AERIS, gestor del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, confirmó la mañana de este sábado que Spirit Airlines canceló todos sus vuelos hasta y desde Costa Rica, con efecto inmediato.
La noticia llegó luego de que la aerolínea estadounidense de bajo costo, que atendía numerosos destinos en América Latina, anunciase el inicio del “cierre ordenado de sus operaciones” luego del fracaso de un posible rescate financiero por parte de la Casa Blanca.
“AERIS, gestor del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, informa que Spirit Airlines ha cesado sus operaciones con efecto inmediato, según su comunicación oficial, lo que implica la cancelación de todos sus vuelos. El gestor aeroportuario lamenta esta situación y los inconvenientes que pueda generar en los pasajeros”, indicó la organización en un comunicado enviado a la prensa.
Afectación en Costa Rica
El presidente estadounidense, Donald Trump, había expresado interés en ofrecer una ayuda económica para salvar miles de empleos en la empresa, que se había declarado en bancarrota dos veces en 2025.
La aerolínea conectaba Estados Unidos, especialmente el estado de Florida, con más de 20 destinos en Latinoamérica y el Caribe, entre ellos México, Colombia, Costa Rica, Honduras, Perú, Puerto Rico y República Dominicana.
En un comunicado, la matriz Spirit Aviation Holdings anunció “con pesar que la compañía inició el cierre ordenado de sus operaciones, con efecto inmediato”.
“Todos los vuelos de Spirit fueron cancelados, y los pasajeros de Spirit no deben acudir al aeropuerto”, dice el texto.
La web de la empresa muestra un mensaje en el que se informa que “el servicio de atención al cliente ya no está disponible” y agregaron que tramitarán los reembolsos de los vuelos ya adquiridos.
¿Qué deben hacer los pasajeros afectados en Costa Rica? Según indicó AERIS, “los pasajeros que cuenten con boletos de Spirit Airlines deben gestionar directamente su caso a través del sitio web habilitado para este proceso: spiritrestructuring.com”.
Ahí encontrarán los detalles sobre el proceso de reembolsos e información adicional para los pasajeros.
“Asimismo, se recomienda a los pasajeros no presentarse en el aeropuerto, ya que la aerolínea no cuenta con personal disponible para atención al cliente. El gestor aeroportuario se mantiene atento a la evolución de esta situación y recomienda a los pasajeros informarse a través de los canales oficiales de la aerolínea para recibir orientación actualizada”, agregó el gestor.

El fin de los aviones amarillos
Spirit Airlines, conocida por sus llamativos aviones amarillos, empezó a ofrecer vuelos en 1992, erigiéndose por su bajo coste como un duro competidor de las aerolíneas consagradas.
Su presidente y director ejecutivo, Dave Davis, explicó que en marzo habían alcanzado un acuerdo con los acreedores para un plan de reestructuración que les “hubiera permitido resurgir como un negocio de futuro”.
Sin embargo, el vertiginoso aumento de precios del carburante desde el estallido de la guerra en Oriente Medio “nos ha dejado sin otra alternativa que llevar a cabo un cierre gradual de la empresa”, afirmó en el comunicado.
“Mantener el negocio requería cientos de millones de dólares adicionales de liquidez que Spirit simplemente no tiene y no podía obtener. Esto es tremendamente decepcionante y no es el resultado que ninguno de nosotros deseaba”, agregó.
El viernes pasado, Trump explicó que habían enviado una “propuesta final” de rescate a la aerolínea, que en 2024 empleaba a unas 11.000 personas.
“Imagino que lo estamos examinando. Si podemos hacerlo, lo haremos, pero solo si es un buen negocio”, dijo a la prensa en la Casa Blanca.
Altos cargos de su administración criticaron al gobierno anterior de Joe Biden por haber bloqueado una oferta de adquisición de 3.800 millones de dólares por parte de JetBlue, argumentando que iba a dañar a los consumidores.
En su comunicado, Spirit aseguró que hubo “esfuerzos amplios y exhaustivos para reestructurar el negocio”, pero que la falta de financiación adicional la dejaba “sin más remedio que emprender este cierre”.
Desde Estados Unidos y tras anunciarse el cierre, American Airlines y United Airlines se ofrecieron para ayudar a los clientes de Spirit.
American aseguró que ofrecía “tarifas de rescate” en las rutas de Spirit para “mitigar el impacto en las comunidades” y United propuso “billetes de ida con precio máximo desde la mayoría de las ciudades a las que volaba” la firma de bajo coste.
La Asociación de Auxiliares de Vuelo, un sindicato que representa a unos 5.000 empleados de Spirit, dijo que estaba en contacto con otras aerolíneas para apoyar al personal afectado.
“A cada auxiliar de vuelo en funciones se le proporcionará hotel y/o un vuelo para regresar a casa”, añadió el sindicato. Este cierre es “la noticia más dura de nuestras vidas”, acotó.
La cancelación de los vuelos fue confirmada este sábado por AERIS, gestor del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.
