El fútbol español (y el mundo con él) se detiene este fin de semana (10 de mayo) para vivir una nueva edición de El Clásico, un enfrentamiento que trasciende lo deportivo para convertirse en el mayor espectáculo televisivo del planeta. Sin embargo, detrás del brillo de las estrellas del Real Madrid y el FC Barcelona, se libra una batalla silenciosa y estratégica por la relevancia en un ecosistema digital cada vez más fragmentado.
En esta entrevista con El Financiero, Javier Tebas, presidente de LaLiga, analiza cómo la organización está transformando el “producto fútbol” para retener a una audiencia joven que consume el deporte entre chats y redes sociales, sin descuidar la importancia económica de los seguidores tradicionales.
En la antesala del choque en el Camp Nou, Tebas aborda con contundencia los pilares que sostienen la industria: desde el uso de tecnología de vanguardia y cámaras cinematográficas que convierten cada partido en una superproducción, hasta la lucha frontal contra la piratería, donde España ha logrado reducir el consumo ilegal en un 60%.

En un momento donde el fútbol enfrenta retos como la erradicación del racismo en las gradas y la necesidad de modelos de negocio más equitativos —como la venta centralizada de derechos que Tebas propone para mercados en crecimiento como el de Costa Rica—, el presidente de LaLiga defiende la competitividad de su torneo. Para Tebas, el éxito de LaLiga no se mide solo por quién levanta el trofeo al final de los 90 minutos, sino por la capacidad de generar un impacto emocional y económico que mantenga a España en la cima del fútbol mundial.
A continuación, presentamos un resumen de la entrevista.
-¿Cómo ha impactado la política de control económico estricto de LaLiga en la rentabilidad neta de los clubes y en la atracción de inversión?
-Más que decir estricta, la característica que la diferencia del resto de controles económicos que sancionan después de haber cometido la infracción, es decir, la integridad económica de la competición ya ha sido rota. Entonces establecemos los límites que un club puede gastar en salarios de jugadores, de técnicos, etcétera, antes de los comienzos de temporada. Son las reglas dinámicas. ¿Cómo ha impactado? En que tenemos una competición sostenible. Hace 10 o 12 años, el fútbol español debía 800 millones de euros en impuestos al Estado y más de 100 millones a los jugadores. Hoy, no deben nada. La competición es rentable, no tiene pérdidas y está atrayendo capital extranjero e incluso capital nacional que antes huía del fútbol.
-¿Qué estrategias está utilizando LaLiga para monetizar a las nuevas generaciones en un mercado tan fragmentado, con distracciones como el streaming y los esports?
-LaLiga reconoce la fragmentación de lo que podríamos llamar las “ventanas audiovisuales”, las ventanas para introducir el contenido del deporte en directo, no solo del fútbol. Eso hace que su estrategia tenga que ser diferente en cuanto a la distribución de otros productos, ya no solo gratis. Hay que buscar cómo se consume en cada país el producto audiovisual. Es verdad que los jóvenes ven el deporte de una forma diferente; decir que no ven deporte en directo o que ven menos tiempo no es un dato cierto; el deporte en directo se ve igual o más con la gente, solo que lo ven de otra forma. Necesitan tener dos o más pantallas para verlo o incluso en contacto con sus amigos en un chat, son capaces de cambiar y ver otra jugada u otro momento del partido, ver dos partes. Es diferente, pero siguen consumiendo.
A mí lo que me preocupa es que el joven crece y sus hábitos de cómo ver la televisión van madurando; es igual que las redes sociales. Pero tenemos que preocuparnos también de la gente mayor, que no son nativos digitales, que tienen más esperanza de vida y que les cuesta la usabilidad de ver televisión; además, es el que tiene el dinero, el que le paga al joven para ver el fútbol.

-¿Qué papel juegan las redes sociales en la estrategia de LaLiga para capturar más espectadores?
-Las redes sociales son trascendentales. Yo te diría que hay países en los que soy capaz de decir cuáles son los valores de derechos audiovisuales, según la penetración que podamos tener en diferentes redes sociales, según los seguidores y según el engagement. Tanto es así que, bueno, hay una frase que es verdad: “si no hablan de ti en las redes, es que no existes”.
