El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó este sábado que Washington no intervino de forma directa en la huida de Flávio Bolsonaro de Brasil, luego de su derrota electoral del pasado domingo.
“Ya disponía de un visado, y el presidente tomó la decisión de permitirle entrar en el país”, explicó el funcionario en una rueda de prensa celebrada en Atlanta, en el marco de una reunión de ministros del G-20 que se extenderá por dos días.
Denuncias de persecución
Flávio Bolsonaro, excandidato presidencial brasileño, aseguró el viernes desde Estados Unidos que salió de su país natal al considerarse víctima de una persecución y afirmar que su nación vive bajo un régimen de excepción.

El político perdió el balotaje ante el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y salió de forma clandestina el pasado martes.
Logró llegar a Florida en un jet privado luego de realizar un recorrido por Argentina y Ecuador.
Durante una transmisión en sus redes sociales, relató que la policía le solicitó entregar sus pasaportes un día después de las elecciones, al salir de visitar a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple arresto domiciliario.
Repercusiones diplomáticas
La salida del político generó cuestionamientos internacionales y elevó las tensiones diplomáticas.
En Washington, congresistas del Partido Demócrata solicitaron a Rubio que explique si existió coordinación con el Gobierno de Argentina para facilitar el traslado.
Por su parte, la Cancillería de Brasil convocó a la encargada de negocios de Argentina en Brasilia para pedir explicaciones sobre la posible participación de la administración de Javier Milei en el viaje.
No obstante, el canciller argentino, Pablo Quirno, negó de forma pública que se diera tal solicitud de explicaciones.
La Dirección Nacional de Migraciones de Argentina reportó que Bolsonaro embarcó el martes por la noche en un avión privado en Puerto Iguazú, 40 minutos después de ingresar por vía terrestre desde la frontera con Brasil. Documentos del vuelo indican que el político salió de territorio argentino utilizando un pasaporte italiano.
Investigaciones judiciales
La orden de entregar los pasaportes dictada contra el senador se emitió como parte de una investigación judicial por presunto lavado de dinero.
Flávio Bolsonaro no brindó detalles específicos sobre cómo logró evadir los controles fronterizos de su país, pero aseguró que tomó la decisión junto a su esposa para evitar sospechas y pidió no responsabilizar a terceros. Además, acusó al juez de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, de señalarlo falsamente dentro de las pesquisas.
Mientras tanto, la derecha brasileña ha evitado respaldar el accionar y las declaraciones del excandidato, quien en una carta reciente se autoproclamó líder de la oposición.
Valdemar Costa Neto, presidente del Partido Liberal, indicó que la agrupación no aprobó dicho documento y que deben seguir adelante, mientras que otros dirigentes conservadores han hecho llamados a la unión nacional.
