Mercado Libre ha pasado de ser un motor constante de empleo para desarrolladores a convertirse en un caso emblema de cómo la inteligencia artificial (IA) está reconfigurando el mercado laboral.
En un movimiento sin precedentes, la empresa confirmó que mantendrá estable su equipo de programación, marcando el fin de una era de expansión cuantitativa de su talento técnico.
Con una nómina que supera los 120.000 empleados en Latinoamérica, de los cuales más de 20.000 son desarrolladores de software, la empresa ha decidido que el crecimiento ya no vendrá de la mano de más contrataciones, sino de una mayor eficiencia.
Marcos Galperin, fundador de la compañía, fue contundente respecto al futuro: “Es muy probable que en cinco años tengamos 10.000 desarrolladores. No porque los hayamos echado, sino porque no estaremos contratando a nadie”.
Según el directivo, la IA permite que la misma base de profesionales genere un valor significativamente mayor, lo que representa una reasignación de recursos hacia herramientas de potenciación en lugar de expansión de personal.

El nuevo rol de la IA en el código
La integración de estas herramientas no es nueva. Ya en 2024, el CEO Ariel Szarfsztejn reveló que el 20% del código nuevo en Mercado Libre era sugerido o generado por IA. Esta evolución ha desplazado el foco de las habilidades requeridas.
“Hace diez años le habría dicho a cualquiera que necesitaba aprender a programar. Hoy digo que necesitás saber matemáticas”, afirmó Galperin.
Para la dirección de la empresa, el dominio de un lenguaje de programación específico ha pasado a un segundo plano, priorizando ahora el pensamiento crítico, la estadística y la comprensión de modelos lógicos.
El costo humano de la automatización
La transición hacia este modelo basado en IA no ha estado exenta de tensiones. A inicios de 2026, Mercado Libre ejecutó el despido de 119 empleados del área de Experiencia de Usuario (UX) en Argentina y otros países de la región.
La medida generó controversia, dado que estos profesionales habían sido piezas clave en el entrenamiento de los modelos de IA para redacción y diseño de flujos. Tras completar dicha tarea, la empresa justificó las desvinculaciones como una “reorganización interna” para reducir redundancias, evidenciando el riesgo de que el talento humano sea reemplazado por los mismos sistemas que ayudó a construir.
Cambios en el perfil profesional y educación
El giro de Mercado Libre envía una señal de alerta para el ecosistema educativo de América Latina. Los programas de formación técnica y bootcamps se enfrentan a la necesidad de actualizar sus currículos.
- Habilidades en declive: Codificación mecánica y tareas repetitivas de desarrollo.
- Habilidades en alza: Modelado de datos, matemática aplicada y supervisión de sistemas autónomos.
Para países como Costa Rica, referentes en la exportación de servicios tecnológicos, el aviso es directo: la ventaja competitiva ya no reside únicamente en saber escribir código, sino en la capacidad analítica para resolver problemas complejos asistidos por máquinas.
Hacia una nueva era de productividad
Pese al cese de contrataciones, la empresa sostiene que esto no significa una reducción de su inversión tecnológica. Ariel Szarfsztejn insiste en que la IA es un “acelerador” y no un fin en sí mismo. La visión de la compañía es que una planta estable de desarrolladores podrá gestionar sistemas mucho más complejos y escalables gracias a la automatización.
Así, Mercado Libre está inaugurando la etapa de la programación asistida. Como resume Galperin, en este nuevo paradigma ya no basta con aprender a programar; el requisito indispensable para el profesional del futuro es aprender a pensar.