Nosotros procuramos tener muchísimos seguidores en redes sociales, en diferentes países, en muchos idiomas y una estrategia diferente en cada lugar. También estamos trabajando mucho en que nuestros clubes tengan muchísimos seguidores en las redes sociales, no solo la institución de forma corporativa. Eso diferencia a los clubes españoles respecto a la Premier League, donde, si quito Manchester United y Liverpool, que son los dos clubes con más seguidores en redes sociales, y en la Liga Española le quito al Real Madrid y Barcelona, los 18 clubes de la Premier nos sacan 600 millones de seguidores a los 18 de la liga española. Estamos en una estrategia con todos esos clubes para disminuir esa brecha; de hecho, en el último año hemos disminuido 50 millones de seguidores.
-¿Cuánto ha recuperado LaLiga en su lucha contra la piratería y la protección de la propiedad intelectual?
-Yo diría que somos los que mejor tratamos este tema del mundo. Incluyendo propiedades no solo deportivas, sino propiedades de entretenimiento. El mercado nacional, con una resolución judicial que obtuvimos en diciembre del 2024, que nos permite el bloqueo durante los partidos de las URL, las webs, las IPTV o las aplicaciones que están retransmitiendo el contenido de la liga, hemos reducido un 60% el consumo de datos y la piratería en las compañías de fútbol. Eso ha provocado ya una subida de valor en nuestros derechos en el último tercio de la temporada. Hemos llegado a subir un 9% de nuestros derechos cuando el resto de Europa o están planos o están cayendo.
Un detalle que demuestra que es eficaz el bloqueo indirecto, el bloqueo indirecto y dinámico, a la vez que sacamos partido. Eso conlleva tener tecnología, conlleva tener un equipo humano que nadie lo tiene en el mundo, una propiedad deportiva ni el equipo deportivo. También este sistema lo estamos intentando llevar a otros territorios donde son mercados muy importantes para nosotros, como Latinoamérica. Pero también hemos llegado a acuerdos con importantes compañías del mundo para evitar la piratería.
Y ahora estamos haciendo un tratamiento bastante importante respecto al origen de la piratería. Estamos tratando de que estos grupos mafiosos que hay en el mundo, que no son tantos como nos parece, lo que pasa es que tienen unas grandes redes de distribución y el dinero lo acaban manejando en criptomonedas por redes en diferentes países del mundo, pero estamos con ello y yo creo que seguimos trabajando; insisto, creo que somos los que mejor tratamos esta lucha en el mundo.

-¿Cómo ha retribuido la inversión en producciones atractivas que simulan videojuegos o películas en las transmisiones de LaLiga?
-Nos ha permitido ser más competitivos que nadie, estar en la vanguardia siempre. Nosotros contamos una película que cada vez es diferente y con actores diferentes, donde el realizador es un elemento fundamental en la película. Un buen partido, acompañado de buenos desarrollos técnicos, de un buen capital humano en la realización, de buenos cámaras o cámaras aéreas, puede hacer un partido aburrido más entretenido. A partir de ahí, hemos incluido el tener cámaras aéreas en todos los estadios, el tener muchas posiciones de cámaras diferentes, hemos estrenado la cámara que llevan los árbitros y una cosa que no tiene nadie, que es que la propia cámara aérea ya te da gráficos a la vez.
Hemos trabajado mucho el pospartido y el prepartido, imágenes en el vestuario, entrevistas en el descanso, todo eso que es más creatividad, más tecnología. Esto hace que el espectador disfrute más del evento deportivo; tenemos que hacer de un evento aburrido uno entretenido con todas las novedades, y si lo hacemos, ya es una superproducción de cine.
-¿El “duopolio” de Real Madrid y Barcelona ha sido perjudicial para el desarrollo de LaLiga?
-Yo creo que perjudicial no puede ser cuando somos la segunda liga del mundo a nivel del volumen económico y la primera a nivel deportivo. Y yo creo que se habla mucho del duopolio; el otro día coincidí yo en una conferencia con el CEO del Manchester City y contaba: “Mira, de las últimas ocho Premier League hemos ganado seis”, y si hablamos de la alemana, del Bayern Múnich. Lo importante no es tanto que ganen los mismos; las ligas de 20 equipos no pueden superar los 90 puntos del campeón de liga, porque quiere decir que la competición ha hecho que se pierda o se empate en muchos campos. Eso es lo que hace tener una liga más competitiva. Yo a los números me remito: si fuese tan perjudicial, tan perjudicial, no estaríamos en la primera liga del mundo en lo deportivo desde hace muchos años.
-¿Hay métricas o algún indicador que permita deducir o afirmar que los otros equipos, aparte del Real Madrid y Barcelona, han logrado ir construyendo una marca atractiva y rentable?
