Mónica Granados y Wilberth Pandolfi son una pareja de sociólogos que, tras terminar la universidad y toparse con una pared mientras buscaban un espacio para desarrollarse profesionalmente en el ámbito artístico, crearon Reverso Taller con un sueño conjunto: “que el arte no sea un privilegio, sino una posibilidad para todos”.
De acuerdo con los jóvenes, el proyecto inició gracias al apoyo de fondos concursables del Parque La Libertad y Banca para el Desarrollo con los que financiaron su deseo de crear un lugar abierto para artistas, estudiantes y comunidades que buscan un espacio accesible para imaginar y producir.
“Reverso Taller viene de otras experiencias en gestión, vinculadas a procesos de aprendizaje que hemos tenido a lo largo de nuestro proceso laboral creativo, porque entendemos lo importantes que son este tipo de espacios para la comunidad. Tener esa oportunidad con el fondo fue como ver la posibilidad de materializar aquello que habíamos soñado”, dijeron Mónica y Wilberth en una entrevista con Lab de Ideas.

¿Qué ofrece Reverso Taller?
De acuerdo con los fundadores del emprendimiento, Reverso, además de un taller, es una escuela y galería de artes en la que ofrecen formación, galería e iniciativas de colaboración comunitaria.
Según explicó la pareja, los talleres y cursos que ofrecen son de escultura, fotografía, pintura, ilustración, grabado, collage, stop motion, orfebrería y artesanías. Aunque cada uno tiene un costo, los talleres “pretenden ser espacios accesibles y pensados para todas las personas u organizaciones, con una oferta fresca y dinámica”.
Además Reverso ofrece espacio de alquiler y colaboración:
“Nuestro taller equipado está disponible para alquilar y colaborar con artistas emergentes. Si sos artista o estudiante y necesitás un espacio accesible para producir tus proyectos, aquí encontrás no solo las herramientas, sino también asesoría en creación y un ambiente donde la inclusión y la colaboración son parte de la experiencia”, explicó Wilberth.
Asimismo, en el ámbito del desarrollo sociocultural, el taller cuenta con una galería independiente para exhibición de nuevos artistas, así como iniciativas comunitarias mediante las que impulsan talleres de acceso abierto y alianzas socioculturales para acercar los procesos creativos a públicos diversos.

¿Por qué Reverso?
De acuerdo con los dueños, el nombre de su taller habla del proceso “que no es tan visible detrás de las creaciones”, así como de su filosofía de dar énfasis al proceso y no al resultado, mediante el disfrute y aprendizaje conjunto:
“El arte también habita en lo que no se ve de inmediato. El reverso es el trazo que duda, la mancha que queda, el borrador que acompaña. Es aprender, soltar, volver a empezar y descubrir que lo inacabado también tiene voz”, explicaron los jóvenes.
Reverso Taller está ubicado en Barrio Aranjuez, San José, y los interesados en contactarles pueden hacerlo al correo electrónico taller.reverso@gmail.com y al número de teléfono 7127-2832.
De acuerdo con Mónica y Wilberth, todo aquel que desee ser parte de su taller o colaborar de alguna forma puede solicitar información y precios por estos medios, o bien, estar pendiente de sus redes sociales.
“En Reverso abrazamos ese otro lado de la creación: el que se comparte en el encuentro, se enriquece en la diversidad y se abre a la libertad de imaginar”, finalizó la pareja.
