Mantener el rumbo actual no es simplemente “respetar el mercado”, es permitir que la inacción técnica desmantele, pieza por pieza, el modelo que nos costó cuatro décadas construir.
Opinión
El colapso del IVM no será una sorpresa. Será la consecuencia directa de décadas de irresponsabilidad política.
Costa Rica puede convertirse en un “país laboratorio” para probar soluciones globales en educación, longevidad y desarrollo sostenible.