-Sí, las métricas de redes sociales. El crecimiento es mayor en los otros equipos, ya que va de la mano de redes sociales; las audiencias de televisión han aumentado también a nivel nacional e internacional, datos objetivos que están ahí, concentran una relación cuanto más audiencias, pero los demás han aumentado la audiencia. De hecho, veía un estudio en el mercado nacional y este es el año con más audiencia de LaLiga; vamos a llegar al 9% de crecimiento respecto a la temporada anterior. La mayor parte de ese crecimiento viene generada por equipos que no son el Real Madrid y el Barcelona.
-¿Equipos como el Betis, Valencia o Sevilla han tenido un crecimiento fuera de España?
-Equipos globales reales son el Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid; están en todo el mundo. Los demás estamos empezando por zonas; unos trabajamos Estados Unidos, otros trabajamos Latinoamérica, otros trabajamos Europa. Es imposible que estos equipos de pronto sean globales 100% en todos los países, pero sí que se va a aumentar también porque los datos de las audiencias internacionales lo demuestran. Ahí nos ayuda mucho el mundo de las redes sociales, por eso estamos trabajando también con los clubes; si tú quieres ser un club global, tienes que trabajar mucho más en las redes sociales, no te puedes conformar con las que tienes.

-¿Cómo puede LaLiga apoyar al fútbol costarricense para mantener el interés de los aficionados, especialmente ante la no clasificación al Mundial?
-Nosotros podemos apoyar con nuestros conocimientos de todos los ámbitos, conocimientos comerciales, digitales, de inteligencia artificial, comunicación y luego con planteamientos que creemos que ayudarán mucho al crecimiento de la competición y de todos los clubes grandes y pequeños; por ejemplo, la venta centralizada de los derechos audiovisuales.
En las grandes ligas en Europa y una parte importante de los Estados Unidos, los derechos audiovisuales se han centralizado; los vende la organización y eso produce unas sinergias importantes de crecimiento en valor de derechos, tanto nacionales como internacionales. Y eso hace que los medianos crezcan, los pequeños crezcan y también los grandes, que siempre son los que a veces parecen con más preocupación en ese concepto y se equivocan completamente. Creo que ese debate tiene que estar en los clubes; es un buen camino para crecer como competiciones.
-Es un debate que no está exento de fricciones, ¿verdad?
-Como estuvo en España, donde lo tenemos desde el 2015; como estuvo en Italia, como estuvo desde el 2010; como está en Portugal y ahora estará desde el 2028. Pero el debate es más interesante. ¿Crece la competición en global con una venta centralizada? Sí, sobre todo porque unificas la forma del producto, unificas la retransmisión, unificas y obligas a que todos tengan una forma de transmitir similar, los estadios estén en condiciones, inviertes en tecnología para mejorar transmisiones. Es mucho más eficiente en todos los aspectos.
-Este año 2026 puede ser crítico para el fútbol de Costa Rica tras la no clasificación al Mundial; es un golpe económico para la industria en el país e implica cierta contracción económica. ¿Cómo puede apoyar LaLiga para que el fútbol costarricense logre mantener el interés del aficionado?
-Creo que la contracción se da más a nivel de selecciones que de la liga. Es la Selección la que produce el amor y el corazón de todos los costarricenses, pero también sus clubes, Alajuelense, Saprissa, siguen peleando por campeonatos nacionales e internacionales; no va a afectar tanto a ellos, afecta más la autoestima del país que un tema deportivo. Por ejemplo, Italia. El otro día un amigo mío, que su hijo tiene 12 años, decía: “todavía no ha visto a Italia jugar un Mundial”. No hay que victimizarse demasiado y ver que el no clasificar a un Mundial es por muchas circunstancias, pero no creo que sea porque hay un problema estructural del fútbol en Costa Rica en este caso.
-¿Cuánto ha valido la pena la lucha de LaLiga contra el racismo y el odio en el deporte?
-Ha valido muchísimo la pena todo lo que se ha hecho para erradicar esa lacra del deporte. LaLiga lleva años luchando contra los cánticos coreados en los estadios, sancionando a los clubes y combatiendo la violencia fuera de los estadios. Nosotros introdujimos un concepto de que el organizador de una competición es responsable del aficionado desde que sale de casa hasta que vuelve. Ahora hemos logrado un cambio de pensamiento en España, que los insultos individuales de un pequeño grupo de asociados racistas, intolerantes o xenófobos u homófobos dentro del estadio, ya la gente que está alrededor del estadio también señala a esas personas que están insultando, porque antes había una mayoría encubridora; ahora hemos conseguido que esa pase a ser una mayoría que colabora por eliminar aficionados que no deben acudir a los estadios.
