Una tendencia que se ha acelerado en los últimos años es tratar de predecir un evento con el fin de ganar dinero con ello. Los mercados de predicciones han ganado popularidad por sus apuestas atípicas. En Polymarket, uno de los sitios más visitados, los usuarios tratan de vaticinar una inmensa variedad de temas: quién será el próximo presidente de Colombia, si Estados Unidos e Irán alcanzarán un acuerdo de paz, si el hantavirus se convertirá en una pandemia o quién se coronará como el ganador del Mundial de fútbol. Le contamos cómo es que funcionan estas plataformas.
Este concepto no es algo nuevo, pero la tecnología blockchain, el mercado de criptomonedas y las innovaciones en temas de fintech han favorecido el crecimiento rápido de estas plataformas. En el último cuatrienio, Polymarket ha generado más de $67.000 millones en operaciones dentro de la plataforma, mientras que Kalshi, uno de sus principales competidores, ha tenido un volumen de transferencias de $53.000 millones.
La dinámica de estos sitios consiste en apostar dinero sobre el resultado de eventos futuros del mundo real. Los temas son infinitos: política, deportes, economía, criptomonedas y cultura popular son los más sobresalientes en las más de 9.000 preguntas disponibles para apostar en Polymarket. El usuario adquiere un “contrato futuro” sobre una situación específica comprando acciones que indican que el evento “Sí” pasará o que “No” acontecerá.
La lógica está en que “el ganador se lo lleva todo” y se paga cuando se resuelve el evento. La ganancia es de suma cero: cada dólar que gana un usuario, lo pierde otro.
El precio de las acciones muestra la probabilidad implícita que el mercado le asigna al evento en particular. Por ejemplo, si una acción de “Sí” cuesta $0.35, significa que el mercado estima, de forma colectiva, una probabilidad del 35% de que ese escenario ocurra.
Para determinar de forma imparcial los resultados, se emplea el Universal Market Access (UMA) en Polymarket, un sistema de código informático que define la resolución del evento donde se apostó a partir de datos continuos y automatizados de los contratos de predicción.
Los usuarios pueden apelar el resultado oficial, pero si nadie lo realiza en un par de horas, este se vuelve definitivo. Para realizar dicha apelación se debe depositar una “fianza” de $750 y los miembros del Mecanismo de Verificación de Datos del UMA actúan como jurado.
Si la persona que inició la disputa gana la resolución, recupera su fianza más la mitad de esta como recompensa. Si ocurre el caso contrario, la pierde por completo.

Polémicas
Los temas sobre los que se busca establecer un pronóstico no han estado exentos de polémica. Una de las mayores críticas fue que en Polymarket se creó un mercado que permitía a los usuarios apostar sobre cuántas hectáreas se quemarían en los incendios forestales de Los Ángeles en enero de 2025.
El peligro estaba en que alguien quisiera provocar más incendios o quemar más terreno intencionalmente con el objetivo de ganar la apuesta. En declaraciones a medios estadounidenses, el CEO del sitio, Shayne Coplan, señaló que la empresa debe ser estricta y mantener debates sobre la ética y las preguntas que se permiten en el mercado y mencionó que el objetivo principal es enfocarse en mercados que brinden valor informativo con el menor riesgo posible.
Otra de las preguntas que generó amplio debate público fue la detención de Nicolás Maduro por parte del gobierno estadounidense. Las autoridades norteamericanas arrestaron a un soldado que participó en esa operación por apostar en Polymarket que el expresidente de Venezuela perdería el poder. Ganó más de $400.000 por la predicción.
La persona está siendo acusada por cargos que incluyen el robo de información gubernamental no pública y el uso ilegal de información confidencial para beneficio personal.
Sobre ese tema, otra situación que pone en tela de juicio las ganancias de estos mercados tiene relación con que, para que estos sitios funcionen como verdaderas bolas de cristal, las predicciones deben ser lo más precisas posibles y para ello acuden a las personas que tienen información privilegiada sobre un evento, conocidas como insiders.
