Costa Rica cuenta con una base institucional relativamente sólida y una señal estratégica clara tras el lanzamiento de su Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA) 2024-2027. Sin embargo, los emprendedores tecnológicos que buscan desarrollar soluciones de IA en el país se enfrentan a un entorno financiero limitado, marcado por la falta de capital en etapas tempranas y una baja inversión en investigación y desarrollo (I+D).
Así se desprende del informe Evaluación del Panorama de la Inteligencia Artificial (AILA) 2026, elaborado por el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El documento señala que la intensidad de inversión en I+D en el país ronda apenas el 0,29% del producto interno bruto (PIB). Esta cifra contrasta con economías más intensivas en innovación y se mantiene muy por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), cercano al 2,7% del PIB. El informe advierte que esta baja inversión puede limitar la capacidad del país para desarrollar y escalar innovación local en IA.

El “valle de la muerte” para las empresas emergentes
El ecosistema local enfrenta dificultades para movilizar instrumentos de financiamiento, lo que puede frenar la maduración de las startups. Al consultar a las partes interesadas sobre las principales barreras para invertir en empresas emergentes de IA, los datos fueron los siguientes:
- Sequía temprana: el acceso limitado a financiamiento en etapas tempranas fue el principal obstáculo, con 32 menciones.
- Regulación deficiente: el débil apoyo de políticas públicas o del marco regulatorio ocupó el segundo lugar, con 25 menciones.
- Desconocimiento del mercado: el bajo conocimiento de los inversionistas sobre las oportunidades en inteligencia artificial sumó 19 señalamientos.
- Ausencia de capital de riesgo: un ecosistema local de capital de riesgo (venture capital, VC) poco desarrollado y una alta percepción de riesgo registraron 18 menciones cada uno.
- Salidas inciertas: la falta de estrategias de salida viables, como una oferta pública inicial o una adquisición, acumuló 17 respuestas.
Ausencia de laboratorios y burocracia
El estudio reconoce que, aunque una parte importante del ecosistema percibe un ambiente relativamente favorable para las startups, persisten obstáculos prácticos, como la dificultad para formalizar empresas y un financiamiento público limitado.
A esto se suma la escasa presencia de sandboxes —entornos de prueba— o testbeds con reglas claras que permitan experimentar con IA. Aunque existen incubadoras y hubs o centros de innovación, estos operan todavía de manera emergente o fragmentada, con limitaciones de escala, coordinación, financiamiento o cobertura geográfica.
Para atender este cuello de botella, el AILA 2026 plantea la necesidad de fortalecer los instrumentos de financiamiento, experimentación y escalamiento de soluciones de IA. También apunta a mejorar la articulación entre emprendimientos, academia, sector público, empresas e inversionistas, de forma que la estrategia nacional y las condiciones institucionales existentes se traduzcan en mayor innovación local y adopción productiva.
