el 70% del monto total del salario devengado, aplicable a los salarios que excedan el mínimo exento del impuesto. No aplica para los dependientes que también laboren.
- Exención de todos los impuestos de importación vigentes para la importación de menaje de su casa y de la importación de equipo personal básico de cómputo para cumplir con sus labores. Este beneficio aplica una única vez.
- Importación de hasta dos vehículos libres de todos los impuestos de importación.
Gibson puntualizó que, si bien la iniciativa no resolverá el déficit en volumen de talento especializado, sí podría incidir en la calidad y en la transferencia de conocimiento hacia el ecosistema productivo local.
Necesidad de talento
El país busca consolidarse como un “polo de innovación” y, para ello, se ha propuesto asegurar la disponibilidad de talento humano altamente calificado.
La tarea del Ejecutivo se encuentra el primer obstáculo en el propio territorio nacional. El 70% de los egresados de carreras técnicas no provienen de los sectores en expansión, y el patrón formativo responde más a inercias institucionales que a una planificación estratégica orientada a transformar la estructura productiva del país, según expone la versión 2023 y 2025 del Estado de la Educación, respectivamente.
Esa barrera de formación fue generada por el propio Gobierno, ya que el análisis de la educación en el país se hace sobre los resultados del Ministerio de Educación Pública (MEP) y el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), ambas entidades públicas.
La firma ManpowerGroup, por otra parte, identificó en 2023 que siete de cada diez empleadores en Costa Rica enfrentaron dificultades para encontrar personal con las competencias requeridas.
El proyecto de ley sostiene que por medio de la importación de talento especializado se contribuye a cerrar la brecha existente y, además, generará transferencia de conocimientos y modernización de las capacidades productivas.
“Sin este tipo de interacciones, difícilmente el país podrá cerrar la brecha de talento y del mercado laboral en el corto plazo”, indica la propuesta.
El Ministerio de Comercio Exterior (Comex) será el encargado de definir anualmente las áreas prioritarias de talento especializado, con base en estudios técnicos sobre la demanda del mercado laboral y las necesidades estratégicas del país.

La apuesta por importar talento revela una tensión de fondo: mientras el país busca posicionarse en la frontera de la innovación, su sistema educativo aún no logra sostener ese salto. En ese vacío, la atracción de capital humano extranjero aparece como una solución inmediata.