Como en el mercado se le coloca un precio a la probabilidad de que ocurra una situación, se incentiva a las personas que tienen total seguridad, por estar dentro de la organización u operación del evento, para que apuesten sobre cuál será el resultado final.
Eso significa que la probabilidad del mercado irá en la dirección correcta, pero también deja a los demás usuarios en una posición desventajosa o injusta porque no todos tienen la misma cantidad y el mismo acceso a la información para conocer cuál será el desenlace de la situación.
Robin Hanson, descrito por el CEO de Polymarket como el “padrino intelectual de los mercados de predicción modernos”, señaló en un podcast que las personas que tienen información privilegiada sobre un evento, conocidas como insiders, no deberían de representar un problema para estos sitios.
“Si el propósito principal es obtener precios más precisos, entonces básicamente queremos a tantos insiders como podamos. El uso de información privilegiada simplemente no es un problema para los mercados de predicción”, mencionó.
Sin embargo, para combatir el insider trading, Polymarket actualizó sus términos y condiciones donde establece que “los participantes no podrán negociar ningún contrato si poseen información confidencial sobre el posible resultado de un evento”. También, un reporte publicado este mes por el Wall Street Journal señala que Kalshi planea que los usuarios, en algunos eventos en específico, completen un formulario en línea indicando dónde trabajan e informen sobre su identidad para tener certeza de que no poseen información interna sobre el evento.
En la conversación mediática también hay otra situación que ha dado de qué hablar y tiene relación con que estas plataformas defienden que su modelo no funciona como los casinos y se tratan de diferenciar de las casas de apuestas tradicionales, a pesar de que, al igual que en esos lugares, las personas están colocando su dinero en el resultado de eventos futuros.
Señalan que los usuarios no apuestan contra la plataforma, sino que la empresa solo crea el mercado y actúa como árbitro. En lugar de utilizar el término “apostar” ellos lo definen como que los jugadores compran y venden contratos entre ellos y que la plataforma no participa en el resultado de los eventos y defienden que los precios de las probabilidades de una situación dependen de la oferta y demanda de los comerciantes.
No obstante, ambas plataformas son altamente cuestionadas por gobiernos internacionales. En España, por ejemplo, en mayo de 2026 se abrió un expediente sancionador contra Polymarket y Kalshi. El Ministerio de Consumo de ese país los considera como plataformas de juego de azar que operan en esa nación sin la licencia administrativa necesaria y se emitió una orden de bloquear en España el ingreso a esas páginas web.
Las autoridades argumentaron que las plataformas de mercados de predicción “tienen naturaleza de juegos de azar” porque se basan en apuestas sobre escenarios futuros de los que no se tiene certeza de su resultado y por eso requieren una licencia administrativa para operar y ninguna de las dos plataformas tiene.

¿Quiénes son los verdaderos ganadores?
Obtener ganancias y ventajas a partir del comportamiento de los precios en un mercado de predicción no es tan fácil como parece. Un artículo académico concluyó que las ganancias en Polymarket se encapsulan en un selecto grupo: el 1% de los usuarios concentra el 76,5% de todas las ganancias comerciales.
El análisis fue realizado por investigadores de la Escuela Superior de las Ciencias Económicas y Comerciales de Francia, el Centre for Economic Policy Research de Inglaterra, el European Corporate Governance Institute, el HEC Montréal y la Universidad de Toronto.
En el estudio realizaron un análisis cuantitativo de datos transaccionales extraídos directamente de la cadena de bloques y de las interfaces de programación públicas de aplicaciones de Polymarket. Los datos recolectados abarcan la totalidad de transacciones del 11 de noviembre de 2022 al 29 de marzo de 2026 y se analizaron las operaciones de 2,4 millones de usuarios.
Los investigadores construyeron una especie de “libro contable” diario para las billeteras digitales registradas. Se calculaba cuánto dinero (en la criptomoneda tipo stablecoin USDC) le quedaba a cada usuario y se le sumaba el valor de mercado actualizado de todas sus apuestas activas. Esto permitió rastrear las ganancias y pérdidas exactas de cada billetera desde su primera operación hasta el cierre del estudio.
