El centro de datos Quantum AI Free Zone Campus, que se planea instalar en Limón, enfrenta diversos cuestionamientos en el ámbito legal y ambiental que provocan incertidumbre sobre el futuro de la obra, en particular por el silencio de la firma desarrolladora, al mismo tiempo que colocan en la mira las posibilidades de inversión de esta industria en Costa Rica.
Los cuestionamientos tienen que ver con situaciones concretas relacionadas con el sitio donde se instalaría, los trámites municipales y ambientales, y el registro de la empresa a cargo, Quantum Development Inc., en el régimen de zona franca, por los beneficios que promete.
El proyecto ahora depende de que la empresa resuelva la amplia diversidad de situaciones y de que las autoridades otorguen las autorizaciones.

Contexto: corrientes adversas
A nivel mundial, los centros de datos se convirtieron en infraestructuras estratégicas para la inteligencia artificial (IA) y los servicios en la nube.
La industria vive un crecimiento en el que se estima que la capacidad mundial aumentaría de 103 GW a 200 GW para el año 2030, lo que implicaría hasta $3 billones de inversión en cinco años, según la consultora JLL.
Estados Unidos es el principal foco de inversión en datacenters debido a la concentración de la industria tecnológica, con firmas como Amazon, Microsoft, Meta y Alphabet destinando unos $630.000 millones en centros de datos y chips de IA.
América Latina representa todavía una fracción pequeña de la infraestructura mundial, pero es una de las regiones con mayor expansión (un aumento del 41% en el primer trimestre de 2026), según CBRE, una firma especializada en inversiones inmobiliarias comerciales y proveedora de infraestructura crítica.
En la región se contabilizan 533 centros de datos, el 80% de los cuales están concentrados en Brasil, Chile, México, Argentina y Colombia, según Data Center Map. Ahí Costa Rica aparece con 12 instalaciones, la mayoría en el área metropolitana y solo una de ellas en Cañas, Guanacaste.
Pero la industria enfrenta cuestionamientos a nivel global, incluso en EE. UU., por parte de comunidades, estados y movimientos sociales preocupados por el impacto social, económico y ambiental de los centros de datos y de la IA.
Tal es la oposición que el factor limitante para la industria ya no es la demanda: es conseguir energía, terrenos, permisos, equipos y conectividad. Parte de eso es precisamente lo que enfrenta Quantum AI Free Zone Campus, con señalamientos muy concretos.
¿En qué consiste el proyecto?
El proyecto de un datacenter Quantum AI Free Zone Campus en Limón es promovido por la firma Quantum Development Inc. como el primer centro de datos de IA de Centroamérica, orientado a atender operaciones de esa tecnología, la computación de alto rendimiento y los servicios en la nube.
En su sitio web se presenta como “una plataforma de infraestructura de IA de 200 MW, respaldada por energía suministrable con el respaldo de las empresas de servicios públicos, la economía de las zonas francas y la ventaja de las energías renovables de Costa Rica, desarrollada para operadores de hiperescala, fondos de infraestructura y socios estratégicos que evalúan el próximo corredor de computación de las Américas”.
Ahí mismo se indica que el complejo tecnológico se ubicará en un terreno de 42 hectáreas en el cantón central de Limón e incluirá siete edificios para centros de datos de IA. Se contemplan tres fases de desarrollo.
En cuanto al suministro eléctrico, la información de la firma indica —en esa página electrónica— que el campus está diseñado en torno a una subestación eléctrica dedicada de 230 kV que soporta hasta 200 MW de carga para el centro de datos de IA.
“La energía proviene principalmente de la red de energía renovable de Costa Rica, que suministra de forma constante más del 99% de electricidad renovable procedente de fuentes hidroeléctricas, geotérmicas, eólicas y solares. La generación térmica de respaldo in situ garantiza la fiabilidad necesaria para los entornos de entrenamiento e inferencia de IA”, se detalla.
Sobre las aguas de refrigeración se contemplan plantas y áreas capaces de soportar cargas de trabajo de IA de alta densidad, incluidos clústeres de sistemas de procesamiento tipo GPU con refrigeración líquida, sistemas de refrigeración de circuito cerrado y configuraciones de refrigeración híbridas.
Respecto al consumo de agua, Quantum explica que la estrategia hídrica del campus se basa en una disponibilidad aproximada de 350 litros por segundo (L/s) de agua municipal, complementada con agua de pozo y que contaría con sistemas in situ de tratamiento, almacenamiento, bombeo y tratamiento de aguas residuales.
En conectividad se indica que existirá una zona dedicada de red de fibra que proporciona la infraestructura para una “conectividad neutral” respecto al operador, con múltiples puntos de entrada de fibra y diversas rutas de enrutamiento de red.
