La era de la resistencia a disponer de los sistemas mediante computación en la nube quedó atrás hace seis años. Pero el modelo de software as a service (SaaS) demostró que no es infalible en el 2025.
Durante el año anterior sucedieron varias caídas de los servicios de los principales proveedores globales que dejaron sin operar a firmas de aviación, hospitales y clínicas, comercio y fabricantes, entre otras industrias.
La solución propuesta no es volver al modelo de sistemas instalados (on premise), sino el multicloud. De hecho, la inversión en este tipo de soluciones crecerá entre 25% y 30% anual hasta 2035, alcanzando $154.240 millones, según Research Nester.
“Hoy en día, su uso es más común de lo que parece”, afirmó Luis Ramos, director de consultoría PwC Interaméricas.

¿Qué son los servicios multicloud?
Se trata del uso combinado de servicios en la nube de dos o más proveedores, como parte de una estrategia corporativa o para gestionar las diferentes cargas de trabajo, aplicaciones y datos según la fortaleza de cada una.
Los servicios multicloud o multinube permiten a una empresa operar sus sistemas, aplicaciones o respaldos en más de una nube, en lugar de depender de un solo proveedor.
En la práctica, significa repartir sus sistemas y datos entre distintas nubes, según lo que más le convenga: velocidad, seguridad, control de costos y capacidad de respuesta ante una falla.
“Es una forma de diseñar operaciones con mayor flexibilidad y menor dependencia de un solo actor”, sostuvo Diego Cardoza, gerente de IFX-Codisa en Costa Rica.
¿En qué situaciones las empresas e instituciones deberían considerar una estrategia multicloud?
Tiene sentido cuando una empresa o institución no puede darse el lujo de parar: bancos, comercios, hospitales, aseguradoras, operadores logísticos, aerolíneas, entidades públicas y empresas de servicios básicos.
En estas organizaciones una falla tecnológica afecta pagos, atención, entregas, citas médicas, trámites o acceso de usuarios a servicios esenciales.
También es una opción a considerar cuando se busca no depender de un proveedor, proteger mejor la información y tener un plan sólido para responder si algo sale mal.
La multicloud cobra valor cuando una caída es más cara que prepararse para evitarla.
Otra situación en la que es común ver el modelo es cuando ocurren fusiones o adquisiciones donde cada empresa integrada hereda nubes distintas.
También ocurre por requisitos regulatorios claves por residencia de datos en diferentes geografías, continuidad operativa y recuperación ante desastres, demanda de rendimiento o servicios especializados de cada proveedor de nube.
¿Cuáles son los beneficios del multicloud?
Entre los principales beneficios están la mayor continuidad operativa, capacidad de recuperación ante fallas o ciberataques, flexibilidad para elegir dónde corre cada aplicación, menor dependencia de un proveedor y una estructura tecnológica más fácil de ajustar a las necesidades.
Permite a la empresa mover, reforzar o reorganizar sus sistemas con más facilidad si crece, si cambia su operación o si necesita responder más rápido ante un problema.
Así, el modelo de multicloud permite:
—Resiliencia y alta disponibilidad al no depender de un único proveedor.
—Optimización de costos seleccionando mejor precio por servicio.
—Flexibilidad tecnológica para utilizar lo más potencial de cada nube para aplicaciones de Internet of Things (IoT), analítica, inteligencia artificial (IA), y otros.
—Poder de negociación comercial con los proveedores de nube.
—Mejor cumplimiento normativo por residencia de datos.
“Estos beneficios se materializan solo con una estrategia bien ejecutada, pero sin ella multicloud implica mayor complejidad y costos”, advirtió Ramos.
El modelo de multicloud implica trabajar con más de un proveedor de nube para necesidades diversas.
Cardoza explicó que una compañía puede manejar su operación principal en una nube y dejar sus respaldos o su capacidad de respuesta ante una contingencia en otra. Eso le da margen para reaccionar si algo falla.
¿Los servicios de multicloud implican un mayor costo?
Sí pueden implicar un costo inicial más alto, porque operar en más de una nube exige mayor planeación, integración, monitoreo y medidas de seguridad, aunque varía según el tamaño de la empresa, la cantidad de sistemas críticos, el volumen de datos y el nivel de disponibilidad que necesita.
“La conversación no debería centrarse solo en cuánto cuesta implementar multicloud, sino en cuánto puede costar una caída”, advirtió Cardoza.
El impacto económico de estos incidentes es significativo: un estudio de McKinsey muestra que el 88% de las organizaciones que sufren interrupciones en sus plataformas registran pérdidas superiores a los $300.000.
Asimismo, el 40% enfrenta impactos que superan $1 millón por interrupciones ocasionadas en errores de software, ciberataques, fallos de hardware o actualizaciones defectuosas.
¿Cuál es la mejor estrategia para adquirir servicios multicloud?
La mejor estrategia es empezar por las necesidades del negocio.
Primero, hay que identificar qué procesos no pueden detenerse, cuánto tiempo puede tolerar la empresa una interrupción y qué datos o aplicaciones son realmente críticos.
Con esta información clara, lo segundo es determinar qué conviene mantener en una nube principal, qué debe ir respaldado en otra, qué cargas requieren alta disponibilidad y qué capacidades se necesitan para recuperación.
Una buena estrategia evita dos errores comunes: comprar multicloud “por tendencia” o contratar varias nubes sin una lógica clara de operación, seguridad y costos.
Ramos señaló que no existe una estrategia de tipo one size fits all para los negocios, por lo que metodológicamente lo ideal es abordar un enfoque por fases.
Se inicia con un ejercicio de evaluación y selección (costo, rendimiento, latencia, cumplimiento, etc.), se negocian las cláusulas de portabilidad y salida, y se apoya en un integrador de nube para que brinde una visión neutral y gestión centralizada.
“La evaluación y selección ayuda a los clientes a tomar las mejores decisiones sobre si su estrategia debe ser multicloud o bien adoptar todos sus servicios con un solo proveedor de nube”, dijo Ramos.
¿Cuáles son las recomendaciones para implementar una estrategia multicloud a nivel corporativo?
Para implementar una estrategia multicloud conviene seguir estas recomendaciones:
—Definir qué es realmente crítico para el negocio: identificar servicios, sistemas o procesos que no pueden fallar y qué impacto tendría una caída en ingresos, atención al cliente o confianza.
—Decidir qué información y qué sistemas deben estar respaldados: mapear las cargas y los datos para establecer qué debe replicarse, dónde y en cuánto tiempo debería recuperarse si ocurre un incidente.
—Unificar las reglas de seguridad y control: estandarizar accesos, respaldos, monitoreo y políticas de seguridad entre las distintas nubes, para evitar brechas o vacíos de gestión.
—Empezar por lo más importante: no todos los sistemas tienen que ir a varias nubes desde el inicio. Comience por los procesos más críticos.
—Probar la estrategia en escenarios reales: realizar simulacros y pruebas de recuperación para verificar que la empresa responde ante una falla o interrupción.
—Revisar y ajustar la estrategia con frecuencia: las necesidades del negocio cambian, por lo que la estrategia multicloud también debe actualizarse.
—Iniciar con un piloto acotado, medir resultados y escalar progresivamente, así como estandarizar con herramientas de gestión, para visualizar cómo quedaría la gobernanza en un corto plazo.
—Mantener una gobernanza o gestión centralizada a nivel de políticas de seguridad, identidad y costos, incluyendo capacitación e inversión en talento clave.
—Definir indicadores claves de monitoreo de costos, rendimientos y disponibilidad para cada proveedor.
—Automatizar despliegues, seguridad y monitoreo desde el inicio.
