Economía y Política

EF Explica: ¿Cómo se aplicarán las 500.000 dosis de la vacuna anti COVID-19 donadas por EE. UU.?

La CCSS soltó varias amarras del proceso de vacunación y abrirá, a partir de este 16 de julio, la inmunización a población general sin factores de riesgo

La llegada a Costa Rica de las 500.000 dosis de la vacuna de Pfizer y BioNTech contra la COVID-19 que donó el Gobierno de Estados Unidos impulsará el proceso de vacunación que coordina la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

La entidad ya anunció que soltará algunas amarras y abrirá el paso a la vacunación de población sin factores de riesgo, empezando por las personas mayores de 40 años, a partir de este 16 de julio.

Las nuevas 500.000 dosis se suman a otras casi 160.000 que no se habían podido colocar hasta este 13 de julio, según los registros oficiales, ya fuera porque estaban en proceso de aplicación o en almacenamiento como reserva para segundas dosis de la próxima semana.

También deberá sumarse, en las próximas horas, la cantidad de dosis que lleguen por parte del contrato bilateral con la empresa Pfizer, que prometió entregar 2,4 millones de unidades al país en el tercer trimestre del año y 1,4 millones en el cuarto.

EF le explica qué piensa hacer la CCSS para utilizar las 500.000 dosis que recién recibió en un plazo récord.

¿Cómo se utilizarán las vacunas?

La CCSS informó, este mismo 13 de julio, de que ante la llegada de las 500.000 dosis correspondientes a la donación estadounidense abrirá el paso para la vacunación de personas sin factores de riesgo de la población general.

La decisión se tomó con el visto bueno de la Comisión Nacional de Vacunación y Epidemiología (CNVE), “tomando en cuenta la llegada de la donación directa de vacunas (...), así como los próximos envíos de la empresa Pfizer”.

Hasta este momento, las áreas de salud priorizan a personas con factores de riesgo como enfermedades crónicas respiratorias o cardiovasculares; y además empezaban a aplicar inmunizaciones a un cuarto grupo de prioridad compuesto por:

  • Recolectores de residuos sólidos
  • Funcionarios del Ministerio de Educación Pública y del sector educativo privado
  • Personal de centros de atención integral (CAI)
  • Funcionarios de los albergues, operativos en campo y personal con atención directa psicosociolegal del Patronato Nacional de la Infancia (PANI)
  • Funcionarios operativos del Instituto de Acueductos y Alcantarillados (AyA)
  • Funcionarios del 911
  • Funcionarios de Poder Judicial y
  • Personas privadas de libertad

Estos grupos se seguirán vacunando, pero ahora al mismo tiempo que la población mayor de 40 años. “De esta forma, a partir de dicha fecha (16 de julio) la campaña de vacunación hace transición hacia grupos etarios, iniciando con todas las personas mayores de 40 años, con o sin factores de riesgo, que no hayan recibido su primera dosis de vacuna”, comunicó la entidad.

¿Por qué mayores de 40 años?

La CCSS y el Ministerio de Salud informaron en un comunicado conjunto que la idea es que “en su mayoría” las dosis donadas por Estados Unidos se utilicen para inmunizar con su primera dosis a la población de entre 40 y 57 años.

Este sector, recordaron las autoridades sanitarias, “hoy representa uno de los grupos que más requieren hospitalización por causas asociadas al COVID-19″.

“Avanzado este grupo, cada área de salud, según su marcha, estaría comunicando nuevos bloques etarios avalados para su inmunización”, agregaron.

Diversas áreas de salud ya publicaron en sus redes sociales el banderazo de salida para la vacunación de personas mayores de 40 años, sin distinción.

Según indicó Eduardo Cambronero, director de la Red de Servicios de Salud de la CCSS, la población entre 40 y 57 años es de poco menos de 620.000 personas. A ese grupo se le aplicará una “vacunación intensiva” y el acercamiento de las personas a los centros de vacunación será “abierto”, según el diseño de cada área de salud, “en tiempo regular y tiempos extraordinarios (como fines de semana y feriados)”, comentó en una reciente exposición transmitida por la Caja.

