La Feria Internacional del Libro de Costa Rica vive este 2026 una de sus ediciones más significativas, marcada por el regreso a su hogar histórico: la Antigua Aduana. Este retorno representa un hito para el sector cultural y literario del país, despertando el entusiasmo tanto en los organizadores como en los expositores y el público.
A pesar de los desafíos logísticos y los cambios de escenario que ha experimentado el evento en los últimos años, la feria se consolida como el espacio presencial más rentable y vital para la supervivencia de editores y librerías en el territorio nacional.
El retorno a la Antigua Aduana es, sin duda, el elemento más llamativo de esta nueva edición, que tendrá lugar del 22 al 30 de agosto del 2026.
Según Óscar Castillo, presidente de la Cámara Costarricense del Libro, aunque la sede de las dos últimas ediciones de la feria, el Centro de Convenciones, ofrecía mejores condiciones logísticas, presentó dificultades en otras áreas, especialmente en lo que respecta a la selección de fechas.

“Para un evento de esta magnitud, es fundamental contar con fechas permanentes, idealmente en la última semana de agosto. Nos habíamos trasladado al Centro de Convenciones, entre otras razones porque se nos había ofrecido esa condición y finalmente no se cumplió, lo que magnificó otras adversidades del recinto”, explicó Castillo.
Ante esto, la Antigua Aduana volvió a alzarse como el centro cultural por excelencia para grandes eventos en el país, una tradición que se remonta a la época de la famosa feria Fercori y que ha consolidado un público fiel que la Feria Internacional del Libro ha sabido capitalizar.
Este regreso ha exigido una reconfiguración estratégica y mental para los organizadores. No se trata simplemente de volver al pasado, sino de integrar los aprendizajes obtenidos en el oeste de San José.
“Es retomar un chip anterior, pero habiendo tenido experiencias muy sabrosas, muy ricas de presencia internacional, de presencia de públicos nuevos, de presencia de niños y muchachos escolares que creció mucho en el oeste y que este año va a crecer todavía más. Fue retomar un chip que teníamos, pero sumarle lo que tuvimos en el oeste y convertirlo, digámoslo así, en una síntesis dialéctica de la Feria Internacional del Libro en Costa Rica”, afirmó Castillo.
Expectativas de asistencia en el regreso a la Antigua Aduana
Desde el punto de vista cuantitativo, las proyecciones para esta edición son optimistas. Al recuperar el público tradicional del este de San José y mantener a los nuevos lectores cautivados en el oeste, la organización espera que la afluencia de visitantes sea muy superior a la de años anteriores.
En el plano cualitativo, el evento destaca por el entusiasmo generalizado y por la incorporación de novedades estéticas y de presentación física. Al ser la Antigua Aduana un recinto ferial de menor tamaño que el utilizado el año anterior, la organización acordó con los expositores reducir el tamaño de algunos stands. Esta medida busca garantizar la mayor diversidad posible de productos y sellos editoriales, un factor indispensable para el éxito de cualquier feria.
Además, el mercado se enfrentará a una dinámica particular debido a la ausencia de novedades acumuladas para el público del este tras la pandemia, las cuales se moverán este año como si fueran lanzamientos recientes.

Costos de producción y la realidad del mercado librero
Un tema recurrente de discusión son los costos de producción y logística, los cuales se han mantenido estables para los expositores desde el año 2022. Aunque existe la percepción de que la Antigua Aduana es un recinto más económico, Castillo aclara que la suma final de costos es muy similar a la del Centro de Convenciones.
En el Centro de Convenciones, la tarifa incluía servicios como seguridad, limpieza, seguros y patentes municipales. En cambio, en la Antigua Aduana, la organización debe asumir y contratar de manera directa todos estos rubros, además de los costos de construcción logística y patentes.
Por otro lado, el sector ha recibido con tristeza el cierre de librerías icónicas en el país. No obstante, se prevé que esta situación incida positivamente en la feria.
“Las noticias de los cierres son tristes, frustrantes, pero al no estar estas librerías, las necesidades y los deseos de adquisición de libros se van a orientar hacia la feria, a la oferta librera del país que ha venido creciendo con la cadena de librerías más grande de Centroamérica y han surgido nuevas librerías independientes, incluso fuera de San José”, afirmó el jerarca de la Cámara del Libro.
Asimismo, el libro físico sigue mostrando una enorme fortaleza frente al formato digital. Las ventas de libros electrónicos continúan siendo marginales debido a la firmeza de la cultura lectora sobre el papel y a que la lectura digital requiere de inversiones iniciales más elevadas.

