La Alcaldía y la Gerencia Municipal de San José están impulsando un nuevo reglamento para ordenar los espectáculos públicos como conciertos, música en vivo o presentaciones de DJ’s que se realicen en la capital.
La propuesta ha sido polémica pues su artículo 17 establece que cualquier espectáculo público en bares y restaurantes debe terminar a más tardar a las 10:00 p. m., aunque esto no significa que los locales tengan que cerrar a esa hora.
Bajo las leyes nacionales, estos establecimientos pueden seguir abiertos y vendiendo comida y licores hasta las 2:30 a. m. Sin embargo, y si el reglamento se aprueba tal y como está, después de las 10 de la noche no podrá haber música en vivo, DJ’s, ni ningún tipo de presentación artística en estos lugares.
El problema, y por el que representantes del sector de entretenimiento nocturno y cultural han levantado la voz, es que aseguran una gran parte de la vida nocturna en el cantón no ocurre en discotecas, que son las únicas que tendrían un horario extendido sin problemas, sino en estos restaurantes y bares tradicionales.
Así lo indicó la Asociación de Bares (ASOBAREST), en conjunto con otras organizaciones, en un comunicado enviado este jueves:
“Costa Rica ya cuenta con un número limitado de espacios donde músicos, DJ’s y artistas en vivo pueden presentarse de forma remunerada y en condiciones técnicas adecuadas. Para buena parte de ese gremio, ese circuito reducido de bares, restaurantes y salones es su principal —y a veces único— medio de trabajo y proyección profesional. Reducir el horario efectivo de presentación recorta drásticamente las oportunidades reales de trabajo digno para el sector artístico local", indicaron.

Posturas encontradas
Quienes están a favor del nuevo reglamento sostienen que la medida generaría un equilibrio entre la actividad comercial y el bienestar de los vecinos de los comercios donde se realizan estas actividades con música.
La oposición, por su parte, sostiene que el texto tiene varios vacíos técnicos: por un lado, aseguran, este cambio choca con las normas de ruido del Ministerio de Salud, al tiempo que dejaría criterios abiertos para que los inspectores municipales decidan, a su propio juicio, cuando un negocio incumple.
Por eso el sector está pidiendo que el Concejo Municipal josefino rechace el proyecto y lo vuelva a redactar desde cero pues, afirman, si la situación se vuelve demasiado estricta, los eventos y los clientes se mudarán a municipios vecinos con otra reglamentación, “provocando una fuga de empleos e impuestos hacia otras municipalidades”:
“San José no tiene jurisdicción sobre los cantones vecinos”, dice el comunicado. “Cuando abrió un recinto de conciertos en Alajuela, esa municipalidad aumentó su recaudación en cerca de ₡200 millones, mientras otro cantón vio caer la suya a la mitad. La actividad —y su empleo, y sus impuestos— se muda, no desaparece“,.
El proyecto ya pasó una primera votación con siete votos a favor y cuatro en contra. La segunda y definitiva se realizará el próximo martes 14 de julio.
Si los regidores lo aprueban ahí, el texto irá a una consulta pública de diez días.