Se descubrió que la concentración de ganancias y pérdidas se acortaba aún más. La misma investigación arrojó que el 0,1% de los usuarios con mayor rendimiento positivo en sus apuestas obtiene el 51,2% de las ganancias totales.
Los perdedores son mayores. El 68,8% de todos los usuarios termina con déficit en sus apuestas dentro de la plataforma. Aunque las cifras no son tan significativas, porque en promedio, cada usuario tiene una pérdida de $2.
Aunque la causa de la pérdida no siempre es por falta de acierto, a veces es porque se compran acciones caras y se venden a precios muy bajos. El 20% que obtiene las pérdidas más pequeñas tiene ese déficit por culpa del spread, que es el costo de transacción entre el precio de compra y el de venta de acciones al tener liquidez.
Otro estudio de académicos alemanes publicado en diciembre de 2025 y que analiza una base de datos con más de 478 millones de operaciones de la plataforma de Polymarket también concluyó que a nivel individual, menos de un tercio de los apostadores obtienen ganancias.
En la misma investigación señalan que los operadores expertos pueden generar ganancias aprovechándose de los sesgos que interfieren en la toma de decisiones de los participantes del mercado que tienen menor experiencia.
Uno de esos sesgos es el de la opción predeterminada del “Sí”. Cuando se inicia el mercado en el sitio, los precios de la opción predeterminada tienden a ser demasiado altos. Otro es el del longshot bias, donde se sobrevaloran los eventos con muy baja probabilidad de ocurrencia y se subvaloran los eventos con mayor favoritismo de que ocurran.
No solo humanos reales están dentro del juego de predicción. En un estudio de la Universidad de San Diego, se concluyó que los algoritmos o bots logran un retorno agregado positivo de $133 millones, a pesar de tener una precisión predictiva del 49,9%.
Las ganancias no son el resultado de tener mejor información ni de predecir el futuro con mayor exactitud que los humanos, sino de su capacidad para capturar sistemáticamente las “rentas de ejecución”. Esto significa que esos sistemas automatizados llegan primero y más rápido cuando apenas inicia un mercado.
La investigación, publicada en febrero de 2026, analizó 222 millones de operaciones realizadas a través de casi 1.95 millones de billeteras.
Competencia en los mercados de predicción
La tendencia de este modelo de apuestas se ha extendido a tal punto que han aparecido nuevos competidores en búsqueda de obtener ganancias a través de las predicciones.
El principal competidor de Polymarket es Kalshi, lanzado en el 2021 y que tiene un especial énfasis en apuestas deportivas, pero también apunta a diversidad de temas en sus mercados.
Según Dune Analytics, Kalshi tuvo un crecimiento del 13% en el mes de abril y su valoración llegó a los $14.800 millones.
El crecimiento de Kalshi se debe a que tiene un modelo de predicción con un sistema mucho más “regulado” que el de Polymarket. Este último maneja un formato cripto para las transacciones.
Kalshi opera en dólares y también cuenta con usuarios institucionales que dan estabilidad al sistema. Eso implica que hay mayor supervisión bancaria de las entidades con relación a los depósitos bancarios obligatorios.
A pesar de que ambas son cuestionadas por diversos gobiernos por tener una naturaleza de juego de azar, Kalshi está regulada y supervisada por la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) que es una agencia independiente del gobierno federal de los Estados Unidos. En contraste, Polymarket opera fuera de la supervisión de esa entidad.
La popularidad de estos mercados de predicción parece seguir subiendo y no hay margen donde se demuestre que haya una caída como tema en tendencia. La evidencia muestra que las ganancias son para un grupo reducido y que los perdedores abundan.
Con la falta de regulación dentro del sistema de criptomonedas que se utiliza para apostar y la volatilidad que tienen algunos acontecimientos en la vida real, junto con el uso de bots y algoritmos que proporcionan desventajas a los usuarios reales que tratan de participar en estas plataformas, queda claro que en la actualidad, participar en mercados de predicción es una inversión de riesgo o que produce un retorno muy pequeño en comparación con los gastos que se deben desembolsar para participar.