Una vida dedicada a los libros
Esta edición de la Feria Internacional del Libro tendrá un matiz nostálgico y de transición, ya que marcará la despedida de Óscar Castillo de sus funciones organizativas dentro de la Cámara del Libro.
Con 73 años de edad, Castillo ha decidido que ha llegado el momento de dar un paso al costado para dar paso a las nuevas generaciones. Su trayectoria está intrínsecamente ligada a la historia misma de la feria.
Su camino en la junta directiva de la Cámara del Libro comenzó en 1995. Un año después, en 1996, durante un encuentro del libro centroamericano en Guatemala, surgió la idea de crear una feria del libro para la región. Costa Rica asumió el liderazgo de la iniciativa de la mano del ministro de Cultura de la época, Arnoldo Mora, quien ofreció las instalaciones de la Antigua Aduana para albergar la primera edición en 1997.
Al ser el único miembro de la junta directiva con experiencia previa en la organización de ferias —habiendo realizado eventos más pequeños en los parques de San José y Cartago—, Castillo fue el elegido para dirigir el proyecto.
Aquella primera edición de la Feria Internacional en 1997 logró reunir a cerca de 60 expositores y atrajo a 18.500 visitantes. A partir de ese momento, el evento experimentó un crecimiento sostenido en público, expositores y ventas.
A lo largo de los años, la feria superó diversas crisis y cambios de sede, así como constantes e inestables cambios de fechas que afectaron su posicionamiento regional frente a otras ferias como la de Guatemala.
Castillo asegura que, a pesar de la histórica falta de un respaldo económico directo por parte del Estado, a diferencia de modelos como el de Guatemala, donde se otorga un presupuesto directo a la gremial de editores, la feria costarricense ha logrado mantener su rumbo.
“Vamos a crecer mucho más, porque la Cámara del Libro se ha ido renovando, liderada por una junta directiva joven, que ha construido mucho mayor profesionalismo en las tareas, la logística y las relaciones necesarias para la Feria del Libro. Yo le auguro un futuro bellísimo”, concluyó Castillo.
Agenda oficial y actividades de la Feria del Libro 2026
La XXIV Feria Internacional del Libro de Costa Rica (FILCR 2026), que abrió sus puertas este sábado 22 de agosto en la Antigua Aduana, ofrecerá decenas de actividades para toda la familia, entre presentaciones de libros, conversatorios, talleres, espectáculos artísticos, actividades infantiles y exposiciones.
La edición 2026 reunirá 129 stands y contará con la participación de 68 editoriales, librerías y emprendimientos, así como más de 60 autores nacionales e internacionales. Asimismo, el espacio colectivo de la Librería albergará a 25 autores autoeditados.
Los visitantes también podrán disfrutar de una zona gastronómica con diez puestos de comida y cuatro food trucks, distribuidos en un espacio de 3.200 metros cuadrados.
Los conversatorios programados abordarán temas como literatura, poesía, gestión cultural y novela negra. También habrá talleres de caligrafía árabe y encuadernación japonesa, así como cuentacuentos, juegos, animación y actividades para estimular la imaginación de los más pequeños.
La entrada será completamente gratuita y el horario de atención será de 9:00 a. m. a 8:00 p. m., con excepción del domingo 30 de agosto, cuando la feria finalizará a las 6:00 p. m.
