El Senado de Estados Unidos confirmó este sábado a Todd Blanche como nuevo fiscal general del país, pese a las críticas de los demócratas por su estrecha relación con el presidente Donald Trump y las preocupaciones sobre una posible politización del Departamento de Justicia.
Blanche fue aprobado por 50 votos contra 49.
Las senadoras republicanas Susan Collins y Lisa Murkowski se apartaron de la mayoría de su partido y votaron en contra del nombramiento, sumándose a los demócratas.
El nuevo fiscal general ya se desempeñaba como responsable interino de la aplicación de la ley en Estados Unidos, después de que Trump destituyera en abril a Pam Bondi, otra figura cercana al mandatario.

Antes de incorporarse al Gobierno, Blanche fue abogado personal de Trump y lo representó en varios de los procesos judiciales que enfrentó. Entre ellos estuvo el juicio en Nueva York relacionado con los pagos realizados para comprar el silencio de la actriz de cine para adultos Stormy Daniels.
También formó parte del equipo legal de Trump en dos procesos federales presentados por el fiscal especial Jack Smith: uno relacionado con el supuesto manejo indebido de documentos clasificados tras su salida de la Casa Blanca y otro por los esfuerzos para revertir los resultados de las elecciones presidenciales de 2020.
Ambos procesos fueron desestimados después de que Trump ganara las elecciones de 2024.
Tras su confirmación, Blanche expresó su agradecimiento por la confianza del presidente.
“Me siento profundamente honrado por la confianza que el presidente Trump ha depositado en mí para dirigir el Departamento de Justicia”, escribió en redes sociales.
La designación generó una fuerte oposición entre los demócratas, quienes cuestionaron que una persona que anteriormente actuó como abogado privado de Trump pueda dirigir el Departamento de Justicia con independencia.
El senador Dick Durbin, principal demócrata del Comité Judicial del Senado, afirmó durante el proceso de confirmación que el fiscal general debe actuar como “el abogado del pueblo” y acusó a Blanche de continuar comportándose como el abogado personal del presidente.
Trump, por su parte, ha descrito a Blanche como una “estrella” y ha defendido su trayectoria y lealtad.
Cambios para conseguir la confirmación
Uno de los principales obstáculos para la confirmación fue la propuesta de crear un fondo de unos $1.800 millones destinado a personas que Trump considera víctimas de persecución judicial.
Entre los posibles beneficiarios podían encontrarse partidarios del presidente que participaron en el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.
Blanche logró reducir la oposición dentro de su propio partido al emitir una orden escrita que eliminó el denominado fondo contra la “instrumentalización política” de la justicia.
Otro punto controversial fue una propuesta que otorgaba inmunidad a Trump frente a auditorías fiscales.
Blanche aclaró posteriormente que cualquier acuerdo de ese tipo para el presidente, sus dos hijos mayores y la Organización Trump tendría únicamente carácter retroactivo para ejercicios fiscales anteriores y no se aplicaría a futuras declaraciones tributarias.
La trayectoria de Blanche al frente del Departamento de Justicia también ha generado cuestionamientos relacionados con la gestión de los archivos de la investigación sobre Jeffrey Epstein. Víctimas de Epstein han criticado la manera en que se ha manejado la publicación de esos documentos.
Con su confirmación, Blanche queda al frente del Departamento de Justicia en un momento de fuertes tensiones políticas sobre la independencia de las instituciones encargadas de investigar y hacer cumplir la ley en Estados Unidos.
