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Saturación de los servicios de salud públicos favorece la expansión de la medicina privada de bajo costo

Asembis y Clínicas sin Fronteras lideran el mercado de este estilo de salud privada.

Las largas listas de espera en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y la suspensión de algunos de sus servicios, debido a la pandemia, provocó la expansión del portafolio de especialidades que ofrecen las instituciones privadas de medicina de bajo costo.

“Con todo este tema tan duro que ha sido la pandemia, algunos servicios de la CCSS cerraron. Entonces escuchar a nuestros pacientes ha sido clave para determinar qué necesitan”, explicó Rebeca Villalobos, fundadora de la Asociación de Servicios Médicos para el Bien Social (Asembis).

Durante 15 meses —desde el inicio de la pandemia en el 2020 hasta junio del 2021— el servicio de odontología estuvo suspendido y solamente atendía emergencias. La pandemia también generó aumentos en las listas de espera en especialidades como ortopedia.

Los largos períodos de espera en la CCSS no son nuevos y algunas personas prefieren agilizar los procesos al acudir a centros de salud privados. Por lo anterior, las marcas posicionadas en la línea de precios accesibles como Clínicas sin Fronteras y Asembis aumentaron sus portafolios de servicios.

En los últimos cinco años, Asembis pasó de ofrecer de 35 a 42 especialidades, mientras que Clínicas sin Fronteras aumentó su oferta de 25 a 31 en los últimos tres años.

Expansiones

Asembis tiene 31 años de operación con un inicio marcado por su enfoque en la salud visual. Entre los servicios que han agregado en los últimos cinco años están el de medicina interna, urología, podología, ortopedia y dermatología. En total, la agrupación ofrece actualmente 42 especialidades.

Cuatro áreas son las más solicitadas por los pacientes: medicina general que va ligado a imágenes médicas y laboratorio; oftalmología y optometría, también odontología y finalmente la parte de audiología. “Estos son los servicios que más crecieron en los últimos años”, relató Villalobos.

La fundadora de Asembis detalló que se basan en la conocida Ley de Paretto o Ley 80/20, que consiste en que el 80% de los resultados proviene del 20% de los esfuerzos. De esta manera, la demanda de los pacientes hace que exista el crecimiento de las especialidades.

Con el fin de expandir la marca y los servicios que ofrece, durante el 2021 Asembis realizó una inversión de ¢400 millones que abarcaron la apertura de sedes, mejoras en las existentes y la apertura de un laboratorio óptico. Cuando la Asociación inició, en 1991, la inversión fue de $300.

Asembis contaba con 13 clínicas en el 2017 y cerró el 2021 con 17. Durante este 2022 proyectan abrir cuatro sucursales más.

Por su parte, Clínicas sin Fronteras amplió la oferta de especialidades en los últimos tres años con los servicios de ginecología, gastroscopía, ortodoncia, endodoncia, especialidad en cirugías maxilofaciales y dermatología.

“Nuestra principal razón como Fundación es cubrir la necesidad de la población en general, permitiendo que las personas —ante la saturación del sistema de salud pública y que no pueden pagar altos costos de la medicina privada— puedan solventar necesidades y tener acceso a la atención médica y odontológica de alta calidad”, recalcó Italo Malca, gerente general de Clínicas sin Fronteras.

Esta fundación tiene más de 20 años en el mercado y cuenta con 35 especialidades, en el que ofrece servicios tales como acupuntura y hasta resonancias magnéticas.

Al igual que Asembis, Clínicas sin Fronteras amplió su portafolio de los servicios a partir de la identificación de las necesidades de los pacientes. Actualmente Clínicas sin Fronteras cuenta con 19 sucursales distribuidas dentro y fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM).

Malca explicó que la Fundación ofrece montos bajos porque negocian con los proveedores de servicios y de suministros el mejor costo para luego trasladarlo al precio final del servicio.

En Asembis también cuidan sus costos de operación y definen los precios de acuerdo a la oferta de servicios con el objetivo de posicionarse de un 20% a un 40% por debajo a las tarifas existentes en el mercado en cada especialidad. Con los servicios que tienen tercerizados también se utiliza el método ‘ganar-ganar’.

“Cuando los especialistas van a firmar un contrato, nosotros les decimos que una de las características es que el monto de la consulta va a estar un poquito más baja de lo que se cobra a nivel privado. Llegamos a acuerdos donde el doctor puede tener el 60% y un 40%. Hay diferentes negociaciones”, detalló Villalobos.

Además del portafolio de especialidades, Asembis implementó en el 2021 e inicios del 2022 el servicio de urgencias Médicas en dos sucursales en Guápiles y Pinares, hasta medianoche.

“Lo estamos probando y viendo el comportamiento para ampliarlo durante todo el día″, dijo Villalobos.

Las personas que prefieren los servicios médicos privados de bajo costo tendrán una opción más para elegir, pues el Hospital Metropolitano anunció en mayo del 2021 que en un corto plazo competiría dentro de este segmento. Al cierre de edición, el Metropolitano no respondió las consultas enviadas.

La empresa informó el año anterior que la inversión para llevar a cabo el proyecto en dos años sería de $10 millones, que incluyen la creación de dos clínicas: una en Alajuela y la otra al este del Valle Central.

Tatiana Soto Morales

Tatiana Soto Morales

Periodista graduada de la Universidad Federada San Judas Tadeo. Tiene experiencia en temas de ambiente, salud, economía y deportes.

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