Hatillo, el décimo distrito del cantón central de San José, es considerado la cuna del skateboarding costarricense. Allí se construyó, hace 33 años, la tercera rampa de skate en el país, un deporte que la municipalidad capitalina ya declaró como de interés cantonal.
El proceso que llevó a esta declaratoria comenzó desde una iniciativa comunitaria y de la mano de Gloriana Acosta y Manfred Madriz, dos jóvenes vecinos de la localidad que al observar las malas condiciones y mantenimiento del skatepark ubicado la ciudad deportiva del distrito, llevaron sus alarmas a la Federación Costarricense de Skateboarding.
A su causa se sumó también Edith García, síndica propietaria de Hatillo, quien les apoyó desde el área logística para regresar el skate a la zona, con el objetivo de restaurar el antiguo parque y construir nuevos espacios para la práctica de la disciplina.
“Queremos que este deporte se promueva a nivel del cantón central de San José e incluso pedir al ICODER que se incentive más el skate. Si es un deporte olímpico, ¿por qué Costa Rica no compite de forma más profesional?”, dijo Acosta en una entrevista con Lab de Ideas.

El skate fue declarado como deporte de interés cultural por la Municipalidad de San José el pasado mes de marzo.
Tras el anuncio de esa declaratoria, Edith García dijo al medio deportivo La Jornada que “el skateboarding ha representado un espacio de desarrollo para generaciones de jóvenes, quienes encontraron en esta disciplina una forma de expresión, disciplina y proyección”.
La síndica agregó que el objetivo es que la disciplina no se vea solo como un deporte, si no como una manifestación de la identidad comunitaria y de la cultura urbana que ha nacido y crecido en la zona.
Apoderarse de los espacios públicos
Acosta firma que lo que la llevó a investigar y meterse de lleno en la iniciativa fue la necesidad de crer espacios en su comunidad: ella para patinar debe viajar hasta Curridabat, a pesar de que a metros de su casa existe un parque que podría estar disponible para los vecinos.
Por ello, el declarar este deporte como de interés cantonal también busca que se promueva el uso y reapoderamiento de los espacios públicos, así como la enseñanza y práctica del skate como impulso de la cultura deportiva en niños, jóvenes y adultos en deportes poco convencionales:
“Este deporte suele ser estigmatizado pero puede convertirse en una forma de prevenir la delincuencia, la violencia, el consumo de drogas y hasta problemáticas relacionadas con salud mental. Hatillo se ve como un lugar problemático, inseguro y violento pero somos mucho más que eso”.

Acosta finalizó resaltando la relevancia de que la municipalidad escuchara a la comunidad: que les abriera las puertas y les apoyara:
“La Municipalidad nos escuchó, nos abrió espacio y está apoyando proyectos propuestos por la comunidad, por jóvenes y por mujeres como Edith y yo", dijo Acosta.
Ahora, y si bien el proyecto oficial inició con la declaratoria, la influencia de los jóvenes activistas seguirá buscando las siguientes etapas que, según Gloriana Acosta, incluirán la inclusión de fondos para construir dos skateparks más dentro del presupuesto municipal del próximo año.
El objetivo es revivir con ellos el deporte insignia de Hatillo, concluyó Acosta.
