El opuesto del poder no es la ética ni la integridad: es la impotencia para influir. Las organizaciones no se transforman con decretos, sino cuando sus líderes comprenden las dinámicas reales de poder y deciden intervenir sobre ellas con inteligencia.
Opinión
La realidad que enfrenta Latinoamérica está muy lejos de la imagen idealizada de personas jubilándose para viajar o descansar. Parte de esas personas desean y pueden mantenerse activas y sentirse útiles.
Constantino Urcuyo nos explica en palabras transparentes la diferencia de los conceptos asociados a la seguridad y cómo se pueden confundir estas labores.








