Si tuviéramos que comparar el año 2025 del turismo en Costa Rica con un partido de fútbol, se podría decir que se remontó el marcador en los minutos finales, luego de ir perdiendo la mayoría del tiempo. Eso sí, no fue una goleada: la recuperación al cierre de 2025 en cuanto a llegada de turistas fue de un 1% en comparación con el año previo.
Costa Rica cerró el 2025 con el arribo de 2.689.278 extranjeros por la vía aérea, principalmente de mercados como Norteamérica y Europa, pero fue a partir de noviembre (con el inicio de la temporada alta) que se empezó a ver la recuperación interanual a doble dígito y que se ha mantenido también en el inicio del 2026.
En otras palabras, de no haber sido por el desempeño visto en noviembre y diciembre, probablemente el país hubiera cerrado el año en números rojos en una de sus principales actividades económicas. Analizamos a detalle las cifras que dejan esta temporada.
Los datos
El turismo llegó fuerte a los aeropuertos de Costa Rica en el arranque de 2026. Tanto el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, en Alajuela, como el Daniel Oduber, en Liberia, reportaron cifras históricas de pasajeros, nuevas rutas y altos niveles de ocupación. Detrás de esos números hay una buena noticia para el sector, pero también una advertencia: si el crecimiento se mantiene, la infraestructura tendrá que seguir ajustándose para no convertirse en un cuello de botella.
En el principal punto de ingreso al país, el Juan Santamaría, la temporada alta 2025–2026 —de noviembre a inicios de abril— cerró con 3.215.208 pasajeros internacionales. Esa cifra representa un crecimiento del 7,9% en comparación con el mismo periodo anterior, es decir, 236.324 viajeros adicionales en apenas cinco meses. Diciembre y marzo fueron los meses más intensos, impulsados por las vacaciones de fin de año y el arranque de Semana Santa.
Como dato curioso, el sábado 3 de enero de 2026 quedó marcado como un hito: 28.714 pasajeros internacionales en un solo día, el máximo registrado en la historia de la terminal. El aumento de pasajeros se tradujo en una operación diaria exigente. Durante la temporada alta, el aeropuerto gestionó en promedio 153 operaciones internacionales con pasajeros cada día.
Nuevas rutas aéreas impulsaron recuperación
Parte importante de la recuperación durante la temporada alta fue la llegada de nuevas rutas de aerolíneas y aumento de frecuencias en ambas terminales internacionales. Por ejemplo, desde el Santamaría la conectividad se fortaleció con nuevos servicios de temporada, como Chicago con American Airlines, Nashville con Southwest y Monterrey con Viva.
A esto se sumó el fortalecimiento de rutas de largo radio, entre ellas Air France desde París, KLM desde Ámsterdam, Air Transat desde Toronto y British Airways desde Londres-Gatwick, lo que amplió la oferta de destinos y frecuencias en un periodo clave para el turismo.

Mientras tanto, en el Pacífico norte, el aeropuerto Daniel Oduber también tuvo un inicio de año con cifras récord. Entre enero y marzo de 2026 la terminal movilizó 793.075 pasajeros, un 12% más que en el primer trimestre de 2025. De ese total, 773.973 correspondieron a vuelos internacionales y 19.100 a vuelos domésticos, segmento que mostró un crecimiento particularmente fuerte, del 25%. Esa expansión del tráfico interno sugiere una mayor articulación entre el aeropuerto y otros puntos del país, algo relevante si se piensa en encadenamientos turísticos y desplazamientos de residentes hacia y desde la provincia.
Marzo fue el mes más intenso en Guanacaste: 297.850 pasajeros y 918 vuelos internacionales, con un factor de ocupación promedio del 88%, el más alto de los últimos 18 meses. El 21 de marzo se fijó un récord diario, con 14.967 pasajeros atendidos en 60 operaciones comerciales. En la práctica, estos datos consolidan al aeropuerto como una puerta de entrada directa para el turismo internacional que busca llegar “de una vez” a la zona de playa, sin pasar por San José.
La oferta de líneas aéreas y rutas ayuda a explicarlo. En Guanacaste operan actores clave del mercado norteamericano, como American Airlines, United, Delta, WestJet y JetBlue, con conexiones directas a ciudades como Toronto, Atlanta, Houston, Miami y Los Ángeles. Uno de los datos más llamativos del trimestre es el comportamiento del mercado canadiense, que creció un 27% en comparación con el mismo periodo del año anterior y ya representa alrededor del 26% de la visitación turística que recibe la terminal. Para la gerencia del aeropuerto, Canadá se consolida así como un socio estratégico para el destino, tanto por volumen como por estacionalidad y poder adquisitivo.
César Jaramillo, gerente general del aeropuerto, ha descrito este inicio de año como una confirmación de la “solidez de Guanacaste como destino internacional” y de la confianza de aerolíneas y viajeros. Pero, más allá de las declaraciones, las cifras dejan claro que el aeropuerto está entrando en una fase en la que la gestión de capacidad será tan importante como la atracción de rutas. Al igual que en el Juan Santamaría, el desafío ya no es solo crecer, sino hacerlo sin sacrificar la experiencia del pasajero.
Tomados en conjunto, los resultados de ambos aeropuertos apuntan a un arranque de 2026 muy favorable para el turismo costarricense y confirman el papel central del transporte aéreo en la economía. Al mismo tiempo, abren una discusión de fondo: si el tráfico de pasajeros sigue aumentando a este ritmo, la agenda ya no puede limitarse a celebrar récords. Será necesario seguir invirtiendo en infraestructura, tecnología y coordinación institucional para que esa buena racha no termine convirtiendo a los aeropuertos en el primer punto de fricción de la experiencia de viaje a Costa Rica.

