En los últimos días se han dado varios movimientos en el mercado de automóviles en el país. El más reciente tiene que ver con la distribución de las marcas chinas Omoda y Jaecoo, las cuales se comercializan en suelo costarricense desde 2023.
El grupo automotriz Red Motors concretó un movimiento en el mercado local al incorporar dos nuevas marcas de origen chino a su portafolio de distribución en Costa Rica, marcando su entrada formal al segmento de vehículos de volumen masivo tras 17 años enfocado en el sector de lujo.
La empresa, que tiene en su portafolio a BMW y Mini, asumirá la representación oficial de Omoda y Jaecoo, marcas pertenecientes al grupo fabricante Chery y que eran distribuidas por Grupo Cofiño.
La operación comprende una inversión inicial aproximada de $10 millones, destinada a la adquisición de un terreno de 3.000 metros cuadrados en La Uruca para salas de exhibición y talleres, la compra del inventario del importador anterior y la importación de nuevos modelos.
Adolfo Rubí, CEO de Red Motors, explicó que este paso responde a un plan de diversificación analizado desde 2018 para ampliar el alcance de la empresa hacia segmentos de precio más accesibles, manteniendo en paralelo su posición en el mercado premium con marcas como BMW.
“Es el momento idóneo para ampliar nuestro portafolio y nuestros segmentos. Omoda y Jaecoo son la punta de lanza del grupo Chery para los mercados internacionales, con modelos concebidos específicamente para el consumidor fuera de China y con un catálogo que abarca motores de combustión, híbridos y 100% eléctricos”, señaló Rubí.
Estrategia de expansión y lectura del mercado
La llegada de Omoda y Jaecoo a la estructura de Red Motors contempla un plan de desarrollo por etapas. La primera fase se concentrará en la Gran Área Metropolitana con la apertura de su sede principal en La Uruca y salas de ventas en el este y oeste de San José. Para una segunda etapa, proyectada entre el segundo semestre de 2027 y el inicio de 2028, la firma prevé expandir su red comercial hacia ciudades como Liberia, San Carlos y Pérez Zeledón.
Las marcas comercializadas por el grupo registraban un volumen cercano a las 600 unidades anuales en el país bajo su representación previa. Según la empresa, la meta es consolidar la posición de ambas firmas mediante la red de servicio posventa y la infraestructura existente del grupo.
Respecto a la dinámica del sector en el país, el vocero destacó la evolución de las tecnologías de movilidad eléctrica y de volumen en el mercado costarricense.
“China llegó para quedarse. Los procesos en la industria automotriz son los mismos, ya se trate de una marca de lujo o de una marca de volumen. El grupo está en una posición sólida para llevar esa experiencia de servicio y respaldo a nuevos clientes”, añadió Rubí.
El empresario dejó la puerta abierta para que el concesionario pueda manejar alguna otra marca en el futuro, tanto en automóviles como en motocicletas, si las condiciones se prestan.

