En un entorno empresarial caracterizado por la globalización, la digitalización, la inteligencia artificial, el acceso a mercados internacionales y la creciente demanda de transparencia, la calidad de la información financiera se ha convertido en un activo estratégico para las empresas. En este contexto, la Norma de Contabilidad NIIF para las PYMES, emitida por el International Accounting Standards Board (IASB), representan un marco contable diseñado específicamente para satisfacer las necesidades de las empresas que no cotizan en bolsa.
A diferencia de las Normas NIIF de Contabilidad completas, plenas o full, la Norma de Contabilidad NIIF para las PYMES simplifica numerosos requerimientos contables sin sacrificar la calidad, transparencia y utilidad de la información financiera.
La publicación de la tercera edición de la Norma de Contabilidad NIIF para las PYMES en el año 2025 constituye la actualización más significativa desde su emisión inicial en 2009. Esta versión entrará en vigencia y deberá implementarse a partir del 1° de enero del 2027. Incorpora importantes mejoras técnicas y una estructura más moderna que facilita su comprensión e implementación, sin perder la simplicidad que caracteriza este estándar.
Más que un requisito contable, la implementación de esta norma técnica debe entenderse como una decisión empresarial orientada a fortalecer la competitividad, mejorar la gestión financiera y generar confianza entre inversionistas, entidades financieras y demás partes interesadas. Entre los cambios más relevantes podrían destacar:
- Ajustes en la contabilización de instrumentos financieros.
- Actualización del modelo para el reconocimiento de los ingresos.
- Mejoras en el tratamiento de las combinaciones de negocios.
- Nuevos requerimientos relacionados con el valor razonable.
- Mejoras en las revelaciones requeridas.
- Mayor consistencia con el Marco Conceptual del IASB.
La implementación de este estándar internacional es un beneficio: se trata de una inversión en la calidad de la información financiera, en la gestión empresarial y en la sostenibilidad del negocio. Al igual que ocurre con una inversión en tecnología, capacitación o innovación, la implementación genera beneficios permanentes que pueden traducirse en mayores oportunidades de crecimiento y acceso a nuevas fuentes de financiamiento. Algunos otros beneficios serían:
- Incremento del valor empresarial.
- Mayor transparencia financiera.
- Mejor calidad en la toma de decisiones.
- Mayor eficiencia administrativa.
- Comparabilidad internacional.
Toda implementación requiere recursos. Sin embargo, estos costos deben analizarse como inversiones de mediano y largo plazo. Dentro de estos costos podríamos citar la capacitación y tiempo del personal, consultorías especializadas, actualización de software contable, elaboración de nuevas políticas contables y revisión de procesos internos.
Dentro de los principales retos durante la implementación de esta normativa destacaríamos cambios en la cultura organizacional, interpretación de la norma, adaptación tecnológica e integración con otras áreas. Al superar estos retos se daría un impacto en la competitividad empresarial de cada uno de los negocios, provocando mayor confianza en el mercado, mejor reputación corporativa, reducción del riesgo financiero y una mejor gobernanza de la empresa.
En Costa Rica, la mayoría de las empresas no cotizan en bolsa. Aunque no existe una estadística oficial que publique directamente el número de empresas “no cotizadas”, sí es posible hacer una estimación de acuerdo con lo siguiente:
- El Directorio de Empresas y Establecimientos (DEE) del INEC registra a las empresas privadas del país como base para las estadísticas económicas, registrando con corte a diciembre de 2025 un total de 29.479 empresas. Es importante señalar que esta estadística corresponde a empresas privadas que cumplen con los criterios de inclusión establecidos por el directorio y no equivale a todas las personas jurídicas inscritas legalmente. Es la provincia de San José la que tiene la mayor cantidad de empresas, con 11.331. El INEC, por ejemplo, estima además 494.564 microempresas de los hogares para el 2025, de estas se incluye una alta proporción de negocios informales o unipersonales, los cuales evidentemente no cotizan en bolsa.
- También, otro dato es que existe un universo aproximado entre 134.000 y 140.000 empresas constituidas legalmente que declaran impuestos o tienen actividad formal en Costa Rica.
- Por otra parte, la Bolsa Nacional de Valores (BNV) de Costa Rica tiene un mercado accionario muy pequeño y son muy pocas las empresas privadas que tienen acciones inscritas para cotizar públicamente. De hecho, Costa Rica se caracteriza porque su mercado de valores está orientado principalmente a la negociación de títulos de deuda (bonos) y otros y no de acciones. Según la BNV en su página web, aproximadamente 25 sociedades emisoras de acciones dependiendo del criterio utilizado y de las acciones vigentes, cotizan en bolsa.
- Por lo anterior, podríamos decir que las empresas que no cotizan en bolsa son aproximadamente un 99,98% de las empresas del país. Este dato es importante porque significa que la mayoría de las empresas costarricenses son entidades que no tienen obligación pública de rendir cuentas a nivel accionario. En consecuencia, muchas de ellas pueden aplicar la Norma de Contabilidad NIIF para las PYMES, siempre que cumplan con los criterios establecidos por el marco contable adoptado en Costa Rica, en lugar de las NIIF completas.
La implementación de la Norma de Contabilidad NIIF para las PYMES en su versión 2025 representa mucho más que una actualización técnica de la contabilidad. Constituye una oportunidad para transformar la gestión financiera, fortalecer la transparencia y posicionar a las empresas para competir en un entorno económico cada vez más globalizado.
Si bien existen costos asociados con la capacitación, la consultoría, la actualización tecnológica y la adaptación de procesos internos, estos deben analizarse como inversiones estratégicas cuyos beneficios se reflejan en una mejor calidad de la información financiera, un mayor acceso al financiamiento, una administración más eficiente y una mayor confianza por parte de inversionistas, acreedores y demás grupos de interés.
La implementación de la Norma de Contabilidad NIIF para las PYMES representa una oportunidad para que las empresas de Costa Rica fortalezcan la calidad, transparencia y confiabilidad de su información financiera. Prepararse con anticipación permitirá a las empresas, profesionales en Contaduría Pública y demás responsables de la información financiera conocer los nuevos requerimientos, identificar las diferencias respecto del marco contable actualmente utilizado, adecuar sus sistemas y procesos, capacitar al personal y realizar oportunamente los ajustes necesarios. De esta manera, la transición podrá efectuarse de forma ordenada y eficiente, facilitando que los estados financieros proporcionen información útil para la toma de decisiones de propietarios, gerentes, entidades financieras, inversionistas y demás usuarios interesados.
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Mauricio Artavia Mora es Contador Público Autorizado