Hace 18 años, un infarto cambió la vida de don Fernando Gámez. Desde entonces, su camino ha estado marcado por la rehabilitación, los buenos hábitos y la decisión constante de seguir adelante.
Él, al igual que más de 500 personas, se ha visto beneficiado en su proceso de recuperación por la Asociación Costarricense de Pacientes Cardiópatas Rehabilitados (ACOCARE), una organización única en Centroamérica que inició en 2013 con sus primeros 25 pacientes.
ACOCARE nació con la misión de apoyar a los egresados del Programa de Rehabilitación Cardio-Oncológica Pulmonar del Centro Nacional de Rehabilitación (CENARE) cuyos pacientes, en su mayoría de bajos recursos, enfrentan retos para reintegrarse a la sociedad, al trabajo y a la familia, además de dificultades para acceder a centros de acondicionamiento físico con atención interdisciplinaria.
El principal rol de la organización consiste en dar continuidad al proceso de rehabilitación una vez que el paciente egresa de los programas hospitalarios, ofreciéndole una fase comunitaria de seguimiento permanente.
En su labor, la asociación combina ejercicio físico supervisado, educación, nutrición, manejo emocional, apoyo en la adherencia al tratamiento médico y acompañamiento social, con el objetivo de que los pacientes adopten y mantengan estilos de vida saludables.
Mi Corazón Vuela Alto 2026
Desde 2015, ACOCARE desarrolla iniciativas de prevención de enfermedades cardiovasculares que también integran a los familiares de los pacientes para abordar el componente hereditario y promover cambios de hábitos en todo el núcleo familiar.
Una de las actividades más destacadas de este proceso Mi Corazón Vuela Alto, una carrera recreativa que celebrará su segundo encuentro los próximos 29 y 30 de agosto.
Según Erik Oldenburg, colaborador de la asociación, el espacio busca fomentar la prevención de las enfermedades cardiovasculares, promover estilos de vida saludables y conseguir apoyo para continuar la labor que ACOCARE realiza con pacientes en proceso de rehabilitación cardíaca:
“Más allá del evento deportivo, buscamos sensibilizar a la población sobre la importancia de la rehabilitación cardíaca y demostrar que, con acompañamiento profesional, disciplina y hábitos saludables, es posible recuperar la calidad de vida después de un evento cardiovascular”, afirmó.
Este año la inscripción a la carrera tiene un costo de ¢18.500 que se dirigirán a que la asociación continúe brindando sus programas de rehabilitación.
Esta convocatoria busca reunir a pacientes, familiares, profesionales de la salud y personas comprometidas con el bienestar cardiovascular.
La carrera saldrá del centro comercial Expreso Tibás y empezará con una jornada infantil, dirigida a niños de entre 2 y 12 años, el sábado 29 de agosto a las 9 de la mañana.
El domingo 30 se realizará la carrera en categoría adultos a partir de las 6:00 am, con recorridos de 2,5 kilómetros en caminata, y 5 y 10 kilómetros en modalidad carrera.
Para inscribirse, las redes sociales de ACOCARE ponen a disposición del público el número de WhatsApp 7048-9944, el SINPE 60798180 y este enlace.