¿Dónde se realizará la vacunación?

La Caja dijo que mantendrá el proceso de vacunación en sus centros actuales (ordinarios y extraordinarios, como iglesias, centros comerciales, salones y similares). Además, informó de que adicionará a algunos hospitales a la estrategia, aunque todavía no ha detallado cuáles, ni en qué horarios.

El Hospital Nacional de Geriatría informó, por ejemplo, de que vacunará a personas mayores de 40 años sin cita previa los fines de semana de entre 17 y 18 de julio y de entre 24 y 27 del mismo mes, en horarios de 8:00 a.m. a 5:00 p.m.

Consultada por mayores detalles al respecto, la oficina de prensa de la institución aseguró a EF que este mismo 15 de julio se publicarán los detalles de un nuevo plan de inmunización general que está en proceso de confección.

Estar atentos

La institución también llamó a la población a estar atenta a las indicaciones que realice cada centro de vacunación, de modo que se evite la saturación de servicios o el desaprovechamiento de los recursos. “Los mayores de 40 años deben seguir las indicaciones de su centro, con el fin de llevar el orden respectivo en las filas”, redactó la entidad.

En el caso de las personas con factores de riesgo o del grupo cuarto de prioridad, la CCSS afirmó que estas “pueden acercarse a su área de adscripción para solicitar su inmunización” si aún no han recibido su primera dosis.

La comunicación entre las personas y los centros de atención será esencial, pues cada uno lleva actualmente distintos niveles de vacunación. Según Cambronero, la institución trabaja para reducir las brechas entre centros de vacunación y ya el escenario es más “parejo”.

¿Cuántas dosis faltan para la ‘inmunidad de rebaño’?

La CCSS informó este 13 de julio de que ha aplicado 2,6 millones de dosis. Con ellas ya se aplicó una primera inmunización a un 35,02% de la población y un esquema completo de dos inoculaciones a un 16,15%.

Para acceder a una ‘inmunidad de rebaño’ a nivel nacional contra el virus, las autoridades hablan de inmunizar completamente a un 75% de la población; es decir, a unas 3,8 millones de personas.

Para ello, el país requeriría aplicar las segundas dosis de 961.107 personas que han recibido solo una; así como acceder a otras 5 millones de dosis para completar el esquema de 2,5 millones de personas adicionales.

Estas personas se sumarían a las 822.842 que ya recibieron sus dos dosis contra el virus y sumarían el 100% de la población meta para este año.

De las 5 millones de dosis que se necesitan, Costa Rica recién recibió en un solo embarque 500.000 unidades (un 10%). Además, Pfizer se comprometió a entregar otros 3,8 millones de unidades en el segundo semestre de 2021; y la empresa AstraZeneca aún debe enviar al país cargamentos por unas 684.000 dosis.

Costa Rica también negoció la compra de 2 millones de dosis de la vacuna a través del mecanismo COVAX, coordinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Alianza Global para la Vacunación e Inmunización (GAVI), entre otras entidades. No obstante, este es el oferente que ha registrado un menor nivel de cumplimiento por sus problemas logísticos, como intermediario, para encontrar suficiente abastecimiento a nivel internacional.

Recuperación económica

El ritmo con el que lleguen dosis y se apliquen en el país será esencial para la recuperación económica local, especialmente ante la amenaza de variantes más contagiosas e infecciosas del coronavirus como la delta.

La advertencia la han reiterado organismos nacionales e internacionales, como el Banco Central (BCCR).

“La evolución global de la pandemia ha tenido y continuará teniendo un papel central en el ritmo de actividad económica en todos los países del mundo en los próximos años. Y esa evolución está todavía sujeta a una elevada incertidumbre, en relación con la aparición de nuevas mutaciones del coronavirus y su susceptibilidad a las vacunas, a la disponibilidad de vacunas, y al avance con las campañas de inoculación”, redactó la entidad en su último Informe de Política Monetaria, publicado en abril.

Josué Alfaro

Periodista de la sección de Economía y Política de El Financiero. Graduado de la carrera de Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo de la Universidad de Costa Rica.