El Novillo Alegre mantiene sus planes de expansión en Centroamérica y Costa Rica, aunque con ajustes en los plazos.
La apertura en El Salvador, prevista originalmente para diciembre de 2025, continúa en desarrollo, mientras que la expansión fuera del Gran Área Metropolitana costarricense, y a zonas como Liberia, figura entre los proyectos que la empresa buscará concretar en 2027.
Leandro Aldaburu, gerente de la cadena, explicó a EF que la búsqueda de una ubicación adecuada retrasó el ingreso al mercado salvadoreño.
Hoy, y aunque el proceso ya está avanzado, la empresa evita comprometer una nueva fecha de apertura debido a los permisos y autorizaciones pendientes. En paralelo, evalúa más destinos centroamericanos para continuar su expansión internacional.
El Salvador: con fecha pendiente
En octubre de 2025, Aldaburu dijo a El Financiero que el primer restaurante fuera de Costa Rica abriría en diciembre de ese año, en el distrito de San Benito, en San Salvador. El proyecto se desarrollaría mediante una franquicia con Grupo Cireba.
Ese cronograma cambió porque las primeras propiedades evaluadas no reunían las condiciones requeridas por la marca, según explicó el gerente en una nueva entrevista:
“Junto con nuestro socio estratégico, Grupo Cireba, decidimos esperar hasta encontrar el espacio adecuado. Hoy ya contamos con una ubicación que reúne las condiciones que buscábamos y estamos trabajando en los planos para iniciar próximamente la remodelación”, afirmó Aldaburu.
Aunque el proyecto avanzó, todavía depende de trámites cuyos tiempos la empresa no puede precisar:
“Preferimos no comprometernos con una fecha de apertura, porque dependemos de permisos y autorizaciones cuyos plazos no podemos controlar con exactitud”, añadió.
La cadena mantiene el objetivo de llegar a los tres restaurantes en El Salvador en un plazo de entre cinco a ocho años.

Nicaragua y Guatemala están bajo evaluación
Además del proyecto salvadoreño, El Novillo Alegre analiza ubicaciones y posibles socios comerciales en Nicaragua y Guatemala. Ninguno de esos mercados tiene todavía una fecha de ingreso definida.
La selección del socio local ha sido uno de los criterios centrales de su estrategia internacional. En la entrevista de 2025, Aldaburu explicó que la empresa revisa la trayectoria del franquiciado, su conocimiento del mercado, la relación con proveedores y la gestión de sus equipos de trabajo.
En aquella conversación también mencionó contactos en Panamá y una posibilidad en México, aunque en la nueva actualización son las naciones centroamericanas las que figuran en lista.
Liberia podría concretarse a finales de 2027
En Costa Rica, Liberia es el proyecto de expansión más cercano, aunque la empresa descarta abrir allí durante 2026.
“Si todo avanza bien, podría concretarse hacia finales de 2027”, indicó Aldaburu.
El interés por la ciudad guanacasteca ya figuraba en los planes de la cadena en 2025. En ese momento, el gerente destacó su preferencia por mercados con economías regionales sostenidas por distintas actividades, como comercio, agricultura, ganadería y turismo, frente a destinos más expuestos a la temporada turística baja.
En Tamarindo y otras zonas fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM), la compañía continúa buscando oportunidades, pero no tiene aperturas confirmadas.
Según Aldaburu, cualquier avance dependerá de encontrar una propiedad que reúna las condiciones necesarias para el concepto de la marca.
Escazú y Heredia forman parte de la transformación del formato
La expansión nacional también incluye cambios en las características de los restaurantes.
El gerente de El Novillo Alegre indicó que priorizan propiedades independientes, con parqueo propio y espacios amplios, aunque no descarta centros comerciales con buena ubicación, accesibilidad y facilidades de estacionamiento.
Aldaburu señaló que la apertura del nuevo restaurante en Curridabat durante 2026 reforzó esa visión:
“Este año inauguramos el nuevo restaurante en Curridabat, una experiencia muy satisfactoria que reafirma esa visión”, dijo.
Para 2027, la empresa proyecta un nuevo Novillo Alegre en Escazú, a unos cien metros del local actual. El gerente destacó que el inmueble tendrá una vista de la ciudad, aunque no precisó la fecha de apertura ni qué ocurrirá con el establecimiento existente.
La cadena también evalúa nuevas oportunidades en Heredia, sin anunciar todavía una ubicación o un cronograma.
Esta orientación da continuidad al planteamiento expuesto en 2025, cuando Aldaburu indicó que buscaban llevar los restaurantes, a mediano plazo, hacia formatos similares a casas, con estacionamiento propio y zonas verdes.
Otros conceptos
Los locales que eventualmente deje El Novillo Alegre en centros comerciales podrían adaptarse a otras marcas del grupo, dirigidas a un consumo más ágil.
No obstante, esos proyectos siguen en evaluación. La empresa no ha anunciado oficialmente una nueva marca ni una fecha para presentarla.
“Estamos evaluando diferentes conceptos gastronómicos que podrían adaptarse a distintos formatos, pero todavía no hay un anuncio oficial ni una fecha definida”, señaló Aldaburu.
En 2025, el gerente había adelantado que trabajaban en una propuesta de comida rápida para familias y amigos, con un precio de consumo más económico, que podría aprovechar algunos espacios en centros comerciales. La actualización mantiene abierta la posibilidad de nuevos conceptos, pero sin confirmar que esa propuesta esté lista para operar.
El Novillo Alegre inició operaciones en 2001 en Escazú, cuando Martín Aldaburu abrió un restaurante de carnes a la parrilla al estilo argentino, con una inversión cercana a los $25.000 y capacidad para unas 50 personas. Su hijo Leandro se incorporó al negocio en 2004 y posteriormente asumió la gerencia general.
Según datos de la empresa, al cumplir 25 años la cadena cuenta con 12 restaurantes en Costa Rica y unos 270 colaboradores.

