El mercado automotriz costarricense registrará un movimiento relevante a inicios de octubre.
Por medio de un comunicado de prensa, la firma Inchcape anunció un acuerdo para adquirir el negocio de la marca Volvo en Costa Rica, operado hasta ahora por la firma de origen chileno Automotores Gildemeister.
Gildemeister mantenía la representación oficial de Volvo en suelo costarricense desde 2017 a través de su filial local, con dos sucursales ubicadas en La Uruca y Curridabat. Como parte del acuerdo transaccional —que abarca también activos de Volvo y Jaguar Land Rover en Perú—, Inchcape asumirá la gestión de los dos puntos de venta minorista existentes en Costa Rica.
En el mercado tico, Inchape es el distribuidor oficial de los modelos de JAC, Changan y Suzuki, por lo que ahora suma su cuarta marca al portafolio.
La transacción se alinea con la estrategia global Accelerate+ de Inchcape, orientada a la expansión en mercados de crecimiento en las Américas y al fortalecimiento de su oferta de movilidad, con un énfasis particular en alternativas de vehículos de nuevas energías (NEV). En 2025, el mercado costarricense alcanzó un volumen total de la industria cercano a las 69.000 unidades vendidas.
A nivel regional, las operaciones objeto de esta negociación en Perú y Costa Rica sumaron ingresos por aproximadamente $64 millones (£48,7 millones) durante el ejercicio fiscal 2025, empleando a cerca de 90 colaboradores en ambos países.
Se proyecta que el cierre definitivo de la transacción se concrete durante el primer trimestre de 2027, sujeto al cumplimiento de las condiciones de cierre y las aprobaciones regulatorias habituales en este tipo de operaciones.

