Por: Carlos Cordero Pérez.   Hace 5 días
Johnny Alcázar, Manfred Acosta, Diego Arce, Ricardo Arce y Kenneth Zamora de la empresa Bmaxim. (Foto Alonso Tenorio)
Johnny Alcázar, Manfred Acosta, Diego Arce, Ricardo Arce y Kenneth Zamora de la empresa Bmaxim. (Foto Alonso Tenorio)

Johnny Alcázar se acercó a la empresa de centro de llamadas Arcersa para brindar un servicio de consultoría en informática.

Había salido de la compañía donde era gerente de tecnología de información y estaba brindando servicios profesionales de forma independiente.

Al cabo de tres meses Johnny y Ricardo Arce, gerente de Corporación Arcersa, acordaron crear una empresa que comercializara y potenciara el sistema que les había desarrollado para televentas.

Arcersa tiene actualmente 14 años. Inició brindando servicios de tercerización (administrando y vendiendo activos en desuso de otras compañías) y desde el 2015 con el centro de llamadas especializado en productos financieros.

Ricardo tenía la idea de diversificar su negocio y vio la oportunidad de oro en el software que habían desarrollado para el centro de llamadas

La nueva iniciativa se llamó Alka IT Smart, que utiliza la marca Bmaxim. Se fundó hace tres años.

Así empezó la nueva aventura, en la que han invertido unos ¢200 millones.

Como Johnny conocía muy bien los principales sistemas gerenciales en el mercado, como Softland y SAP, lo primero que se plantearon fue cómo diferenciar el producto que iban a crear.

“Lo principal era quitar el dolor de cabeza de las empresas de tener información en diferentes sitios”, destacó Ricardo.

Luis Campos, del centro de llamadas de Arcersa, muestra el sistema, que se empezó a utilizar para este servicio y luego se potencializó para puntos de ventas. (Foto Alonso Tenorio)
Luis Campos, del centro de llamadas de Arcersa, muestra el sistema, que se empezó a utilizar para este servicio y luego se potencializó para puntos de ventas. (Foto Alonso Tenorio)

El sistema de punto de venta Bmax funciona en la nube, a través de Internet, utilizando la plataforma Azure de Microsoft.

Cuando un cliente paga se genera la factura electrónica y la salida o venta del producto se actualiza en inventarios.

El software incluye lista de precios y políticas de descuentos. Además permite impulsar promociones u ofertas en forma centralizada al mismo tiempo en distintas tiendas.

La gerencia obtiene a la vez indicadores de resultados actualizados con diferentes niveles de detalle.

Al ser un servicio en la nube las empresas no tienen que gastar en infraestructura, personal técnico para soporte, ni en servidores.

La posibilidad de migrar de un punto de venta con sistemas portátiles generaría más ahorros.

Además, cuenta con los estándares de protección y seguridad de Azure.

Con la primer versión, la nueva empresa empezó a tocar puertas pues advirtieron que había varias oportunidades de negocios.

El Banco Nacional les sugirió que el sistema se enfocara en el punto de venta, de forma que facilitara el pago de las compras por parte de los clientes, especialmente con el uso de las tarjetas de débito o crédito.

Uno de los requisitos que les pidió fue que estuvieran certificados por parte de TEC Emprende, la incubadora del Instituto Tecnológico de Costa Rica.

Johnny participó en el proceso de preincubación, del que obtuvieron –aparte de la certificación solicitada por el Banco– un plan y un modelo de negocios.

Como parte del proceso también se obtuvo un diseño del producto y de su escalabilidad: es decir, de su futuro desarrollo con nuevos módulos y para atender requerimientos crecientes de sus clientes o a empresas con alto volumen de operaciones.

Ricardo Arce, al centro, recalcó que la idea es convertir el sistema en un ERP. (Foto Alonso Tenorio)
Ricardo Arce, al centro, recalcó que la idea es convertir el sistema en un ERP. (Foto Alonso Tenorio)

Las dificultades no faltaron.

En el Banco Nacional cambiaron al personal con el que habían conversado.

En TEC Emprende hubo renovación y no aparecía la información sobre lo que había cumplido Bmaxim para la certificación.

Dado que ningún proceso es gratuito vieron opciones de financiamiento. Las respuestas no fueron positivas ni en Sistema de Banca para el Desarrollo ni en los bancos comerciales.

En los bancos les pidieron estados financieros, solo que difícilmente una empresa que inicia los no tiene.

Los obstáculos no los amedrentaron.

Durante el 2019 participaron también en un programa de la Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación (Camtic) de innovación.

Aquí se logró afinar la oferta diferenciada, se confirmó el potencial del negocio a nivel local e internacional, la propuesta de valor y el producto mínimo viable.

La segunda versión del sistema se concretó precisamente en el año anterior.

Una de las empresas que lo utiliza desde hace un año es Portafolio AM Siete, que comercializa productos de electrónica, entretenimiento, hogar, cocina y deportes a través de sus tiendas Pindaki.

Lo aprendido en este programa de Camtic lo aplicarán en cualquier otro producto que piensen generar.

Con el apoyo de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) también se inició el proceso de registro y patentización del sistema en Estados Unidos.

Ya tienen posibilidades de comercializarlo en algunos países, empezando por Guatemala.

Los nuevos pasos requerirán incorporar inversionistas, en primer término.

Con el nuevo capital fortalecerá la colocación del sistemas de punto de venta en comercios.

También se empezará a impulsar esta herramienta para teletrabajo y se le sumarán otros módulos (recursos humanos, finanzas, contabilidad, logística y otros que se requieran) para completar el sistema gerencial o ERP.

El camino está trazado.