Esa neutralidad del operador garantizaría que los usuarios puedan seleccionar sus proveedores de red preferidos, negociar precios competitivos y establecer rutas redundantes adecuadas para cargas de trabajo críticas de entrenamiento e inferencia de IA.
La firma destaca que la costa caribeña de Costa Rica ofrece un acceso potencial a sistemas de cable de fibra óptica submarinos que conectan Norteamérica, Sudamérica y Europa.
“El corredor Limón-Moín se perfila como un posible punto de aterrizaje de cables o un centro de agregación de fibra óptica, a medida que crece la demanda de infraestructura de fibra en el Caribe, junto con el despliegue de sistemas de computación de IA”, detalla.
Y agrega: “la ubicación del campus también facilita el acceso a rutas de fibra óptica terrestres que conectan con San José y la infraestructura troncal internacional”.
Entre los atractivos para los clientes, la firma indica que existen “ventajas fiscales para infraestructura de IA” derivadas del estatus de zona franca.
“El campus ofrece importantes ventajas económicas para los usuarios de centros de datos, cuyas principales categorías de costos incluyen servidores importados, GPU, almacenamiento, redes, aparamenta eléctrica, transformadores, sistemas UPS, generadores, equipos de refrigeración y componentes de construcción especializados. La estructura de la Zona Franca mejora sustancialmente la rentabilidad en cada etapa del ciclo de vida de los activos”, se dice en el sitio web.
¿Cuándo estaría? “La entrega total de potencia está prevista para finales de 2027, pero la iniciativa aún se encuentra en fase de planificación”, indica una publicación de Central de Noticias.
De hecho, el proyecto no registra avances físicos. Antes, según diversas publicaciones en medios, deberá resolver una extensa lista de pendientes y cuestionamientos.
Situaciones en agenda
Desde hace unas semanas, en las redes sociales se publicaron diversas advertencias sobre el proyecto de Quantum AI Free Zone Campus, a las que se suman reportes de prensa de la última semana.
La lista de situaciones abarca:
—En “socialización”: la Municipalidad de Limón realizó una divulgación sobre la posibilidad del centro de datos en el cantón, pero la alcaldesa de Limón, Ana Matarrita Mc Calla, reconoció en entrevista con La Nación que el proyecto está en “fase de socialización”. Aunque en las redes sociales del municipio se publicó que la obra contaba con la viabilidad ambiental de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena), el mismo medio indicó que no existe ningún proyecto o trámite registrado en el sitio web de esta entidad a nombre de Quantum Development Inc. ni con su cédula jurídica para un centro de datos de IA.
—Autorización limitada: La Nación y The Tico Times publicaron que el centro de datos se construiría en un terreno con humedales, bosques y cerca de acuífero, entre otras situaciones, así como que un sector de la finca está identificado por la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) dentro de áreas propensas a inundaciones.
Además, que Setena sólo otorgó la viabilidad para “acondicionamiento urbanístico” (calles, aceras y redes pluviales) en 2017, pero no autorizó la construcción de ningún edificio en esa fase. Esto se habría reiterado en otras resoluciones posteriores (2020 y 2021).
Quantum presentó un “dictamen” en agosto de 2021, pero se estaba a la espera de una resolución del Área de Conservación La Amistad Caribe y el Programa Nacional de Humedales del Sinac.
—Estatus de la empresa: Quantum Development Inc. contaba desde diciembre de 2018 con el estatus de empresa registrada en el régimen de zona franca , que le otorga exención del impuesto sobre la renta, del impuesto sobre el valor agregado (IVA) y de tributos aduaneros.
Aunque en su sitio web Quantum todavía promociona los beneficios de esa condición, el Ministerio de Comercio Exterior (Comex) le revocó el estatus en mayo pasado, según La Nación.
—Impacto asociado a los centros de datos: Jaime Figueres, presidente de la Fundación Costarricense de IA Responsable, advirtió a través de CR Hoy sobre la necesidad de definir cómo atender la demanda del centro de datos (estimada en 200 megavatios o MW) sin afectar la planificación energética destinada a hogares, comercios y otras industrias; de sistemas que reduzcan al mínimo el consumo de agua y otros posibles impactos, como el ruido generado por los equipos; y de un eventual aumento de la temperatura en los alrededores de las instalaciones.
—Vacíos legales: al igual que Figueres, varios representantes de la industria tecnológica también advirtieron en La Nación sobre la falta de un marco regulatorio específico en Costa Rica para la tecnología de enfriamiento de circuito cerrado. También llamaron la atención sobre la necesidad de garantizar energía renovable mediante acuerdos de compra, no comprometer la seguridad hídrica ni eléctrica de la región ni del país y ofrecer tarifas eléctricas competitivas.
Se consultó a la firma sobre el futuro del proyecto, pero hasta el momento no hay respuesta.
