Usted probablemente ya conozca —o incluso haya consumido— los productos y publicaciones en redes sociales de Historia de Costa Rica: esta iniciativa de divulgación cultural y educativa cuya popularidad ha crecido tanto que hoy vende su propia mercadería y hasta juegos de mesa personalizados.
El proyecto es dirigido por Luiz Martínez y por Gabriel Cerdas, dos entusiastas de la historia —como ellos mismos se describen— y ya acumula dos menciones de honor consecutivas en el Premio Nacional Joaquín García Monge a la divulgación de la trayectoria cultural costarricense.

Historia de Costa Rica nació en 2019 de Martínez. Empezó llamándose Fotos Antiguas CR y funcionaba como espacio digital para compartir recuerdos del país con sus seguidores.
Meses después, y tras encontrar un nicho en la creación de contenido sobre historia nacional, la página pasó a su nombre actual con aspiraciones que también evolucionaron: pasó a ser un proyecto educativo multidisciplinario que rescata los acontecimientos nacionales desde distintas aristas.
Luego, y en 2021, Cerdas se unió al proyecto para colaborar con el crecimiento de la cuenta y para crear el podcast homónimo:
“No somos diseñadores gráficos, administradores de empresas, periodistas ni nada relacionado con lo que hacemos”, dijo Martínez. “Tenemos trabajos normales pero eso no nos ha detenido pues somos conscientes de que para que el proyecto siga funcionando debemos apoyarnos en gente que sí conozca bien estos temas, como lo hemos hecho desde el principio”.
Economía de la cultura
Además de crear publicaciones y dinámicas en redes sociales, Historia de Costa Rica enseña historia a través de formatos creativos.
Lo que ellos mismos describen como la “cereza del pastel” es su podcast, disponible en YouTube, Spotify y Apple Podcasts.
Allí conversan sobre temas que van desde el ataque nazi en Limón durante la Segunda Guerra Mundial hasta los sucesos que marcaron al país y coyunturas electorales.
En la campaña anterior, por ejemplo, entrevistaron a 14 de los 20 candidatos a la Presidencia.
Otro de sus proyectos es el juego de mesa Historia de Costa Rica: un mazo de 80 cartas cuyo objetivo es construir una línea de tiempo de eventos históricos en el que el ganador es el primero en quedarse sin cartas.
Cada tarjeta muestra por un lado un evento y por el reverso el año en que ocurrió, abarcando desde la llegada de los españoles hasta la pandemia por COVID-19.
“No buscamos que sea solo un proyecto de Gabriel y Luiz: queremos que todas las personas que quieran involucrarse puedan hacerlo”, dijo Cerdas.
En las últimas semanas, Historia de Costa Rica también lanzó sus propios productos, con camisetas inspiradas en héroes patrios y un juego específico dirigido al deporte nacional. Finalmente, Luiz y Gabriel se aliaron con el Festival Viva el Café, donde lanzaron su propia línea del grano de oro:
“Queremos que la cultura, la historia y la educación vuelvan a ser un contenido atractivo para la gente, y así reactivar la ‘economía de la cultura’, algo difícil porque la educación no es un espacio que acapare focos ni inversión pero que definitivamente puede llegar a hacerlo”, dijo Martínez.
“Cien por ciento tico”
Los directores también resaltan que todos sus proyectos son desarrollados íntegramente por costarricenses: para el podcast trabajan con un estudio tico Caramba Films, mientras que el juego de mesa fue desarrollado por Guabaya Games, con ilustraciones de Antonio Salazar.
Las camisetas, por su parte, fueron diseñadas por la novia de Gabriel quien las produce con insumos nacionales:
“Apoyamos y somos apoyados por otros emprendedores”, dijo Porras.
Historia de Costa Rica mantiene el objetivo de convertirse en empresa pero, más allá de la monetización, lo que pretenden es educar de forma creativa e inculcar la cultura de un país que tiene mucho por contar:
“Hay que encontrar maneras creativas de enseñar”, dijo Martínez. “Por eso hace bastante tiempo que esto dejó de ser un hobby. Vamos a seguir proponiendo ideas y siempre buscaremos nuevas formas de transmitir nuestro mensaje”.
