Tras la agitación propia de los procesos políticos, el estado de ánimo económico de los consumidores en Costa Rica entra en una fase de normalización. En agosto de 2026, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) registró 55,9 puntos (en una escala de 0 a 100). Este resultado señala una relativa estabilización de la economía nacional luego de la baja observada en mayo y disipa la distorsión –el pico de optimismo– observada durante el período electoral de febrero de 2026, cuando el indicador alcanzó los 60,7 puntos.
A pesar de esta corrección a la baja respecto a inicios de año, la medición refleja una base sólida si se toma en cuenta su promedio histórico, pues la confianza de los consumidores mantiene niveles por encima de los 50 puntos (zona de optimismo) de manera ininterrumpida desde agosto de 2024.
Al segmentar a la población, el grupo mayoritario sigue siendo el de los consumidores “ambivalentes”, que representan el 48,0% del total. Por su parte, los consumidores clasificados como “optimistas” conforman el 39,0%, mientras que los “pesimistas” se mantienen como el grupo más reducido con un 13,3%. La distribución de estos grupos no presentó variaciones respecto a la medición de mayo anterior.

El cierre de la brecha pandémica
El aspecto más destacable de este reporte radica en el comportamiento de los componentes internos del ICC. Tradicionalmente, las expectativas futuras de los ticos suelen ser más positivas que su valoración del presente. Sin embargo, en agosto se observó un aumento significativo del Índice de Condiciones Económicas Actuales (ICEA) de +5,2 puntos, alcanzando un valor de 55,7 puntos.
En contraste, el Índice de Expectativas Económicas (IEE) se mantuvo estable desde mayo anterior, fijándose en 56,0 puntos. El incremento del ICEA junto con la estabilidad del IEE provocó que se cerrara la brecha que existía entre la percepción actual y la expectativa futura, una divergencia que se venía observando de manera sostenida desde el inicio de la pandemia por el COVID-19.
Esta mejora sustancial en el ICEA fue impulsada por una reducción de las opiniones negativas: disminuyó un 5 puntos porcentuales la cantidad de personas que considera que su situación económica actual es peor que hace doce meses, y cayó 10,7 puntos porcentuales la proporción de consumidores que consideran que son “malos tiempos” para comprar artículos grandes para el hogar.
Apunte metodológico del ICC
Para interpretar correctamente estos datos, es importante comprender cómo se construye el indicador:
- Diseño y muestra: La Encuesta del Consumidor (N° 91) fue realizada por la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR) mediante 1.204 entrevistas telefónicas a personas de 18 años y más que utilizan telefonía celular dentro del territorio nacional, garantizando una cobertura del 97% de esta población.
- Periodo de campo: Los datos fueron recolectados recientemente, entre el 3 de agosto y el 3 de septiembre de 2026.
- Cálculo del índice: El ICC se calcula con base en las respuestas a cinco preguntas. Dos de ellas valoran las condiciones actuales y conforman el ICEA, mientras que las otras tres proyectan las expectativas a futuro (a un año para familias/empresas y a cinco años para el país) y conforman el IEE.
- Escala: Se asignan 100 puntos a las respuestas favorables, 50 a las neutras/“no sabe” y 0 a las desfavorables, para luego promediarlas. El resultado es una escala de 0 a 100, donde 0 es el pesimismo más acentuado, 100 el mayor grado de optimismo, y 50 representa una posición neutral o de incertidumbre.
